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Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid

Domingo, 9 de diciembre de 2018

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La Jornada Diversidad Complutense sitúa la universidad en el centro de la sociedad inclusiva

La Facultad de Geografía e Historia ha acogido este 10 de octubre la Jornada "Diversidad Complutense. Gestión, investigación y buenas prácticas", organizada por la Unidad de Diversidad de la UCM. En la sesión inaugural el rector Carlos Andradas destacó la necesidad de contar con unidades como la que desde 2015 está en marcha en la Universidad Complutense, dedicadas a la atención, gestión y estudio de la diversidad y que, de hecho, está sirviendo de modelo para otras muchas universidades. "Deben estar en el ADN de las universidades públicas" afirmó Andradas. De acuerdo con el rector, es un compromiso que "tenemos con la sociedad: trabajar por una sociedad inclusiva; todos somos distintos, diversos, y eso hay que reconocerlo y avanzar para conseguir una sociedad más justa y menos desigual. Como universidad -concluyó el rector- debemos ir generando estudios, transmitiendo conocimiento y creando opinión".

 

El delegado del rector para la Diversidad y el Medio Ambiente, Esteban Sánchez, subrayó por su parte que el objetivo de la Unidad que dirige es que la diversidad sea considerada "un activo fundamental y una herramienta sin la cual no nos moveremos hacia delante". Sánchez resaltó que en estos últimos años se están dando muchos pasos en la UCM en esa dirección, aunque por supuesto "no todo lo que hacemos lo hacemos como quisiéramos hacerlo". Esta jornada debe servir, continuó explicando el delegado, para impulsar "con mayor brío" lo que no se está haciendo bien y también para dar a conocer las buenas prácticas que sí se están llevando a cabo. "En resumen, lo que buscamos hoy es avanzar en el convencimiento colectivo de la necesidad de la diversidad", insistió Esteban Sánchez.

 

Buenas prácticas e investigación sobre diversidad

Tras la sesión inaugural y un breve concierto del pianista Iulian Ionut, la jornada se dividió en tres partes: una conferencia del profesor estadounidense Seth Pollak y dos mesas redondas, la primera para conocer y debatir sobre diversas iniciativas que se están llevando a cabo en la UCM tanto por parte de la Unidad de Diversidad como por otras unidades como la de Igualdad de Género y facultades como Trabajo Social o la propia Geografía e Historia -participaron sus decanos, Aurora Castillo y Miguel Luque, respectivamente, y la directora de la Unidad de Igualdad, María José Torres-, y la segunda para presentar diversos trabajos de investigación en el campo de la diversidad que se están realizando en la UCM.

 

Seth Pollak, director del Instituto de Aprendizaje Servicio de la California State University Monterey Bay (CSUMB), ha impartido esta semana tres conferencias en la Complutense con el objetivo, en sus propias palabras, de "introducir en la universidad la necesidad de formar en ciudadanía". Como explicó el propio delegado del Rector para Diversidad y Medio Ambiente, Esteban Sánchez, en sus anteriores intervenciones -el lunes en Encuentros Complutense y el martes en un taller sobre Aprendizaje y Servicio- Pollak apuesta por situar la diversidad dentro de la Universidad al mismo nivel que docencia e investigación, "por lo que su presencia en esta jornada no podría resultar más inspiradora".

 

Nuevas comunidades

En efecto, a juicio del conferenciante estadounidense, las universidades no solo deben preparar a sus estudiantes para la vida laboral, sino sobre todo para colaborar a generar nuevas comunidades que sean inclusivas, justas y acogedoras. Esto debe ser así porque, según explicó Pollak, las comunidades actuales han cambiado y exigen esos nuevos compromisos. Puso como ejemplo, su propio Estado, California, que se ha convertido en el quinto de Estados Unidos en el que los blancos no son mayoría; hoy lo son los migrantes de origen latino, pero también los hay de otras procedencias. "Basta con pasear por las calles prácticamente de cualquier ciudad del mundo para ver personas con aspectos diferentes, que hablan idiomas diferentes o que rezan diferente, y lo que es más importante, con valores diferentes". La educación superior debe atender esta nueva realidad social y formar a sus estudiantes en los valores cívicos e inclusivos que necesita la sociedad.

 

La forma de ver la actual sociedad diversa tiene, según explicó el conferenciante, al mundo polarizado. Unos ven la situación como una oportunidad en todos los sentidos, mientras que para otros es una amenaza ya en el presente y más aún en el futuro. "¿Cuál es nuestro papel? ¿Qué debe hacer la educación superior? ¿Decimos que esto no existe, lo ignoramos, o asumimos nuestra misión pública?", se preguntó Pollak. Su respuesta, lógicamente, es la segunda, y a sus misiones de enseñanza e investigación, las universidades deben unir una "tercera pata, la de la implicación pública". Esto, según describió el conferenciante, no es en realidad algo nuevo. De hecho, ya en la Declaración de Bolonia, firmada aún en el siglo XX, las universidades europeas se marcaban esa contribución social entre sus principales objetivos, y esto no ha desaparecido en ningún texto sobre educación superior pronunciado posteriormente. Incluso en estos últimos años la Comisión Europea ha inventado un "complicado" término, unibility, para remarcar esa necesidad de la universidad de implicarse en las necesidades de la sociedad.

 

"No hacemos lo que decimos"

No obstante, Seth Pollak considera que tanto en Estados Unidos, donde también se han repetido declaraciones de las autoridades u organizaciones universitarias en ese sentido, como en Europa, se ha hablado mucho, pero se ha hecho poco. "No hacemos lo que decimos", repitió en varias ocasiones. Según relató, la respuesta que en el mejor de los casos se ha dado desde las universidades a esta necesidad de formar a sus estudiantes en valores cívicos y comunitarios ha sido la introducción del aprendizaje servicio (ApS) en sus aulas. Sin embargo, no se ha hecho bien. De acuerdo con Pollak, el ApS se ha limitado a utilizarse con un enfoque meramente pedagógico y no como "un vehículo para ver qué es lo que la sociedad necesita que enseñemos a nuestros estudiantes. Hay que transformar la base del conocimiento. Ver los problemas reales a los que nos enfrentamos. Es necesario un nuevo aprendizaje servicio", subrayó.

 

Ese nuevo aprendizaje servicio debe acometer dos transformaciones: cómo aprender, es decir la pedagogía, y qué aprender, o lo que es lo mismo establecer una nueva base de conocimientos. Hasta ahora, los estudiantes que participan en ApS no desarrollan las competencias necesarias para ser agentes de cambio de las comunidades, sino que se están limitando a aplicar los conocimientos de sus disciplinas ante determinados problemas sociales. El problema, resumió Polack, es que se han confundido las preposiciones que deben relacionar aprendizaje y servicio. Se ha optado por "a través" y no por "acerca de". "Los culpables hemos sido nosotros mismos, los académicos, por nuestra tendencia a la "pedagocificación", olvidando que los estudiantes necesitan un conocimiento nuevo para afrontar los retos cívicos que hoy tienen por delante", entre ellos, en el caso de Estados Unidos, el racismo, la desigualdad, las migraciones o las armas y el uso de la violencia, y en el de España, el desempleo de los jóvenes, las migraciones, el neonacionalismo creciente o la corrupción.

 

Un nuevo aprendizaje servicio

Pollak puso como ejemplo de esa diferente forma de aplicar el ApS lo que desde su creación en 1995 se ha puesto en marcha en su universidad, la California State University Monterey Bay (CSUMB). Según explicó, Monterey ("con una r, no confundir con el Monterrey de México") atrae miles de migrantes latinos para trabajar en la agricultura, el gran sustento económico de la zona. Trabajan en condiciones lamentables, lo que provoca que, como tituló un periódico recientemente, "En Monterey la comida saludable está en todos los lados menos en la mesa". "De los 500.000 habitantes de la ciudad, 100.000 acuden a los bancos de alimentos en busca de comida gratis que no pueden pagar". La CSUMB nació con la intención de "comprometerse con los problemas reales de la población" y desde su creación incluyó el ApS en el currículum de todas sus titulaciones.

 

Pollak, quien dirige el denominado Instituto de Aprendizaje y Servicio de su universidad, explicó que la gran diferencia que existe entre la manera de aplicar ellos el ApS a sus 7.000 estudiantes que tienen matriculados en la actualidad -en 1996 eran 300-, es que mientras que el ApS habitual relaciona retos y conocimiento académico, el suyo incorpora a la ecuación un tercer elemento: el aprendizaje cívico. Estudien lo que estudien. los estudiantes de la CSUMB reciben formación específica en competencias cívicas, "es lo que llamamos alfabetización cívica. Se reconoce que somos desiguales y se habla sobre cómo el poder afecta a ello". En concreto, según explicó el conferencia, el ApS de su universidad afecta al cómo aprendemos, apostando por el aprendizaje "experiencial, en el que frente a una sola fuente de conocimiento, como era el libro o el profesor, se incorpora el conocimiento que el estudiante tiene, "porque no está vacío" y el que les aporta la comunidad con la que están en contacto. La labor del profesor es facilitar ese aprendizaje de tres fuentes. La segunda parte es el qué. "Aprendemos justicia, compasión, simpatía, diversidad y responsabilidad social. Es decir, convertimos en corazón todo lo que aprendemos. Lo hacemos viviendo la experiencia de pertenecer. Esa es la clave para cambiar la actual educación medieval, derribar la torre de marfil en la que estamos instalados, y abrirnos al verdadero servicio, que no es otra cosa que la pertenencia".

 

Los participantes en la jornada posan con el rector momentos antes de la inauguraciónMesa inaugural presidida por el rector AndradasEl profesor estadounidense Seth Pollak pronunció la conferencia inauguralEl delegado del rector para Diversidad y Medio Ambiente, Esteban Sánchez, charla con Seth PollakSánchez destacó la importancia de avanzar en el convencimiento colectivo de la necesidad de la diversidadEl pianista Iulian Ionut ofreció un breve recital de bienvenidaPollak sitúa un nuevo aprendizaje servicio en el centro de la educación superior
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Comentarios - 1

Carmen Marco Azcárate

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Carmen Marco Azcárate - 11-10-2018 - 11:29:01h

Estas iniciativas tan valiosas, hay que desarrollarlas en el día a día de nuestra comunidad universitaria,por ejemplo, en las plantillas de personal, aceptando con naturalidad al diferente, aprovechando sus cualidades y adaptándonos a normalizar estas conductas lejos de rechazarlo o estigmatizarlo; todos tenemos nuestras propias limitaciones y peculiaridades, y no por ello somos menos que el de al lado.


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