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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Miércoles, 19 de febrero de 2020

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Es tiempo de actuar

"Time for action". "Tiempo de actuar". Es el lema de la Cumbre del Clima (COP25) de Naciones Unidas que se está celebrando en Madrid. Y es también el grito de un planeta en situación de emergencia. En la Complutense también es tiempo de actuar. "No podemos esperar más. Tomaremos las medidas dentro de nuestras posibilidades y competencias para luchar contra este problema tremendo. No podemos ser derrotistas. Podemos hacer muchas cosas todavía. Estamos a tiempo. La universidad tiene que ser bandera del cambio y va a demostrar que hay otras maneras de actuar", afirmó el rector Joaquín Goyache el pasado día 2 de diciembre en el acto inaugural de las actividades complutenses relacionadas con la COP25.

 

El pasado 7 de junio el Consejo de Gobierno de la UCM aprobó por unanimidad la declaración de emergencia climática. El siguiente paso, como indicaron en ese mismo acto tanto el rector como en vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Gómez, es trazar "una hoja de ruta". El rector se compromete a hacerlo en breve, y será el Consejo de Gobierno y el Claustro Universitario, los máximos órganos representativos de la Universidad, los que aprueben las directrices y medidas concretas que consigan, como de hecho ya el propio rector ha fijado, que la Universidad Complutense alcance la neutralidad en su emisión de huella de carbono en 2030.

 

Si la emergencia climática ya está presente de manera constante en la agenda de la Universidad, la celebración en Madrid de la COP25 ha hecho que durante las dos primeras semanas de diciembre la UCM se esté convirtiendo, posiblemente, en la "Universidad del clima". Por un lado, el sábado 7 de diciembre la Facultad de Medicina acogerá la Cumbre Mundial sobre Clima y Salud, organizada por la OMS, y durante toda la semana, desde el viernes 6 se celebrarán en el campus de Ciudad Universitaria numerosas actividades de la denominada Cumbre Social. Esta cumbre está coordinada por Organismos no Gubernamentales internacionales, como Greenpeace y Amigos de la Tierra, y del ámbito estatal como Ecologistas en Acción. Su objetivo, reunir a las diferentes organizaciones de la sociedad civil para intercambiar ideas y proponer una declaración social por la Justicia Climática, elaborada colectivamente en plenarios y tras los debates y discusiones de talleres, mesas y exposiciones. La Complutense también ha estado presente en la denominada zona verde de la COP25, en la que estuvo el rector Goyache, junto al resto de rectores madrileños, y representantes del grupo Complutenses por el Clima, que hicieron una exposición de sus actividades. El Coro de la UCM también estará en la zona verde para ofrecer su "Sinfonía por un Mundo Mejor". Será el día 9, a las 19.30 horas.

 

Pero  durante estas las dos semanas de la COP25 muchos de los centros, profesores, personal y estudiantes de la Complutense están celebrando diversas actividades relacionadas con la emergencia climática. La relación de actividades, fechas, lugares, participantes y temáticas se pueden consultar en la web que la UCM ha abierto expresamente.

 

Complutenses por el clima

La primera de estas iniciativas fue la organizada el lunes 2 de diciembre en el Paraninfo de las Facultades de Filosofía y Filología por Complutenses por el Clima (CxC) con el título "Tiempo de actuar: la responsabilidad de las universidades frente a la emergencia climática". Complutenses por el Clima (CxC) es, como define su coordinador, el profesor de la Facultad de Filología Santiago López Ríos, un "grupo de presión, un lobby, en el mejor sentido de la palabra". Surgido el pasado mes de mayo, está integrado por profesores, personal de administración de servicios y estudiantes "apartidistas, con gran lealtad y compromiso con la institución, pero con las ideas muy claras y una fuerte determinación", resume López Ríos. En su manifiesto fundacional -firmado por más de 6.000 personas en change.org- se hacían cinco solicitudes al Rectorado. La mayor parte de ellas, como destacó López Ríos en su intervención en la jornada del pasado día 2, ya están cumplidas.

 

Declaración de emergencia climática

La primera de las solicitudes era la aprobación en Consejo de Gobierno de la Declaración de Emergencia Climática, lo que se produjo el 7 de junio. La segunda, el reconocimiento de las acciones de colectivos como Fridays for future, que se hizo en ese mismo Consejo. También se ha hecho realidad la petición de que la UCM contase con un Vicerrectorado u Oficina sobre emergencia climática y transición ecológica, con la creación del Vicerrectorado de Tecnología y Sostenibilidad. Las otras dos solicitudes eran: que la acción climática pase a ser considerada una línea absolutamente prioritaria y transversal en todos los niveles y ámbitos de la UCM, y la aprobación de una hoja de ruta con una estrategia, unos compromisos y unos objetivos claros. Esta última, que en buena parte también sería significativa en el cumplimiento de la anterior, como anunció el rector en la propia inauguración de esta jornada, tratará de hacerse realidad en los próximos meses con la convocatoria de un Consejo de Gobierno en el que se plantee la aprobación de esa hoja. Uno de los lemas de CxC es "Think global, act local", frase pronunciada por Al Gore, al frente del Climate Reality Project.

 

Trabajando en la hoja de ruta

Como explicó en la jornada el vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Gómez, ya se está trabajando en el diseño de la hoja de ruta, tratando de recoger en ella las numerosas aportaciones que le llegan desde el propio colectivo Complutenses por el Clima, así como de otros profesores, personal y estudiantes de la universidad. "En la UCM hay conciencia de la emergencia climática, y ahora hay que predicar con el ejemplo", señaló el vicerrector. Parece claro que en la hoja de ruta no faltarán decisiones como la prohibición de utilizar plásticos de un solo uso en el campus, apostar de manera clara por el reciclaje, promover el uso de transportes públicos no contaminantes, así como el transporte privado sostenible, o cómo llevar a cabo la transición energética de los campus, entre otras muchas.

 

Propuestas concretas

Propuestas hay muchas, pero una que destaca por su ambición y novedad es la que presentó el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología Mario Sánchez Herrero, y fundador de la empresa de economía social ECooo. Se trata de un proyecto piloto de tejado solar cooperativo en el edificio de las Facultades de Ciencias Políticas y Sociología y Trabajo Social. Se trataría de instalar paneles fotovoltaicos en la cubierta del edificio, que permitirían un autoabastecimiento del 92%. En la actualidad, según indicó Sánchez Herrero, el edificio gasta 1.850.000 kw/hora (equivalente al consumo de 600 familias) con un coste anual de 154.000 €. Los paneles evitarían la emisión de 116 toneladas de CO2/año. El coste de la instalación sería de alrededor de 400.000 €. La propuesta del profesor Sánchez Herrero es que la instalación se haga siguiendo el modelo de una comunidad local de energía. Consistiría en involucrar a la comunidad complutense en su financiación. Se haría a través pequeñas participaciones, no más de 3.000 € por ejemplo, entre un suficiente número de PAS, Profesores y estudiantes. Estos recuperarían en los años siguientes lo aportado con unos pequeños márgenes de beneficio, del 1,5 o 2%, muy lejanos del 10 o el 15 % que cobraría una empresa. De esta manera la universidad también abarataría el coste de la instalación. "También tendría un valor ético: la gente será consciente de que se produce energía limpia en el lugar donde estudia o trabaja. Y a la vez se estaría creando comunidad, participación y democracia".

 

Para llevar a cabo este proyecto de tejado solar cooperativo, sus promotores proponen a la Universidad la inclusión en el pliego de contratación de la instalación de los paneles la condición de que la financiación sería participada por miembros UCM con una cantidad individual máxima. Como indicó el vicerrector Jorge Gómez, hay que estudiar bien como se podría incluir este punto en el pliego sin contravenir la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas.

 

Medición de la huella de carbono

Otra propuesta es que la UCM mida de manera periódica su huella de carbono. "Si no sabemos lo que producimos, difícilmente lo vamos a poder disminuir", señaló el profesor de la ETSI de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid, Agustín Rubio, quien desde hace años coordina el grupo que mide la huella de carbono en la universidad vecina. Como explicó, la huella de carbono es uno de los índices de sostenibilidad que se utilizan para medir el impacto del hombre en el planeta. Es la suma de las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero que son producidos directa e indirectamente por el hombre como consecuencia de una actividad. "Hay que aclarar -incidió Rubio- que toda actividad, incluso respirar, deja huella de carbono. Se trata de reducirla a lo mínimo posible".

 

Explicó el profesor de la UPM que la huella se mide a través de tres alcances: emisiones directas de actividades propias; emisiones directas por consumo de energía para esas actividades, y emisiones indirectas relacionadas con la actividad (que puede suponer hasta el 75% del total). En la UPM se miden solo las dos primeras. "Para la tercera, que es tan amplia, no tenemos los medios suficientes". La medición, según indicó el profesor Rubio, ha permitido tomar conciencia del problema e incluso lograr en 2016 un descenso del 7,8 %, lo que les sirvió para ser la primera universidad pública española que recibió el sello "Calculo-Reduzco", que concede la Oficina Española del Cambio Climático. La UPM presenta las mediciones de su huella cada año a este organismo, lo que también la permite participar en plataformas como Acción por el Clima o NAZCA (ONU), cumplir con los ODS, o haber podido desarrollar en la UPM un plan estratégico viable de sostenibilidad, que afecta a contrataciones de proveedores, planes energéticos...

 

La profesora de la Facultad de Geografía e Historia Carmen Mínguez presentó en la jornada diversas experiencias que están llevándose a cabo en otras universidades, como los ecocampus, diferentes sistemas gestión de residuos, eficiencia energética, movilidad sostenible...

 

Una autoexigencia

Para el profesor de la Facultad de Filosofía y también miembro de CxC, Juan Varela Portas, el actual es un momento clave en la lucha contra el cambio climático. Cumbres como la que se está celebrando en Madrid puede ser un éxito o un fracaso, quedarse en un simple "green-washing". "Va a depender mucho de la presión de los activistas y las personas a pie", señaló Varela. En la UCM, según continuó exponiendo, la aprobación de la hoja de ruta "es absolutamente vital. Necesitamos compromisos y empezar a ver cosas, acciones concretas y tangibles". Pero no hay que olvidar, señaló Varela Portas, que la Universidad tiene sus limitaciones, desde "una asfixia económica brutal", hasta exigencias que van desde la máxima excelencia académica e investigadora, ofrecer educación para la vida o hacer transferencia y retorno económico. "La ventaja -continuó el profesor complutense- es que este es un objetivo autoimpuesto, que sale de nosotras y nosotros, y por ello debemos priorizarlo. CxC tiene que ser grupo de presión hacia UCM, pero también hacia la comunidad de Madrid y el Estado", concluyó. "La universidad debe ejercer el liderazgo social, debe marcar el camino de la transición ecológica y de la acción climática. Es una obligación moral –defiende Santiago López Ríos– y debemos actuar en consecuencia. El momento de actuar es ahora".

 

ECONOMISTAS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

Otra de las actividades que se han llevado a cabo en la UCM durante estos primeros días de COP 25, fue la mesa redonda "¿Qué podemos hacer los economistas en la lucha contra el cambio climático?". Con la presencia del vicerrector Jorge Gómez, fue la decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Begoña García Greciano, la encargada en su papel de anfitriona de moderar el debate entre los cuatro invitados, "todos ellos de pasado complutense y dos incluso profesores de la casa". Nacho Álvarez, ex alumno y actual secretario de Economía de Unidas Podemos; el profesor de Economía Aplicada, Diego Rodríguez -principal organizador del acto-; Jorge Sanz, licenciado en Economía y presidente del comité que en 2014 presentó un informe estatal sobre transición ecológica, y Miguel Sebastián, catedrático de Análisis Económico y ex ministro de Industria, Turismo y Comercio con José Luis Rodríguez Zapatero en la presidencia del Gobierno.

 

Los cuatro fueron respondiendo a la pregunta planteada. Para Nacho Álvarez lo primero es dejar claro que el cambio climático no es un invento "ideológico o progre", sino un problema constatado científicamente cuyo responsable es el ser humano. De hecho, va a ser "el mayor esfuerzo al que se van a enfrentar nuestras economías en los próximos años". De acuerdo con el profesor Diego Rodríguez, no hay que "inventar una nueva economía", sino utilizar bien la existente. El objetivo es reducir las emisiones y para ello hay que aplicar las políticas correctas, ya sean fiscales, regulatorias, etcétera.

 

Jorge Sanz respondió a la pregunta planteada al pie de la letra: "¿Que qué podemos hacer los economistas? Mucho". De acuerdo con Sanz, los economistas manejan los conocimientos suficientes para resolver el problema. Las emisiones son una restricción para lograr un objetivo: el máximo bienestar social. Desde la economía no es difícil encontrar las soluciones, el problema vendrá después, cuando los políticos tengan que aplicarlo.

 

También el ex ministro Miguel Sebastián respondió a la pregunta literalmente. "Podemos hacer cinco cosas". Las enumeró: la primera, combatir el negacionismo científico; la segunda, dejar claro que es un problema de todos y que las soluciones debemos incorporarlas cada uno a su vida diaria; la tercera, combatir la idea de que la lucha contra el cambio climático está reñida con el crecimiento económico; la cuarta, decir a los empresarios que no solo hay oportunidades de negocio en la lucha contra el cambio climático, sino que adaptar sus empresas a las nuevas exigencias les dará una ventaja competitiva, y la quinta, diseñar las políticas públicas de manera ordenada y gradual.

 

El rector Goyache inauguró la jornada organizada por Complutenses por el Clima el lunes 2 de diciembreSantiago López Ríos, coordinador de CxC, junto a dos de sus compañerasEl vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Gómez, asistió a la todas las sesiones de la jornada organizada por CxCEl profesor de Filosofía Juan Varela Portas, flanqueado por sus compañeros en CxC Santiago López Ríos y Carmen SeguraMesa en la que se presentaron propuestas concretas y ejemplos llevados a cabo en otros lugares. De izquierda a derecha, Agustín Rubio, Raquel Paula, Carmen Segura, Carmen Mínguez, Mariola Gutiérrez y Mario Sánchez HerreroLas diferentes actividades están siendo seguidas con gran interésEl secretario de Economía de Unidas Podemos, Nacho ÁlvarezEl profesor Diego Rodríguez, organizador de la mesa ¿Qué podemos hacer los economistas en la lucha contra el cambio climático?El economista Jorge SanzEl ex ministro y catedrático complutense Miguel SebastiánLos rectores de las universidades públicas madrileñas en la zona verde de la COP25
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Comentarios - 1

Miguel Sebastian

1
Miguel Sebastian - 7-12-2019 - 02:05:51h

Excelente resumen


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