NUESTRA GENTE

Fernando Serrano Antón, en la Facultad de Derecho

El profesor Fernando Serrano Antón, titular de la nueva Cátedra Jean Monnet sobre tributación justa en la Unión Europea

Texto: Alberto Martín, Fotografía: J. de Miguel - 16 mar 2022 13:56 CET

La Comisión Europea ha concedido al catedrático de Derecho Financiero y Tributario Fernando Serrano Antón la Cátedra Jean Monnet “European Union Fair Taxation (EU FAIRTAX)” de 2022 a 2025. El profesor Serrano ha resultado seleccionado en una convocatoria a la que presentaron propuestas más de 2.000 profesores de todo el mundo. Esta es la segunda Cátedra Jean Monnet que dirige el catedrático de la Facultad de Derecho, tras la desarrollada entre 2015 y 2018 sobre “EU TAX Governance and Fiscal Transparency”. En la actualidad, junto a Fernando Serrano Antón, otros dos profesores complutenses son titulares de estas Cátedras creadas en 1989: Loreto Corredoira, catedrática de la Facultad de Ciencias de la Información dirige la denominada Modern Times (European Audiovisual Heritage in times of Transformation)”  y Ricardo Alonso, catedrático de Derecho Administrativo  y decano de la Facultad de Derecho, quien ocupa la titulada "Federal loyalty for a federal European Union".

 

 

- ¿En concreto, la Cátedra EU FAIRTAX qué temas va a tratar?

- La Cátedra estudia la tributación justa en la Unión Europea, y va dirigida a cómo hacer el marco fiscal más justo, más solidario, teniendo en cuenta los riesgos que ahora mismo tenemos. La convocatoria por la Comisión Europea se lanzó en enero del año pasado en un entorno influenciado por el Covid y por el hecho de tener unas finanzas públicas sostenibles a lo largo del tiempo, teniendo además en cuenta un elemento disruptivo como fue el incremento de la digitalización de la economía. Esto plantea unos retos enormes para la fiscalidad. Necesitamos recursos para que el entramado público siga funcionando. Esa disrupción de la economía digital puede producir que no se paguen los impuestos allí donde se deben pagar o incluso que no se terminen pagando. La Unión Europea tiene varias áreas y enfoques para buscar esta fiscalidad sostenible y más justa. Por un lado, tiene una iniciativa dirigida a impedir el uso de compañías, instrumentales o fantasmas, en paraísos fiscales o en otros países con regímenes fiscales privilegiados. Por otro lado, también hay una línea de tributación ambiental, dirigida a internalizar los costes medioambientales para lo que se revisa el régimen de comercio de derechos de emisión y el mecanismo de ajuste en frontera de carbono. Después tenemos otras materias como, por ejemplo, la tributación mínima global, a raíz del pilar II de la OCDE. Otra iniciativa, que responde a lo que se conoce como “Befit”, consiste en la creación de una serie de normas comunes para el impuesto de sociedades y la determinación de una base imponible común.  Nuestro objetivo es impartir docencia sobre ello, incrementar el conocimiento en estas materias, estimular el estudio y la investigación del Derecho tributario de la UE, la mejora del acceso de trabajo de los estudiantes de Derecho como consecuencia de adquirir nuevas competencias, y también ser canal de comunicación entre quienes se dedican a llevar a cabo la política fiscal en España y los universitarios de la UCM.

 

- ¿Cuando se habla de una tributación justa se habla también de crear nuevos impuestos?

- Se habla de que se paguen impuestos de una forma sostenible y justa tanto para las personas físicas como jurídicas, que no comprometan la propia existencia de los propios Estados miembros de la UE y, sobre todo, de luchar contra la evasión y el fraude fiscal, que nos hacen muchísimo daño. Estamos en un momento crucial. Si antes era importante porque salíamos del Covid con un déficit público muy importante que debíamos cubrir con unos impuestos que llegaban hasta donde llegaban… ahora con la guerra en Ucrania, hay un papel muy importante de la política tributaria para hacer que todos los estados puedan resultar sostenibles encarando todas las inercias que se presentan en el momento actual de la fiscalidad. No es cuestión de crear más impuestos. Lo que tenemos que hacer, a lo mejor, es ser más eficientes, en el sentido de diseñar un sistema fiscal que responda precisamente a esos retos que se van planteando, y que yo creo que están claramente delimitados: sostenibilidad del gasto público y de los estados; el reto de la economía digital ante su fiscalidad y, en tercer lugar, la protección del medio ambiente a través de los tributos.

 

- ¿Cómo se materializa ese último punto, la tributación medio ambiental?

- Hablamos del tributo como fórmula de protección del medio ambiente a través del principio quien contamina, paga. Es decir, hay actividades y productos que tienen un mayor impacto medioambiental que otros y por eso deben analizarse en nuestro caso los mecanismos de ajustes en frontera de las emisiones de carbono y los derechos de emisión en la UE.

 

- ¿Es una quimera hablar de armonización fiscal en toda Europa, es decir de que se paguen los mismos impuestos en todos los países?

- En la Unión Europea la armonización fiscal se hace fundamentalmente a través de las directivas. Para que una directiva sea aprobada en el ámbito de la fiscalidad se requiere la unanimidad de los 27 estados miembros. En los últimos años, curiosamente, ha habido unanimidad en muchas directivas, algo que no ocurría en el pasado. Yo creo que estamos en un momento de cierto optimismo, en el sentido de que muchas de las medidas que deberíamos analizar en esta cátedra pueden salir adelante. A esto se une que España va a tener la presidencia de la UE a partir del 1 de julio del año que viene. Esto quiere decir que España va a tener que impulsar muchas de estas iniciativas: seguir con el listado de paraísos fiscales, continuar con el análisis de compañías instrumentales, meramente conductoras, sin sustancia económica; analizar el tipo de tributación efectivo de las multinacionales; diseñar un nuevo impuesto sobre sociedades en la UE; avanzar en la tributación ambiental… Todo eso se tiene que aprobar con directivas. Basta con que haya algún país que se niegue a la aprobación de la Directiva, para que no salga adelante. Es cierto que ahora hay mucha presión internacional. Por ejemplo, en la tributación de la economía digital, que gira en torno al pilar I de la OCDE, en donde también existe una propuesta de Directiva de la UE, y el pilar II, dirigido a una tributación global mínima. Yo creo que en los próximos años vamos a ver un avance considerable en la armonización de la fiscalidad en la UE. En particular, la consecución de una tributación justa, de una tributación allí donde se generan las rentas, de una tributación más sensible a la protección del medio ambiente, más eficiente sobre las rentas generadas por la economía digital, más eficaz en la lucha contra los paraísos fiscales. Estamos en un momento muy interesante, muy disruptivo en el ámbito de la fiscalidad europea. Y mucho viene, no solo por la presión de los organismos internacionales, sino también por esa armonía que se está produciendo en la UE en la consecución de los valores europeos a través de la fiscalidad. Creo que estamos en un buen momento en la armonización de la fiscalidad de los estados miembros.

 

Las Cátedras Jean Monnet

Las Cátedras Jean Monnet, a pesar de llevar ya más de tres décadas existiendo, siguen siendo unas grandes desconocidas. Como explica el propio Fernando Serrano Antón al comienzo se concedían ad personam de por vida a profesores de gran prestigio y brillantes currícula. Con su inclusión en el Programa Erasmus + se buscó darlas mayor dinamismo y se comenzaron a convocar de manera competitiva no solo entre docentes de los países de la Unión, sino de cualquier lugar del planeta. Se conceden por un periodo de tres años y, entre otros requisitos, exigen el desarrollo de 90 horas de docencia anual en la universidad a la que pertenece el titular de la Cátedra sobre la materia en cuestión.

 

“Desde el punto de vista de los objetivos académicos y universitarios que se buscan con este tipo de cátedras -explica el profesor Serrano Antón- está, en primer lugar, promover la excelencia en la enseñanza e investigación en los estudios sobre la UE en el mundo. En segundo lugar, fomentar el diálogo entre mundo académico y sociedad: responsables políticos, funcionarios, sociedad civil, representantes de diferentes niveles educativos, medios de comunicación. Y, en tercer lugar, generar conocimientos e ideas en apoyo de la formulación de políticas de la UE y reforzar el papel de la UE en Europa y en el mundo. Además, se trata de ofrecer unas mayores salidas profesionales al alumnado, ofreciendo, en este caso en la UCM, una especialización sobre Derecho Tributario de la UE para lograr un currículum más completo. Se busca también un diálogo entre la sociedad y la Unión Europea a través de la universidad, donde se definan los valores europeos, se difundan los objetivos de la UE… En nuestro caso se va a plasmar en docencia tanto en el grado en Derecho como en másteres y, desde el punto de vista de la investigación, trataremos de incentivar y estimular los trabajos en temas de fiscalidad de la UE, sobre todo con tesis doctorales. Mi objetivo es consolidar los estudios de Derecho Tributario de la UE en la Complutense, convirtiéndose en un factor diferencial de nuestra oferta formativa y suponga la atracción de alumnos excelentes”.