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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado, 19 de agosto de 2017

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Amenábar vuelve a la Complutense

Y no lo ha hecho precisamente para terminar sus estudios, sino para conmemorar los 20 años de su película Tesis. Además ha venido muy bien acompañado, con José Luis Cuerda, productor de aquel filme, y con los dos actores protagonistas, Eduardo Noriega y Fele Martínez. El reencuentro con la Universidad ha sido posible gracias a la Escuela de Producción CCINF, que dirige el profesor Ildefonso Soriano, con la participación de la profesora Karen Arriaza y el director de EGEDA, Óscar Berrendo.

 

Alejandro Amenábar recordó que de la Facultad de Ciencias de la Información tenía un recuerdo entre amargo y grato. Lo primero porque fue mal estudiante y lo segundo porque se pasaba el día en la cafetería, haciendo grandes amigos, y soñando con hacer su primera película, algo que cumplió con Tesis, que se rodó en gran parte en la Facultad.


La posibilidad de hacer aquel filme tuvo que ver mucho con la suerte de que su primer corto, Himenóptero, cayera en manos de José Luis Cuerda, el famoso director de filmes como Amanece, que no es poco. Cuerda afirma que lo que le gustó de aquel corto fue que estaba hecho con un sentido explícito neto, con una buena planificación para aprender a montar, para ver si valía para ese oficio. Luego hizo otro más, titulado Luna, en el que metió a Eduardo Noriega y a Nieves Herranz en un coche "sólo para ver si sabía dirigir a actores". Y aquellos trabajos que hizo Amenábar para enfrentarse al cine, le dijeron a Cuerda "que era un hombre sensato".


Le encargó entonces escribir el guión de un largo. Amenábar confiesa que ya tenía en la cabeza, con su amigo Mateo Gil, una historia en la que se mata a gente y en la que al final el malo fuera un profesor de la universidad, así que se pusieron a ello en el verano de su cuarto curso en la Facultad.


En aquel año había suspendido prácticamente todo, pero no estudió nada y se dedicó a escribir el guión de Tesis. El resultado es que no aprobó ninguna, pero a cambio comenzó una carrera cinematográfica llena de éxitos de taquilla y, como es lógico, dejó los estudios.


Según Amenábar, años más tarde, cuando estaba preparando la película Los otros, su padre le preguntó: "Oye, ahora que no estás haciendo nada, ¿por qué no retomas los estudios?".


El aprendizaje de Tesis
A Eduardo Noriega le hace ilusión que la película se proyecte para gente que todavía no había nacido cuando se rodó. El actor reconoce que el filme se ha quedado viejo, desde el punto de vista tecnológico (porque en aquella época no había ni móviles), pero cree que se mantiene en cuanto al ritmo que le impregnó el director.


Amenábar, de hecho, cree que "la agilidad" es lo que define a sus películas, utilice o no el movimiento de la cámara. En Los otros, por ejemplo, intentó que estuviera quieta, "pero aun así que la narración fuese lo más ágil posible". Reconoció que en Tesis, quizás por su juventud, sí que jugaba mucho con la cámara, así como que algunas escenas están mal planteadas y aunque Cuerda se lo advirtió él no quiso cambiarlas en su momento, también descubrió la importancia que podía tener la panorámica para aplicarla en sus siguientes películas y se dio cuenta de que era "un cafre dirigiendo".


Desde entonces ha aprendido Amenábar que la relación con los actores debe ser un "proceso mucho más orgánico, donde hay que dejarles que jueguen más".


Noriega no piensa que fuese un cafre, sino que "estaba acojonado porque no le fallara ninguna pieza" y las únicas que podían hacerlo eran Fele Martínez y el propio Noriega, que eran los novatos. Así que ensayaban y ensayaban, pero "no era nada creativo, sino repetitivo de lo que él quería, sin posibilidad de cambios".


Considera el actor que en Abre los ojos mejoró un poco, con "directivas tipo pon los ojos de Jeff Goldblum, que no se sabe qué coño puede ser, o quiero un movimiento orsonwelliano".


De hecho, con Ana Torrent, una actriz con muchísima experiencia ya en aquel momento, Amenábar tuvo algún choque porque ella quería cambiar el guión para que su personaje matase a alguien y eso, en palabras del director, "generó una desconfianza mutua".


Por su parte, Fele Martínez utilizó como modelo para su personaje a Sergio, un compañero de clase del propio Alejandro Amenábar. Cuando se estrenó la película los que sólo le conocían a él le decían que se había clavado a sí mismo y los que conocían a Sergio le decían que era igualito que él. Reconoce el actor que no entendía nada hasta que comprendió que en su profesión todos los personajes se filtran a través de uno mismo.


El cambio de Amenábar
Con 23 años, Amenábar rodó su primera película, ganó premios por todo el mundo y eso quizás le vino un poco grande. Confiesa el director que en aquella época "era muy arrogante, super subido", muy seguro de sí mismo. Cree que por un lado está bien confiar en uno mismo de joven, pero "con los años vas pisando terreno y te vas dejando permear de lo que tienes alrededor".


Su cambio de personalidad no sólo se nota en que ha aprendido a dirigir con más inteligencia a los actores, sino que ha entendido que "una película es una obra colectiva y un director tiene que dejarse aconsejar y creer en el criterio de los demás".


Aparte de eso hay una parte humana y Amenábar reconoce seguir la máxima "no hagas a los demás lo que no quieres para ti". Eso le lleva a tratar con el mismo respeto tanto a la mayor estrella de Hollywood como al más novato que trabaje en sus filmes.


Cine español vs. americano
Interrogados por la calidad del cine español, José Luis Cuerda recordó que es todo cuestión de porcentaje y de que si en Estados Unidos se ruedan mil películas al año y en España 150, por cada película española buena debería haber al menos 10 estadounidenses buenas, "¿y dónde están las del año pasado, por ejemplo?".


Piensa Cuerda que al cine español se le tiene manía porque es pobre, así que el problema "es presupuestario, no de talento". Según él, hay un par de películas de Berlanga que "son como las de Kubrick", pero sin la necesidad exhibicionista de hacer grandes cosas. Explica que a veces se le acercan jóvenes que le dicen que han hecho un plano que jamás se le había ocurrido a nadie nunca, y él responde: "quizás es porque es una gilipollez".


Amenábar echa de menos, en el cine español, películas que retraten nuestra realidad, aunque otra cosa es que a la gente le apeteciese ir a verlas.


Dos consejos: ver cine y rodar
Para todos esos jóvenes que llenaron el salón de actos de la Facultad y que sueñan, en su mayoría, con hacer cine, José Luis Cuerda les dio dos consejos: ver mucho cine y rodar. Aconseja que la mitad del día se la pasen viendo películas fuera de la Facultad y que luego las discutan y las analicen en sus momentos de ocio. Y por otro lado, que hagan cortos sin parar.


Amenábar opina que el cine está en crisis, ahora quizás más que nunca, pero a pesar de eso si uno está enamorado de esta profesión tiene que intentarlo. Explica el director que para él el cine era como para mucha gente el fútbol y que antes que director se considera un espectador, y de ahí nació su "voluntad de querer contar historias".


Tras pasear por la Facultad y ver que las instalaciones y el material disponible han mejorado mucho desde su época, recomendó que rueden todo lo que puedan, que incluso lo hagan con el móvil. "Hacer cortos es la mejor escuela, te pone a prueba, ves lo mal que lo haces y aprendes para la siguiente", concluyó.

Ildefonso Soriano, Eduardo Noriega, Alejandro Amenábar, el vicedecano Jorge Clemente, José Luis Cuerda y Fele MartínezCon sólo 23 años Alejandro Amenábar rodó Tesis, su primera películaEduardo Noriega fue uno de los protagonistas de Tesis y recuerda lo rígido que era Amenábar en la dirección de actoresJosé Luis Cuerda produjo Tesis tras ver un cortormetraje de Amenábar y darse cuenta de que detrás había una planificación muy meditada de alguien que realmente quería ser director de cineFele Martínez se estrenó como actor con la película TesisAlejandro Amenábar reconoce que era muy engreído en sus años de la Facultad, y muy seguro de sí mismo, pero que el tiempo te pone los pies en el sueloAlejandro Amenábar, José Luis Cuerda, Fele Martínez y Eduardo Noriega posan frente al mural de la película Tesis, que está pintado en la Facultad de Ciencias de la Información. Fotografía de Juan Carlos GómezEl salón de actos de la Facultad se llenó con estudiantes que en su mayoría ni siquiera habían nacido cuando se estrenó TesisTras el debate posterior a la proyección de Tesis, Alejandro Amenábar posó para estudiantes y fansEl actor Eduardo Noriega rodeado de estudios tras el debate posterior a la proyección de Tesis
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Comentarios - 1

Angel Aranda Lamas

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Angel Aranda Lamas - 28-04-2017 - 09:03:24h

Magnífico artículo que nos ha hecho retroceder en el tiempo a quienes vivimos aquellos tiempos en que se hizo "Tesis". Como bien lo explicaba el maestro Woody Allen en su película "Match point", el curso de la vida de cada uno depende de pequeños detalles, casualidades, decisiones en principio banales o sucesos que parecen no tener importancia pero que finalmente pueden marcar el resto de una existencia. En este caso, Amenábar pasó por nuestra querida Facultad de Ciencias de la Información sin pena ni gloria, aunque seguramente adquirió en estas aulas sus primeros conocimientos sobre los oficios del séptimo arte. Pero bastó con que su camino se cruzara con el de José Luis Cuerda para iniciar una carrera cinematográfica que le llevó a conseguir nada menos que el Óscar de Hollywood. Un gran artículo para una gran historia.


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