ÁGORA
Una jornada sobre transición energética inaugura las actividades de la cátedra de Economía Circular
Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 7 oct 2026 13:57 CET
Los expertos Teresa Rasero Guerrero, Vicente Cortés Galeano y David P. Serrano Granados han protagonizado la jornada “Transición energética y economía circular: Necesarias, pero ¿posibles?”, que se ha celebrado en el aula magna de la Facultad de Ciencias Químicas el 7 de octubre. Esta actividad ha sido la primera que celebra la cátedra de Economía Circular creada entre la Comunidad de Madrid y la Universidad Complutense, codirigida por profesoras de las facultades de Químicas y Ciencias Económicas y Empresariales. Como ha afirmado Jorge Gómez, vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, la creación de esta cátedra ha sido fruto de un largo camino y refleja la multidisciplinariedad que requiere una tarea tan relevante como lo es la economía circular.
Jesús Vallés, subdirector general de Coordinación y Economía Circular de la dirección general de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid, añade que esta cátedra ha nacido con la intención de ser un espacio de debate y colaboración entre la universidad, la comunidad autónoma, la ciencia y la empresa, para ayudar a la toma de decisiones.
Ha recordado Vallés que en materia de transición energética hay una serie de legislaciones, primando la europea, pero que también a nivel de la comunidad autónoma hay un marco regulatorio que incluye una ley de economía circular del año 2024. La profesora de Químicas, Ángeles Blanco Suárez, codirectora de la cátedra junto a Carmen Abril Barrie, de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, ha señalado que de acuerdo con las directivas europeas hay que avanzar sin pausa en la descarbonización para el año 2050, lo que promete nuevas modalidades de negocio y tejido industrial competitivo.
Un tejido industrial que, de acuerdo con Teresa Rasero Guerrero, presidenta de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), y presidenta de Air Liquide en España y Portugal, se apoya en la química para sus avances. De acuerdo con ella, la industria química supone un 4% del PIB español, y genera más de 226.000 empleos que en un 94% son contratos indefinidos. La química además está detrás de todos los avances fundamentales en la transición energética, entendiendo, eso sí, que “no basta con sustituir una tecnología por otra, sino que hay que transformar todo el sistema completo de movilidad: vehículos, energía, infraestructuras…”. Rasero Guerrero tiene claro que “no puede haber movilidad sostenible sin química”.
La decana de la Facultad de Ciencias Químicas, Mayte Villlaba, ha asegurado que al proyectar esta jornada se hizo impulsados en la convicción de que “nos encontramos ante uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo”. De ahí que se eligieran a “personalidades solventes, prestigiosas y relevantes del ecosistema empresarial y de la investigación”. Aparte de la presidenta de FEIQUE, se ha contado con Vicente Cortés Galeano, cofundador y presidente de honor de INERCO, y David P. Serrano Granados, director del Instituto IMDEA Energía y catedrático de Ingeniería Química en la Universidad Rey Juan Carlos.
Carlos Rivero, decano de Ciencias Económicas y Empresariales, la otra Facultad sobre la que se sustenta la nueva cátedra, ha coincidido con Mayte Villalba en la necesidad de afrontar la transición energética desde una amplia perspectiva (empresarial, social, económica, científica…), lo que se realiza desde la Complutense tanto desde las ciencias sociales como desde las científico-técnicas. Y ahora, gracias a la cátedra se va a poder transferir a la sociedad y a las empresas "conocimiento útil, riguroso y científico".
En relación con esta multidisciplinariedad, el vicerrector Jorge Gómez ha informado de que la cátedra va a convocar unos premios abiertos a TFG y TFM de todas las facultades y disciplinas, siempre que contribuyan de manera significativa a la comprensión, desarrollo e implementación de modelos de economía circular, “con especial atención a propuestas orientadas a la optimización de recursos, la reducción de residuos, la mejora de los procesos de reciclaje y reutilización, la extensión de la vida útil de los productos, la valorización de residuos y la integración de criterios de sostenibilidad en consumidores, modelos de negocio, políticas públicas y grupos de interés”.
