ÁGORA

El rector Goyache, en el centro de la imagen, durante su intervención en las jornadas

Goyache reivindica, en las jornadas sobre "El futuro de la educación superior”, la eficiencia del sistema universitario español: “Con muy poco, hacemos mucho”

Texto: Alberto Martín, Fotografía: J. de Miguel - 24 nov 2021 15:02 CET

“El sistema universitario español es muy eficiente. Con muy poco, hacemos mucho”. El rector Joaquín Goyache -en su intervención en las jornadas “El futuro de la Educación Superior”, que se están celebrando los días 24 y 25 de noviembre en la Universidad Carlos III, organizadas, entre otras instituciones, por la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia, la Comisión Europea y las universidades Carlos III y Complutense, con el patrocinio de la Fundación Rafael del Pino- ha pedido que “se valore lo que tenemos. Es ridículo que nos comparen con Harvard. Somos universidades públicas españolas infrafinanciadas, que jugamos en otra liga”, señaló Goyache en referencia a la lectura que se suele hacer de los ránkings internacionales.  

 

“A la Complutense se nos puede comparar con las que son como nosotras o parecidas, con la Universidad de Barcelona o con la de Buenos Aires, pero no con las que no tenemos apenas nada que ver ni en tamaño, ni en modelo ni en financiación”, sentenció. El rector, quien participó en la mesa dedicada a señalar las transformaciones que precisa el sistema universitario español para ser más competitivo, tampoco se mostró partidario de unir universidades como se está haciendo en Francia o Alemania para mejorar sus posiciones en los ránkings o en cerrar las facultades o titulaciones menos demandadas o que peor posicionamiento tienen. “Flaco favor haríamos a la sociedad si cerráramos esas titulaciones”, señaló Goyache antes de insistir en que “las universidades españolas son mucho mejores de lo que dicen los ránkings”. 

 

Esta defensa del sistema universitario español no quiere decir que el rector complutense no le vea ámbitos de mejora, que van desde su propio mapa -”que tiene mucho que analizar y es muy cuestionable”, con un boom de universidades privadas insostenible- hasta, por supuesto su infrafinanciación. Goyache explicó que la Comunidad de Madrid dedica a la educación superior alrededor de 1.000 millones de euros. Si esta cantidad se duplicase, como solicita el Gobierno en el borrador de la LOSU, aún estaría muy lejos de equipararse con la inversión que se hace en los países de nuestro contexto. El rector recordó que las universidades generan riqueza y que por cada euro invertido se devuelven a la sociedad 7 u 8. Así mismo, reclamó más autonomía para organizarse o invertir sus recursos y más dinamismo y elasticidad. “No somos un Ayuntamiento. La ciencia no se puede evaluar igual que cualquier procedimiento administrativo. Necesitamos normas más flexibles que nos permitan avanzar. No podemos seguir con una Ley de Contrataciones del Sector Público que nos retrasa  y nos obliga a pagar todo un 30% más caro”, concluyó 

 

Esta visión “orgullosa” de la universidad española, pero a la vez inconformista, la compartieron también varios de los participantes en las primeras sesiones de las jornadas, como el rector de la Universidad Carlos III, Juan Romo, o el secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón. Para el rector de la universidad getafense, los mayores problemas a los que se enfrentan las universidades públicas españolas son su infrafinanciación, que se remonta muchas décadas atrás, y la formación de su profesorado, que, también por esa falta de recursos, requiere un apoyo que le sitúe a la altura de los mejores. 

 

José Manuel Pingarrón -que sustituyó en el acto al ministro de Universidades, Manuel Castells, y se llevó la protesta de un grupo de estudiantes que le estaban esperando- se mostró convencido de que todos los agentes que intervienen en la universidad, desde el propio Ministerio, las uninersidades, profesores, estudiantes, personal de administración, etcétera, buscan un mismo fin: una universidad de calidad, equitativa, accesible, con recursos humanos y materiales suficientes, una universidad que sirva a la sociedad, que sea generadora de conocimientos y sepa transferirlos, y que sea un espacio de libertad, cultura y de construcción de pensamiento crítico. “Todos queremos lo mismo, lo que difieren son los caminos. Desde el Ministerio buscamos construir puentes y mecanismos para llegar a consensos que nos permitan avanzar”, señaló en referencia a la compleja situación generada en torno al borrador de la LOSU elaborado por el Ministerio de Universidades. 

 

La jornada contó también con la intervención, en el acto inaugural, de Themis Christophidou, directora general de Educación, Juventud, Deporte y Cultura de la Comisión Europea. Christophidou vinculó el futuro de Europa al de su educación superior y animó a incrementar la colaboración entre universidades de distintos países, que como están demostrando los consorcios ya creados –la UCM participa en el denominada UNA Europa– sirven para compartir y fortalecer conocimientos e investigaciones. “Europa necesita a sus universidades”, sentenció la representante de la Comisión, a la vez que indicaba la necesidad de que estas sean cada vez “más verdes, digitales e inclusivas”. 

 

Precisamente la internacionalización de las universidades españolas fue otro de los temas tratados en las primeras mesas de la Jornada. De acuerdo con José Manuel Pingarrón, es un proceso ineludible que desde el Ministerio se quiere promover eliminando trabas en la circulación de estudiantes, profesores y personal. Para el catedrático de Economía de la Carlos III, Antonio Cabrales -quien compartió mesa con el rector Goyache-, además de tratar de incorporar a sus campus a los mejores docentes y estudiantes procedan de donde procedan, la incorporación de alumnos de otros países abonando precios de mercado podría permitir subvencionar a los españoles.