FUNDACIÓN

Vista general del acto inaugural de la ECL, celebrado en la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana

Arranca en la Universidad Veracruzana de México la vigésimo novena edición de la Escuela Complutense Latinoamericana

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Luis F. Fernández / Departamento de Prensa UV - 30 nov 2021 09:59 CET

La vigésimo novena edición de la Escuela Complutense Latinoamericana (ECL) ha comenzado a andar este 29 de noviembre en la Universidad Veracruzana de México, en concreto en su Facultad de Derecho, ubicada en Xalapa. Durante dos semanas, 300 estudiantes de 10 países asistirán a los 10 cursos que han preparado de manera conjunta 44 docentes de la Universidad Complutense y la Veracruzana. Como coincidieron en señalar los rectores de ambas universidades, Joaquín Goyache y Martín Aguilar Sánchez, la ECL no solo fortalece los lazos académicos y afectivos entre ambas universidades, sino también entre ambos continentes, mostrando “compromiso con las sociedades locales y con las ciudadanías globales”, según incidió el rector de la Veracruzana. Esta es la segunda edición de la ECL que se celebra en la Universidad Veracruzana, tras la celebrada en 2019, precisamente la última desarrollada hasta ahora.

 

El rector Goyache, quien intervino en el acto inaugural a través de una grabación, manifestó que para la UCM es un “orgullo” alcanzar la vigésimo novena edición de la Escuela Complutense Latinoamericana -la trigésima se celebrará en marzo en la Universidad de Buenos Aires, según anunció- por cuanto significa de hermanamiento con universidades de América Latina -por ahora se han celebrado ediciones en 18 universidades- y, sobre todo, por los lazos afectivos y académicos que se han propiciado desde su puesta en marcha en 2006. El rector animó también a profesores y estudiantes latinoamericanos a realizar estancias y estudios en la UCM. “Os esperamos con los brazos abiertos”, concluyó.

 

Martín Aguilar Sánchez, por su parte, destacó que los diez cursos que pone en marcha en la Escuela son la primera actividad presencial que se celebra en la Universidad Veracruzana en los últimos 20 meses. Confiado en que las rigurosas cautelas sanitarias adoptadas permitan que la Escuela transcurra sin incidencias, el rector veracruzano subrayó lo importante que es volver a tener estudiantes en sus aulas, ya que pese a que la tecnología ha permitido mantener la actividad docente, “las interacciones personales son de gran importancia en el aprendizaje”. El estudiantado, según manifestó el rector, también lo ha entendido así y en el breve plazo de apenas 4 semanas que se abrió para la inscripción se alcanzaron las 300 matriculaciones, las mismas que en la edición celebrada hace dos años. Martín Aguilar destacó, por último, los temas de “gran riqueza” que se abordan en esta edición de la Escuela, con “disciplinas artísticas y científicas, tanto clásicas como de frontera”, y concluyó mostrando de nuevo su satisfacción porque la ECL “nos permita volver a convivir, estudiar, enseñar y aprender juntos”.

 

En el acto inaugural, celebrado a las 20.30 horas españolas, 13:30 en México, estuvieron presentes por parte complutense el vicerrector de Relaciones Internacionales, Dámaso López, y el director de la ECL, José Luis Graña. El vicerrector compartió con los asistentes que para la UCM las relaciones con Latinoamérica son prioritarias, ya que la permiten “construir comunidad científica, profundizar y establecer relaciones académicas y humanas y generar redes de cooperación e investigación”.

 

También intervino en el acto Edgar González, director general de Estudios de Posgrado de la Universidad Veracruzana. Para él, la colaboración interinstitucional que permite la ECL es clave “para construir sinergias, para aprender unos de otros”. González consideró que en tiempos tan complicados como los actuales este tipo de actividades, que además de conocimientos académicos propician experiencias personales muy enriquecedoras, toma mayor vigencia aún las palabras del filósofo israelí Yuval Noah Harari, en las que afirma que "lo más importante de todo será la capacidad de habérselas con el cambio, de aprender nuevas cosas y de mantener el equilibrio mental en situaciones con las que no estemos familiarizados." De acuerdo con Edgar González, la capacidad de “reinventarnos una y otra vez” se sitúa muy por encima de los bienes y servicios que seamos capaces de generar. La ECL, sin duda, permite avanzar en ese camino. González concluyó subrayando el trabajo en equipo que han desarrollado desde la Universidad Veracruzana tanto con el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la UCM como con la Fundación Complutense para poner en marcha esta edición.