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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 9 de diciembre de 2018

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La ciencia española pide mejor gestión y una financiación estable

La tarde del 28 de noviembre, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales ha organizado la sesión "La investigación científica: gasto o inversión de futuro". Jesús María Sanz Serna, presidente de la Real Academia, informó de que en el mes de mayo se aprobó la Declaración sobre la financiación y gestión de la investigación científica en España, y que con sesiones como esta se busca someterla al debate de la comunidad científica. La idea es que la Declaración se puede mejorar con la crítica, de tal manera que tenga una vocación de continuidad y que se actualice cada año". Los muchos participantes en la sesión, tanto los ponentes como los que intervinieron tras las exposiciones, destacaron que en España la inversión en ciencia no se ha recuperado tras la crisis, que la sociedad no está lo suficientemente concienciada sobre la importancia de la investigación, que es fundamental hablar con una sola voz, que se encuentren maneras de atraer el talento, que no hay que abandonar a la investigación básica y que hace falta una continuidad presupuestaria para que la ciencia no depende de los avatares políticos del país.

 

Esteban Domingo, redactor de la "Declaración sobre la financiación y gestión de la investigación científica en España", asegura que es una síntesis de datos y conclusiones obtenidos de publicaciones e informes de organizaciones nacionales e internacionales como la OCDE, la UNESCO y academias y fundaciones. La Declaración, cuyo primer borrador fue debatido en la sección de ciencias Naturales y luego revisada por las otras secciones y por el pleno de la Academia, "fue propiciada por el deterioro que conduce a nuestro país a una creciente precariedad laboral, con un 35% de paro juvenil, creciente nivel de pobreza y acentuada vulnerabilidad...".

 

Desde la Real Academia piensan que "la ciencia, además de ser un pilar fundamental de la cultura actual, es el principal motor de la economía, pero mientras otros países aumentaron la inversión en España se redujo".

 

A la hora de la verdad, en política hay pocas alusiones a la importancia de la ciencia e innovación para abordar el problema del paro, y también hay trabas que afectan a la contratación de personas e incluso de material. Por eso, Domingo considera que "hacen falta medidas concretas como una mejora del sistema educativo para animar a nuestros jóvenes a enseñar a pensar, flexibilización administrativa, definición del papel de las entidades implicadas, incentivos para la creación de nuevas empresas... Algo que puede parecer una entelequia, pero que ya se ha llevado a cabo en otros países".

 

Mientras eso no ocurra España seguirá perdiendo, gradualmente, capacidad para participar en protección del medio ambiente, desarrollo de una agricultura sostenible y de energías renovables, y esa "es una deriva que las próximas generaciones no entenderán".

 

Talento y escasa inversión

Violeta Demonte, de la Universidad Autónoma de Madrid, habló de la necesidad de la reincorporación y atracción de talento, que incrementa las posibilidades de obtener fondos y, establece vínculos fundamentales. Según Demonte, España ha perdido en cinco años un 5% de investigadores y eso requiere crear y actualizar los programas de atracción del talento para asimilarlos a otros países como Alemania.

 

En España hay algunos programas nacionales como el  Ramón y Cajal, que cuentan con un 65% de los investigadores que luego obtienen ERC starting o consolidated grants. Además está también el programa Torres Quevedo, y otros en algunas comunidades autónomas como la de Madrid, Cataluña, Galicia y País Vasco. A pesar de eso "hay poca iniciativa privada y también pocos programas específicos de las universidades".

 

Considera Demonte que "hay un conjunto de buenas iniciativas, pero son escasas, y esa es la principal debilidad, unida a otras como que no se suelen buscar investigadores que creen nuevas líneas y que los salarios son bajos".

 

Para la catedrática de la UAM es "fundamental incrementar estos programas, pero no sin antes hacer un análisis profundo del tipo de investigadores que se quieren buscar, y además hace falta hacer un examen de áreas que necesitan un tratamiento especial para intentar llegar a la máxima excelencia que nos coloquen en lugares destacados del panorama mundial".

 

Demonte fue también la primera de las participantes en la sesión que reclamó un  compromiso de estabilización, que busque, por ejemplo, la creación de consorcios de partenariado para la financiación. Sería bueno además "la creación de un fondo estatal para establecer una red de relaciones entre empresas y fundaciones".

 

Luis Garicano, del Instituto de Empresa de Madrid, informa de que Amazon anunció el año pasado una inversión de 23.000 millones de dólares en investigación, "mientras que toda la inversión en España fue de 13.000 millones de euros, ya que no se han recuperado los niveles previos a la crisis, como sí ha ocurrido en otros países".

 

Añade que la inversión para ciencia se ha reducido tanto en el sector privado como en el público, y que además en este último se ha orientado hacia créditos, y el gasto ejecutado es muy bajo, dando lugar a "una situación en la que se acumulan los impactos negativos y terminamos con una situación de 1,19% del PIB mientras otros países están cerca del 4%".

 

Garicano cree que parte de esta falta de inversión se debe a que "a la sociedad la investigación no le importa, pero tampoco le importa la educación". Por tanto, opina que para conseguir un impacto hace falta difundir el mensaje de que la ciencia es relevante para el crecimiento económico. Algo que no será fácil, porque por ejemplo, "la Inteligencia Artificial, que será el motor de todo lo que toma las decisiones en los próximos años está dominada por cinco empresas americanas, tres chinas y una coreana, no hay ninguna empresa europea que esté ni siquiera en el radar de esos estudios, y eso es un problema para Europa y para nuestro desarrollo".

 

Garicano señaló que es muy importante "tratar de hablar con una sola voz, porque si la sociedad entendiera que el impacto se puede medir de una manera muy sencilla, eso podría servir para incentivar el buen trabajo y no el de relleno, y con eso haríamos un esfuerzo enorme. Además, si los científicos mandamos el mensaje claro de incentivar las buenas investigaciones, como ocurre en otros países del mundo, al menos el dinero que la sociedad tenga a bien gastar en ciencia se gastará mejor".

 

Tres políticas y apoyo a la investigación básica

Rodolfo Miranda, del IMDEA Nanociencias, afirmó que si queremos que la sociedad se beneficie de la ciencia básica es necesario que existan tres tipos de políticas asociadas, pero con distintos objetivos. La primera es la política científica cuyo destinatario son los científicos, la segunda es tecnológica que va a empresarios y científicos, y la tercera es la de innovación, cuyos destinatarios son los empresarios. "Sin esas tres políticas es difícil que los ciudadanos se den cuenta de cómo influye la ciencia en su bienestar", asegura Miranda.

 

Centrándose en la política tecnológica, el ponente consideró que se deben "hacer cambios en la arquitectura institucional para que haya instituciones flexibles, con un funcionamiento no basado en la oferta de lo que quieren los laboratorios sino en la identificación de la demanda de la sociedad, qué tipo de cosas necesitan para estar en el mercado dentro de diez años igual o mejor que ahora".

 

Por su parte, Ángela Nieto, del Instituto de Neurociencias (CSIC-UMH), considera que "ahora estamos en un sistema en el que la financiación basal, sobre todo en centros públicos, lo que no es malo si hay fondos suficientes para competir". Considera que es necesario financiar tanto la investigación aplicada como la básica, pero dándole un gran peso a esta última "porque no sólo tiene rendimiento a muy largo plazo, como se ha visto por ejemplo con el CRISPR". Considera, eso sí, que la financiación basal frente a los grupos de excelencia tiene mucho que perder, porque la excelencia es un porcentaje muy pequeño del total, y se necesita sembrar mucho para que ese 10% sea significativo en valor absoluto.

 

Por tanto, hay que "pensar en soluciones concretas, realistas, prácticas y rápidas". Y para ello es fundamental una "voluntad política global para aumentar la financiación, aunque eso no es suficiente, también hace falta una estrategia que se puede resumir en estabilidad, en planificación duradera que trascienda a las legislaturas". Eso requerirá cambiar las reglas del juego, "consiguiendo que la inversión en investigación no dependa de la negociación anual de los presupuestos generales del Estado". La financiación estable permitiría tener un calendario de convocatorias de todo tipo que funcionase siempre y "los presupuestos generales podrían aumentar esos fondos y también promover estrategias concretas, algo que se podría implementar con la Agencia Estatal de Investigación, que desde este 27 de noviembre ya cuenta con director, Enrique Playán, así que ya no hay excusas para no cambiar las reglas del juego".

 

Tuits

Tras las ponencias, Jesús Ávila, vicepresidente de la Real Academia, presentó una serie de tuits, a veces en versiones mucho más largas de lo que permite Twitter, escritos por investigadores de todas las áreas, entre ellos algunos tan célebres como Federico Mayor Zaragoza, Luis Oro y Félix Ynduráin.

 

Por parte de la Universidad Complutense, participaron María Pe Pereira, de la Facultad de Matemáticas, quien opinó que España debe mejorar el sistema de acreditaciones a extranjeros, incluidos los españoles emigrados, cambiar muchos contratos para garantizar la continuidad, haciendo el sistema más atractivo y competitivo; y María Vallet, de la Facultad de Farmacia, quien expresó el mensaje positivo de que cuando en el laboratorio llegas de una idea a una realidad tu alegría es inmensa y la recompensa no tiene precio.

 

Actores principales de la investigación

En el turno de participación del público, el rector Carlos Andradas aseguró estar en esta sesión "a título personal, pero también en representación de otros rectores, porque todos creen en eso de hablar como una voz única en defensa de la ciencia". Reconoció el rector que las universidades "quieren ser y somos actores muy principales de la investigación, y aunque todos estamos convencidos de que hay muchas cosas que cambiar en la universidad, ahora mismo se hace investigación en las universidades casi a pesar de estar en las universidades, porque ni los presupuestos se hacen acorde a la investigación, ni es fácil compaginar docencia e investigación, y además el sistema de gestión está basado en la desconfianza". Asegura Andradas que, de hecho, "si se aplicase la legislación al 100% estaríamos paralizados".

 

Luis González de Vallejo, ingeniero geológico de la UCM, habló del "desconocimiento geológico que ha implicado 6.000 millones de pérdidas en los últimos diez años por falta de previsión en obras del metro, túneles, el proyecto Castor...". Aseguró además que para Ciencias Geológicas "se han presupuestado 12 millones con pérdidas de 600 anuales, somos de los países peor tratados en este campo, es un escándalo, porque la rentabilidad es enorme ya que el beneficio es inmediato si no se contemplan estos problemas previos de origen geológico".

 

Jacobo Santamaría, de la Facultad de Físicas, recordó que hay un problema grave de envejecimiento de las plantillas unido a la falta de nuevos talentos, que va a llevar "a un vaciamiento crítico de las universidades y centros de investigación, y la manera en la que rellenemos esos huecos determinará si rescatamos el sistema o lo hundimos para siempre".

 

Realidad política y un poco de esperanza

El catedrático en Física Teórica del CIEMAT, Cayetano López, coincidió con los anteriores ponentes en que disminuye el porcentaje del PIB dedicado a ciencia y además el dinero que se ejecuta es poquísimo, porque "la gestión es disparatada". Por eso, opina que además de más fondos "debería haber una reivindicación de una gestión adecuada a la ciencia, hace falta una política de Estado, pero es difícil creer que la administración como tal sea permeable a esos mensajes de que la ciencia es fundamental".

 

José Luis de Pablos, también físico del CIEMAT y coordinador de la Carta por la Ciencia de 2013, considera también que no hay continuidad ni unión para conseguir que la sociedad piense que realmente la ciencia es lo más importante, y "hace falta que los políticos consideren que es una de sus prioridades, si no la primera al menos la segunda". La realidad es que hoy en día sólo "un 4,5% de los jóvenes quieren dedicarse a la ciencia o a la ingeniería, y ahí está el problema, porque ellos son el futuro".

 

Jesús María Sanz Serna, presidente de la Real Academia, quiso poner un punto de optimismo final y recordó que en 1975 España tenía un 10% de la población analfabeta, así que "realmente lo hemos hecho bastante bien, aunque estamos muy lejos de la meta, pero tampoco estamos en la salida". Añadió que las generaciones representadas en la sesión de la Academia "han hecho un esfuerzo encomiable a lo largo de estos años y además todas las aportaciones de esta jornada serán un material muy valioso para recogerlo e irlo plasmando en iniciativas, porque la idea es mantener estos debates con periodicidad anual, lo que permitirá ver si las autoridades han recogido estos puntos y cómo se han reorientado las prioridades".

Ana Crespo de las Casas, presidenta de la Sección de Naturales, y Jesús María Sanz Serna, presidente de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y NaturalesEl rector Carlos Andradas habló en nombre de todos los rectores para recordar el importante papel que juegan las universidades en la investigaciónLa investigadora María Vallet durante la lectura de su tuit sobre la alegría que produce la cienciaMaría Pe Pereira, de la Facultad de Matemáticas, pidió una mejora en los contratos que garantice la continuidadRodolfo Miranda, Violeta Demonte, Esteban Domingo, Ángela Nieto y Luis GaricanoLuis González de Vallejo recordó las enormes pérdidas económicas que se producen por fallos geológicos, una ciencia que a pesar de eso no cuenta apenas con financiaciónPara Jacobo Santamaría,uno de los graves problemas de las universidades es el envejecimiento de la plantillaEntre los asistentes a la sesión el profesor Luis Vázquez, de la Facultad de InformáticaAntonio Hernando junto a Cayetano López y Juan Rojo, tres nombres clave de la ciencia de nuestro país
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