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La Complutense, a la cabeza de los programas de Salud financiados por la Comunidad de Madrid en sus Planes Regionales de Ciencia y Tecnología
Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 22 sep 2026 13:12 CET
La Facultad de Medicina de la Universidad Complutense ha acogido, el 22 de septiembre, la jornada VII PRICIT (Planes Regionales de Ciencia y Tecnología) en la que se han presentado los Programas de I+D en Salud que han resultado beneficiarios en la convocatoria de 2025. Esta iniciativa ha repartido 28 millones de euros que, tras una dura revisión, van a financiar 26 programas, de los que se van a beneficiar 166 grupos de investigación de 42 entidades diferentes de la Comunidad de Madrid. Las instituciones con más proyectos financiados son las universidades públicas, colocándose en cabeza la Universidad Complutense.
Lucía de Juan Ferré, vicerrectora de Investigación y Transferencia de la UCM, ha destacado que este programa refleja el impulso de “nuestra comunidad científica, con el tripartito que forman el financiador, las instituciones y los investigadores”, lo que permite hacer girar la rueda de la ciencia que Santiago Ramón y Cajal echaba tanto de menos en el engarce con la cultura española.
Refiriéndose también al Premio Nobel, que da nombre al aula magna de la Facultad de Medicina donde se ha celebrado la jornada, considera la vicerrectora que “Ramón y Cajal representaba en su figura tres valores que también se ven reflejados en estos programas de I+D, que son la ciencia y la salud, poner la investigación al servicio de la sociedad y la concepción transversal del conocimiento”.
Alberto Galindo, decano de Medicina, considera que este es un “día grande” para los investigadores que han obtenido financiación para sus proyectos en esta convocatoria de concurrencia competitiva, pero también “grande para la sociedad en su conjunto, porque en esta comunidad hay unos profesionales extraordinarios que se esfuerzan por conseguir una sociedad mejor, que es lo que siempre persigue la investigación, y más aún cuando gira sobre la salud”.
Ha recordado que de los cerca de 150 proyectos que concurrieron a esta convocatoria, 26 han obtenido financiación y de ellos varios tienen titularidad directa o indirecta de la Universidad Complutense. Los investigadores principales de dichos proyectos financiados han pasado por esta jornada de la Facultad para exponer sus trabajos que “abordan muy diferentes temáticas sanitarias, desde la oncología, a la salud cardiovascular, pasando por la enfermedad renal, el envejecimiento, la neuroprotección, la obesidad o la enfermedad de Alzheimer, y casi todos ellos llevándonos prácticamente a la frontera del conocimiento, lo cual indica muy a las claras la salud de la que goza la investigación sanitaria en nuestra comunidad”.
Los proyectos de la Complutense
La UCM ha sido la primera de las universidades públicas de Madrid en número de solicitudes y también ha ocupado el primer lugar, empatado con la Universidad Autónoma de Madrid, en el número de concesiones. Las cuatro concesiones de programas coordinados por la Complutense los lideran IP de cinco grupos de investigación de las facultades de Medicina, Óptica y Optometría y Psicología.
La convocatoria ha tenido una gran participación dentro de la comunidad complutense con un total de sesenta solicitudes de setenta y siete grupos de investigación de la UCM.
La Complutense, con catorce solicitudes en programas coordinados, de las que cuatro han sido concedidas, se sitúa en el primer puesto en número de concesiones (junto con la Universidad Autónoma de Madrid y el CSIC), con lo que gracias a este programa de la Comunidad de Madrid, la UCM ha captado 4.327.000 € en calidad de coordinadora. Además, ha participado, a través de 57 grupos de investigación, en otras 46 solicitudes coordinadas por otras entidades, de las cuales doce han resultado concedidas, y en ellas participan otros trece grupos UCM.
Poner a la persona en el centro
Mirina Cortés Ortega, viceconsejera de Universidades, Investigación y Ciencia, de la consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, considera que cuando se habla de investigación en salud, se habla de conocimiento, de innovación y de excelencia científica, pero, sobre todo, “se habla de personas, de pacientes que esperan una respuesta, de familias que confían en el progreso de la medicina y de profesionales que dedican su talento y su esfuerzo a encontrar soluciones que mejoran la vida de todos”. Según sus palabras, ese es el espíritu que inspira a los programas de I+D en Salud de la Comunidad de Madrid.
A esta idea se suma la vicerrectora Lucía de Juan Ferré, quien opina que este tipo de programas, importantes en la parte tanto de recursos humanos como de infraestructuras “permiten incorporar investigadores, atraer y retener talento, tener infraestructuras de última generación”, y sobre todo facilitan la continuidad.
Al ser convocatorias periódicas, permiten a los grupos una estabilidad en las líneas de investigación y además una consolidación de consorcios, sabiendo que existe una colaboración real dentro de dicho consorcio, que siempre va mucho más allá y “permite crear una red que realmente da lugar a nuevos proyectos, a nuevas ideas”. Los consorcios, que han sido muy valorados en la evaluación de los programas, aportan valor que no pueden realizar los grupos de investigación por separado, y facilitan la participación con empresas y otras entidades públicas sin ánimo de lucro.
Concluyó la inauguración de la jornada Inmaculada Ibáñez de Cáceres, directora general de Investigación y Docencia de la consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien reconoció la importancia de la investigación, que “no es algo que complemente la asistencia sanitaria, sino que es un pilar fundamental y tan intrínseco como la parte asistencial”.
De ahí la relevancia de estas ayudas, “una de las apuestas más ambiciosas de la Comunidad de Madrid por la ciencia y por la innovación, no sólo por su dotación presupuestaria, sino por su espíritu, porque refuerza esta manera decidida de dar impulso a la inteligencia científica, a la internacionalización y a la transferencia del conocimiento”.
