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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Lunes, 3 de agosto de 2020

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Los ejes de la perspectiva de género en la Universidad del sociólogo y ministro “accidental” Manuel Castells

Manuel Castells es sociólogo y profesor universitario y, como le presenta Isabel Tajahuerce Ángel, la delegada de Igualdad de la UCM, "una de las personas que trabaja en estas áreas que realmente sabe lo que es la introducción de la perspectiva de género en la universidad". Además, como él mismo señala, parafraseando al expresidente de Brasil Henrique Cardosa, ahora es ministro [de Universidades] "accidental". De hecho, en su participación en el curso "Impactos de género de la COVID-19", pide que no se tenga en cuenta este accidente en el que lleva apenas 6 meses envuelto y se tomen sus palabras como las de "un investigador, un académico, un profesor" que lleva cuatro décadas "estudiando sobre el feminismo". "Lo aviso, que luego seguro que algún medio dirá que el ministro de Universidades propone que se cree una ingeniería feminista, cosa que ahora diré", bromea.

 

Lo cierto es que las propuestas -"o ejes fundamentales de lo que para mí es la perspectiva de género en la Universidad"- de Manuel Castells sobre género son contundentes. Para él, el patriarcado es la "institución básica de la sociedad, antes de todo lo demás". Para no dejar lugar a dudas lo define: "Es la dominación de los hombres heterosexuales sobre las mujeres y los niños, así como de cualquier otra sexualidad alternativa. Una definición operativa, que señala donde hay que señalar", afirma, situándolo a lo largo de los miles de años de historia que ya ha recorrido la humanidad.

 

"Os intentarán quemar"

El movimiento feminista -y también el LGBTI, según apunta- han llegado para cambiar la historia y en el último medio siglo sus avances han sido espectaculares. Castells lo califica como "movimiento de liberación" y su "explosión" es un antes y un después "a nivel de la sexualidad, a nivel de la familia, a nivel de las relaciones entre personas, a nivel de la educación, a nivel de la socialización de los niños, por consiguiente, a nivel de formación de la personalidad... Yo no conozco nada, ni siquiera lo que fue el gran movimiento de la clase obrera, nada, con tal potencial transformador de todo", asegura, no sin avisar que las resistencias serán feroces. Recuerda a las brujas quemadas por la inquisición "por ser feministas", y avisa: "Os intentarán quemar". "No nos dejaremos", responde Isabel Tajahuerce. "No nos dejaremos", repite Castells.

 

Hypatia, Einstein, Mileva Maric y Marie Curie

Ya metido en la harina de la universidad, y antes de "entrar en lo gordo", Castells evoca algunas estampas que demuestran el patriarcado secular reinante en el ámbito de la ciencia y el conocimiento. Se remonta a Hypatya, la astrónoma perseguida en el siglo IV por el fanatismo religioso y por ser mujer científica, pero se recrea con Einstein y el peso que él en sus cartas privadas daba a su primera mujer, Mileva Maric, en su -"nuestra", escribía él- Teoría de la Relatividad, pero que los científicos siempre se niegan a destacar. También habla de cómo Marie Curie casi se queda sin recoger su Nobel de Química en 1911 por su idilio con un hombre casado o cómo hasta 1995 sus restos no estuvieron el Panteón "de los grandes hombres de Francia", y solo la decisión de François Mitterrand permitió que se trasladaran "para acompañar los de su marido, eso sí". Isabel Tajahuerce, siempre atenta, hace una acotación en la intervención para recordar la importancia de los imaginarios colectivos, de por qué las niñas no quieren ser la "trabajadora" Marie Curie y los niños sí el "despeinado y pensativo" Einstein.

 

Sesgos no científicos en la ciencia

Castells defiende que la ciencia no es mejor por el hecho de desarrollarla un hombre o una mujer, pero sí que denuncia, aún a día de hoy, la existencia de sesgos no científicos que la condicionan. Los hay "sexistas, pero también étnicos y culturales", apunta y recurre a una catedrática complutense -luego en la UNED-, Celia Amorós y la obra en la que demostró ya hace años la existencia de la razón patriarcal, y también a su amiga Marina Subirats, de la Autónoma de Barcelona, que ejemplificó los mil y un dejes machistas de los libros de texto con los que se educan las niñas y niños.

 

Las matemáticas tienen ideología

Cree el ahora ministro que el paso más importante que debe dar la universidad es informar a sus estudiantes de la existencia de otras teorías alternativas para que ellas y ellos puedan hacer "sus propios juicios". Pone como ejemplo el big data y los algoritmos que lo manejan. Como son matemáticas puede parecer que no tienen ideología, pero no es cierto. Castells remite a varias obras que lo explican. Dos de ellas son Armas de destrucción matemáticas, de Cathy O´Neil, y Algoritmos de opresión, de Safiya Umoja Noble. "No se puede ignorar la carga ideológica disfrazada de matemáticas", sentencia.

 

Quitar Ingeniería del nombre

Además de cambiar los contenidos o de, como lo denomina la profesora Tajahuerce, "introducir la perspectiva de género" en ellos, Castells también incluye facilitar el acceso de las mujeres a los estudios de ciencias y, en especial, a las ingenierías. Los datos son muy preocupantes con apenas un 15% de alumnas en carreras como la ingeniería informática. Aprovechando la presencia en el aula de la rectora de la Universidad del País Vasco, Nekane Balluerca Lasa, a quien cede la palabra, explica como quizá eliminar la palabra "Ingeniería" del título del grado hace que las alumnas se interesen más por él. Cuenta la rectora que el recién creado grado en "Inteligencia Artificial" tuvo un 53% de mujeres solicitantes y finalmente un 45% de matriculadas. Ese 8% que no pudo acceder por la nota de corte, "por efecto rebote" ha hecho que Ingeniería Informática haya elevado su presencia femenina hasta el 20%.

 

Tolerancia cero, paridad estadística, gestión...

Pero como "no solo de ciencia vive la mujer" el ministro propone algunos ámbitos en los que la perspectiva de género no puede faltar en la universidad. El primero, "en el frontispicio", la lucha contra el acoso y la violencia sexual. Pide mano dura, ejemplarizante. Cree, "aunque lo digo como observador superficial", que en España sigue habiendo excesiva permisividad. Segunda propuesta: la paridad. Pide que se asegure la "paridad estadística" y que incluso los departamentos universitarios informen periódicamente del estado de la cuestión y fundamenten por qué no se cumple en un determinado momento. Otra propuesta: conciliación real. Hay que asegurar que los permisos de maternidad y, sobre todo, de paternidad se cumplen. Una última: la promoción activa de las mujeres en los puestos de gestión. Además de proponer, avisa de la posible trampa: "dirán que, de acuerdo, que gestionen ellas y nosotros nos dedicamos a las cosas importantes. Yo para solucionarlo propongo: "¿Mujeres en cargos de gestión? Sí, pero solo rectoras". Así se evitaría relegarlas a puestos de gestión de segundo, tercer o cuarto escalafón, reservando, como ahora, los grandes puestos, rectores y decanos, para los hombres.

 

"No vamos a cambiar si no nos obligan"

Para terminar, Castells se vuelve a poner en la piel del sociólogo dedicado a cuestiones de género y recuerda que en el libro escrito con su amiga Marina Subirats, titulado "Mujeres y hombres ¿Un amor imposible?", puestos a responder a la pregunta, Subirats era optimista y confiaba en "educar" a los hombres, en hacerles ver lo felices que serán en la "nueva masculinidad". Él, en cambio, aunque reconoce que viendo a las nuevas generaciones de hombres sí parece que "algo ha cambiado", sigue siendo pesimista. "Me mantengo en que los hombres no vamos a cambiar si no nos obligan". La única alternativa es que las mujeres vayan hablando de uno a uno con los hombres para explicarles ese futuro juntos por el que aboga Subirats. "¿Uno a uno? Eso es agotador", bromea la profesora Isabel Tajahuerce Ángel.

 

Andrés Arias, Nekane Balluerka, Manuel Castells, Isabel Tajahuerce y Miguel Ángel CasermeiroEl ministro de Universidades con la profesora Yanna G. FrancoLa profesora Tajahuerce Ángel charla con Castells, en presencia del director de los Cursos, Miguel Ángel CasermeiroCastells, con Cándido Méndez, quien participó en la sesión matinal del cursoLa rectora de la Universidad del País Vasco, Nekane Balluerka, en el centro, asistió a la conferencia del ministro e intervino para explicar algunas iniciativas de género que está poniendo en marcha en su universidadIsabel Tajahuerce, Manuel Castells y Magdalena Suárez
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