RCC en Harvard

Jorge Gómez, vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad de la UCM, da la bienvenida a los participantes en el hackathon de la Universidad de Harvard

Cuatro complutenses, núcleo del equipo ganador del hackathon de la Universidad de Harvard celebrado en la UCM

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 13 abr 2026 15:32 CET

190 jóvenes emprendedores han participado en la primera edición del hackathon del Laboratorio de Innovación de Sistemas de Salud (HSIL) de la Universidad de Harvard que se ha celebrado en España, en concreto en la Universidad Complutense de Madrid. Los días 10 y 11 de abril han llenado la sala José Luis Sampedro de la biblioteca María Zambrano, para idear proyectos que ayuden al sistema de salud, apoyándose en la IA. Un guante equipado con distintos tipos de sensores, ensamblado y programado durante el propio hackathon, con el objetivo de evaluar la recuperación de pacientes tras un ictus, ha sido el proyecto ganador del HSIL de la Universidad de Harvard en la Universidad Complutense.

 

Los creadores de este dispositivo han sido seis jóvenes emprendedores, y el núcleo del equipo ha surgido de cuatro estudiantes del doble grado de Administración y Dirección de Empresas (ADE) e Ingeniería Informática de la UCM, que demostraron capacidad para construir un equipo multidisciplinar. Los cuatro estudiantes complutenses son Álvaro Gil Arjona, Luis Molina Salvador, Mateo Pérez Guzmán y Marco García López. Junto a ellos, completan el equipo Helene Weinberg, estudiante de Ingeniería Biomédica en Binghamton University, y Jose Lopez-Martin, médico oncólogo, graduado en la Universidad Autónoma de Madrid.

 

Los responsables del hackathon definen a este grupo como un equipo con “un equilibrio excepcional entre capacidades técnicas y conocimiento médico”. De hecho, su trabajo, captó “especialmente la atención del jurado por su capacidad para integrar diferentes arquitecturas de bases de datos, el uso adecuado de modelos de inteligencia artificial y la claridad en la presentación de los resultados de cada paciente”.

 

Mateo Pérez Guzmán, uno de los complutenses del equipo ganador explica que vieron el anuncio en el correo y Luis Molina Salvador, delegado de clase, recibió además un mensaje del profesor Manuel Montenegro indicando que su perfil encajaba muy bien y que lo compartiera con la clase. Decidieron así formar un equipo de cuatro, pero pronto se dieron cuenta de que necesitaban perfiles clínicos.

 

A través de un contacto familiar, llegaron a José López-Martín, oncólogo e investigador, y empezaron a trabajar en ideas semanas antes del evento para llegar preparados. López-Martín les insistió en construir un puente entre la ingeniería informática y la medicina y fue él quien les puso en contacto con Helene Weinberg, una ingeniera biomédica que estudia en Nueva York y que casualmente venía a España en las fechas del hackathon. Le propusieron unirse, le entusiasmó la idea y así cerraron el equipo.

 

En la edición de Madrid ha habido también un segundo premio para un proyecto centrado en la detección de la disgrafía en niños mediante dinámicas de juego, facilitando además su conexión automática con especialistas adecuados para su evaluación y seguimiento; y un tercer galardón que recayó en un sistema de traducción en tiempo real para situaciones de emergencia, basado en un agente de IA capaz de enriquecer la comunicación añadiendo información contextual en la pantalla del interlocutor.

 

De esta primera fase del concurso, que se celebró de manera simultánea en 36 países, se eligen cincuenta ganadores, con representación de todos y cada uno de los lugares participantes, que entran en una segunda fase del hackathon, que es un programa de entrenamiento online de dos meses con la Escuela de Salud Pública de Harvard. De todos ellos se elegirán unos diez finalistas que harán una presentación el 19 de junio a un grupo de inversores de Harvard y de ecosistemas de la salud.

 

Al margen de eso, los tres ganadores de la competición en la UCM reciben una plaza en la aceleradora de empresas del Real Colegio Complutense en la Universidad de Harvard (RCCHU).

 

Además de los premios relacionados estrictamene con el hackathon, se entregaron otros entre los ocho equipos finalistas, de los 37 que se llegaron a formar. Entre ellos, la Mención especial de Cambio Climático, otorgada por Neutral City-Uni Lab (Ayuntamiento de Madrid y Universidad Complutense de Madrid) a #28 Cánovas team, formado por Leire María González Fleitas, estudiante de Medicina UCM en el HCSC, J. Javier González Cánovas, ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, y Javier González Fleitas, Estudiante de Ingeniería en Organización industrial por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

 

La bienvenida

Antes de conectarse con Harvard y comenzar la actividad, hubo una bienvenida oficial por parte de Jorge Gómez, vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad de la UCM; Nuria Ruiz, directora general de Salud Digital de la Consejería de Digitalización de la Comunidad de Madrid, y David García Lou, del Real Colegio Complutense en la Universidad de Harvard (RCCHU).

 

El vicerrector Jorge Gómez ha mostrado su satisfacción por ver reunidos a tantos jóvenes emprendedores que “dedican su tiempo al servicio de la sociedad”, ya que esta iniciativa busca innovadores que quieran diseñar soluciones, utilizando la IA, para fortalecer los sistemas de salud, buscando nuevas soluciones tanto para los pacientes, como para los profesionales y para el propio sistema sanitario.

 

De acuerdo con el vicerrector, “la IA ha venido para quedarse, así que la idea, al menos desde la Universidad Complutense, es abrazarla con respeto y responsabilidad, siendo conscientes además de que si hay un área sensible es precisamente el de la salud”.

 

La responsable de la Comunidad de Madrid recordó que este hackathon de la Universidad de Harvard, que lleva ya siete ediciones, es la primera vez que se celebra en nuestro país. Algo que ha sido posible gracias a la colaboración entre la Facultad de Informática de la Universidad Complutense y el RCCHU.

 

Nuria Ruiz confía en que salgan proyectos de este hackathon “intenso y exigente” que pasen de la idea y que consigan convertirse en productos, y no duda en que será así, ya que los participantes son una muestra clara del compromiso y el talento de la juventud. Animó a los participantes a que lanzasen todo tipo de ideas ambiciosas, aunque en principio parezcan imposibles, así como a “escuchar, colaborar, arriesgar y, sobre todo, disfrutar de la experiencia”.

 

Se unió a la bienvenida David García Lou, responsable del ámbito del emprendimiento en el RCCHU, quien explicó que en los 35 años de vida de esta institución se ha centrado fundamentalmente en la parte académica, hasta que hace dos años, gracias al impulso del director Daniel Sánchez-Mata, han querido poner también el foco en el emprendimiento y en la innovación.  Y una muestra es la participación en este hackathon que organiza mundialmente la TH Chan School of Public Health de la Universidad de Harvard.

 

A lo largo del hackathon, en el que la biblioteca permaneció abierta 24 horas para el trabajo en equipo, se impartieron además dos conferencias, una cargo del epidemiólogo Fernando Simón y otra de Julián Isla, de Microsoft.