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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 18 de noviembre de 2018

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La edición digital ya ofrece muchas posibilidades, pero sigue en la prehistoria

José María Luzón, catedrático emérito de arqueología clásica, epigrafía y numismática de la UCM y actual director del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ha sido el protagonista del Encuentro Complutense "El recorrido de la edición multimedia: Pompeya y Numancia", celebrado en la Facultad de Matemáticas, con la coordinación de la Biblioteca de la propia Facultad. Javier Gimeno, el director de esa Biblioteca, explica que esta conferencia se enmarca dentro de "un ciclo de actividades en la Facultad para acercar las ciencias experimentales a las humanidades". Luzón confesó que esta es la primera vez en su vida que visita la Facultad de Matemáticas, pero que precisamente este verano se ha relacionado con esta disciplina a través de la transcripción de actas de la Real Academia de Bellas Artes, donde fue profesor el matemático Benito Bails. Un personaje que tuvo problemas con la Inquisición, que incluso le desposeyó de su cátedra de Arquitectura, y que contó con discípulos que introdujeron un buen número de materias matemáticas en nuestro país. Luzón, de todos modos, no se acercó a la Facultad para hablar sobre este personaje, sino sobre el libro multimedia, que de acuerdo con él "está todavía en la prehistoria".

 

Cuenta el catedrático que comenzó en el mundo de la edición digital en 1992, con un proyecto de investigación financiado por la UE que inició a un grupo de investigadores en el mundo de la imagen digital. Aquel proyecto se llamaba RAMA (Remote Access to Museum Archives) uno de sus grandes logros fue dar una conferencia en Washington con imágenes que llegaban del otro lado del Atlántico.

 

Recuerda Luzón con bastante humor que incluso "hubo una reunión en Frankfurt con especialistas de muchos países europeos donde se decidía si se iba a usar Word o Word Perfect, y eso sí que era pura prehistoria".

 

A partir de ahí se dieron pasos, poco a poco, y se comenzaron a plantear cómo meter en un libro de papel imágenes más complicadas que el papel. Porque "¿De qué sirve que yo haga un autocad si luego el papel me da un pantallazo? ¿De qué sirve que use herramientas de prospección geofísica si eso me va a dar una imagen fija?". El paso intermedio que encontraron para solucionar ese dilema fue la inclusión de códigos QR en artículos de revista para poder ver imágenes 3D.

 

Con eso pudieron incluir imágenes, por ejemplo, de vasos griegos, y más adelante las que se obtienen con cámara multiespectral, con fotogrametría (planos de grandes extensiones de terreno usando la fotografía aérea), con técnicas de geofísica... Explica Luzón que, por ejemplo, la "cámara multiespectral nos permite ver más de lo que ve el ojo humano, tanto hacia el infrarrojo como hacia el ultravioleta. Con ella se pueden leer líneas tachadas por la inquisición en libros antiguos, o caricaturas borradas, o incluso leer en las que tienen papeles pegados encima... Aplicado a otros objetos, más allá de libros, también se pueden usar con vasos griegos o esculturas, por ejemplo, donde las trazas permiten ver dibujos que estuvieron allí antes".

 

Pompeya

El primer proyecto de edición digital en el que se embarcó Luzón, con la idea de implementar estas técnicas fue "Excavaciones arqueológicas en la casa de la Diana Arcaizante en Pompeya".  En 2007 la tecnología les permitió hacer una página web en cuatro idiomas (español, inglés, francés y alemán), que ya les permitía incluir imágenes de 360 grados, con "hipervínculos en los diferentes puntos que se quieren destacar, incluso con iconos personalizados que nos permiten saber qué se va a ver antes de hacer click, por ejemplo, estratigrafías, fotografías, prospecciones geofísicas con georadar...".

 

Luzón reconoce que la preocupación con la página web de esos primeros años, "a pesar del éxito que alcanzó en su momento, era que no se lee. La gente entraba a navegar, pero era como un libro desencuadernado, así que queríamos encuadernarlo con una estructura, pero también con todos los contenidos".

 

De acuerdo con el catedrático, el libro, para ser leído, tiene que estar estructurado, y eso se solucionó con una columna de índice con capítulos, lo que "nos permite dar no sólo imágenes finales, sino explicar cómo se ha llegado a determinada imagen, y a determinadas reconstrucciones. Es como un making off cinematográfico, que permite ver desde diferentes perspectivas, tanto desde el aire, a altura de dron, como desde abajo, con un georadar. La gran novedad en las investigaciones es esa capacidad de aportar datos con imágenes de todo tipo y textos".

 

Numancia

El segundo proyecto, que lleva fecha de este mismo 2018 nos adentra ya en el terreno del libro digital con "Numancia: arqueología e historia", que cuenta con versión en español, inglés y alemán. Informa Luzón de que "en visitas individuales van ya por encima de 50.000, que si hubiera que haberlo editado en formato libro físico no se habrían vendido ni mil ejemplares. Aquí además se pueden incluir fuentes sonoras, diferentes tipos de fotografías aéreas, archivos DWG que permiten medir las escalas sobre la propia imagen... Incluso "se pueden descargar todos los archivos y uno puede hacerse una Numancia en 3D, hay absoluta libertad para los usuarios". La cantidad de información aportada en este proyecto lo convierte en "un libro para leer, pero también para trabajar sobre él".

 

Añade Luzón que cuando a él le hablaban de Numancia le "contaban lo del fervor patriótico, lo de la lucha hispana y todo eso, y tenía una imagen de la ciudad asociada a una ideología muy precisa", por eso, entre el mucho material incluido ha querido meter artículos incluso de Rafael Alberti, que en 1937 hizo una versión de la tragedia de Miguel de Cervantes sobre Numancia, entendida como una muestra de la resistencia antifascista.

 

La cantidad de información que ofrece este libro digital es abrumadora, y además tiene la ventaja de que "se puede llevar siempre encima a través de cualquier dispositivo con conexión a Internet". Para concluir, Luzón reitera que, "a pesar de todo lo que ofrecen ya estos libros, estamos en la prehistoria, y aunque nadie sabe cómo va a ser el futuro de esta tecnología, lo evidente es que la discusión entre científicos se agiliza mucho con este tipo de libros".

José María Luzón, catedrático emérito de arqueología clásica, epigrafía y numismática de la UCM y actual director del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San FernandoJosé María Luzón, con el decano de la Facultad de Matemáticas, Antonio Bru, y el director de la Biblioteca de esa Facultad, Javier GimenoTras la charla de José María Luzón, el público asistente al aula Miguel de Guzmán de la Facultad de Matemáticas, pudo aclarar algunas de sus dudasJosé María Luzón comenzó con el tema de la edición digital en el año 1992, cuando enviar imágenes de un lado a otro del Atlántico era todavía un retoEl catedrático José María Luzón y el decano Antonio Bru en la presentación del libro digital Numancia: arqueología e historia
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