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El Premio Nobel de Economía, Finn Kydland, en el paraninfo de San Bernardo

El Nobel de Economía, Finn Kydland, inaugura el congreso Asepelt Madrid 2022

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 30 jun 2022 18:01 CET

El paraninfo de San Bernardo ha acogido la conferencia inaugural del XXXV Congreso Internacional Asepelt, que organiza la Universidad Complutense desde el 29 de junio hasta el 2 de julio. Lorenzo Escot, profesor de la Facultad de Estudios Estadísticos y presidente del comité organizador del Congreso ha recordado que Asepelt es una asociación de profesionales, investigadores y docentes que lleva ya 35 años organizando estas jornadas en las que sus miembros se reúnen para intercambiar todos sus conocimientos sobre economía aplicada. En esta ocasión, para inaugurar el Congreso se ha contado con la presencia de Finn Kydland, premio Nobel de Economía por sus contribuciones a la macroeconomía dinámica.

La conferencia de Finn Kydland ha versado sobre la importancia de las políticas económicas, especialmente las diseñadas a largo plazo, en el crecimiento de las naciones. Tras reconocer que Madrid es su ciudad preferida del mundo, el Nobel ha presentado una serie de gráficos comparativos del PIB per cápita en diferentes lugares del planeta, lo que le ha servido para destacar la importancia de políticas fiscales y de impuestos, así como el número de trabajadores, el capital y, especialmente, la tecnología.

 

Para hacer sus análisis predictivos, Kydland ha utilizado infinidad de datos, y ese precisamente es el leit motiv de esta edición del Congreso Internacional Asepelt, centrada en la “Ciencia de datos para la Economía Aplicada”. En relación con esto, José María Montero Lorenzo, presidente de Asepelt, ha querido felicitar a la Complutense por ser la única universidad que ofrece un grado en Ciencia de los Datos Aplicada, algo de lo que se han congratulado también el rector Joaquín Goyache y Cristóbal Pareja, decano de la Facultad de Estudios Estadísticos, donde se imparte dicha titulación.

 

Ha señalado el decano que los datos son fundamentales desde hace miles de años y que son protagonistas de nuestras vidas, porque “se cuelan en todas partes”, aunque ha aclarado que “sólo cuando podemos cuantificar un fenómeno sabemos algo de él”. Ahí surgen los científicos de datos como figuras clave, y cuyo trabajo consiste en extraer la información de las montañas de datos que se generan en nuestro mundo digitalizado y ofrecerla para que con ella se tomen decisiones.

 

Gonzalo García Andrés, secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa del ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, coincide con esa idea de la importancia del conocimiento, sobre todo en un mundo en el que la economía vive en una turbulencia perpetua desde hace quince años. En ese conocimiento y en el aprendizaje de crisis anteriores, “la ciencia de datos juega un papel relevante, y su uso debe acelerarse para desarrollar mejores políticas económicas”.

 

Por ello, y a pesar de que la guerra de Ucrania haya dibujado un nuevo escenario económico y geopolítico, García Andrés confía en que se podrá transformar la economía, “con un plan de recuperación como es el de Fondos Next Generation que nos lleve a una transición hacia la digitalización”.

 

El rector Joaquín Goyache también destacó la relevancia que tiene la ciencia de datos en temas tan sensibles como la sanidad, y el valor añadido que tienen a la hora de evitar y difundir bulos. Resaltó, por tanto, Goyache la oportunidad de la organización de este Congreso centrado en los datos y su análisis, al tiempo que felicitó al comité organizador por la incorporación de voluntarios de la asociación Afanias en temas de logística.