INVESTIGACIÓN
STARTUP, un proyecto para impulsar la transición urbana hacia un “entorno hermoso, inclusivo y sostenible”
Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 5 oct 2026 09:16 CET
STARTUP, financiado por el programa de I+D Horizon Europa, es el acrónimo de «Sustainable Transitions: Action, Research and Training in Urban Perspective» (Transiciones sostenibles: Acción, investigación y formación desde una perspectiva urbana). Puesto en marcha en 2025 y con una duración de cuatro años, en él participan 16 socios de ocho países diferentes. La Universidad Complutense, junto a la Pablo de Olavide, codirige uno de los paquetes de trabajo, el referente a los resultados y a los efectos de la transformación urbana y la revitalización de espacios públicos a través de la cultura, la inclusión social y la sostenibilidad. Tema sobre el que se ha centrado la sesión plenaria del proyecto celebrada en Madrid a principios del mes de octubre, entre otras sedes en el Edificio de Estudiantes de la UCM.
Andrés Walliser, profesor de Sociología Urbana en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, es el investigador principal en la Complutense de este proyecto STARTUP, donde cuenta con la colaboración de los profesores Rosa María de la Fuente, Simón Sánchez Moral, Pedro Uceda y David Berna, así como de la investigadora Isabel Barboza, que es quien lleva la parte importante de la organización y de la investigación.
Según el propio Walliser, este proyecto “aborda, dentro de la iniciativa New European Bauhaus, el papel de las instituciones culturales y su impacto en el territorio en clave de desarrollo, de innovación, de integración social, de embellecimiento…”. Rosa María de la Fuente, participante en el proyecto y vicerrectora de Estudiantes, añade que “es una oportunidad para la Universidad Complutense recibir a investigadores y actores de las industrias creativas, así como formar parte de proyectos europeos y de Horizon, sobre todo con iniciativas que tiene la Unión Europea para impulsar la transición hacia un entorno hermoso, inclusivo y sostenible”.
Aclara el investigador principal que en el contexto de este proyecto cuando se refieren a instituciones hablan de un rango muy amplio de organizaciones culturales que van desde algunas institucionales a otras que pueden ser pequeñas asociaciones de barrio que tienen actividad cultural. Tienen claro desde STARTUP que “cada país, cada ciudad es un mundo, son distintas, por lo tanto, se han seleccionado unos doce casos por ciudad y se ha hecho un trabajo cualitativo muy importante de entrevistas a las personas que trabajan en las entidades, a los usuarios”. La metodología ha incluido, aparte de esas entrevistas en profundidad, otras menos extensas conocidas como “métodos de aprehensión de información rápida”, y también, “lo que quizás ha sido la parte más complicada”, entrevistas a a técnicos, a funcionarios públicos, a cargos electos.
De acuerdo con Walliser, el proyecto tiene la ambición de establecer un mapa y un análisis de cuáles son, por un lado, los impactos que pueden tener las entidades culturales de distinto tipo en el territorio, entendiendo por “territorios sobre todo barrios, distritos y también ciudades en menor medida”. Y, por otro lado, interesa mucho saber cuáles son los grandes retos que tiene el sector en relación a su propia organización, en relación al territorio y a la comunidad en la que trabajan y, por supuesto, en relación a las relaciones con la administración pública y con el escenario institucional. Es una cuestión que cambia, varía enormemente de unos países a otros. Hay claramente una línea divisoria entre los países del Mediterráneo y los del norte de Europa, donde hay un apoyo a la cultura muy fuerte. Ahí, una de los cuestiones que se plantean más relevantes es “el acceso a espacios, que las entidades culturales tengan espacios sostenibles, que no estén dependiendo de subvenciones de un año a otro, sino que tengan una infraestructura de sitios donde trabajar y donde desarrollar sus proyectos”.
Apunta el investigador principal que STARTUP cuenta con unos partners académicos, pero también con otros creativos, lo que aporta un contacto con la realidad mucho más directa. En concreto, “estos creative partners están involucrados en todo el proceso de investigación y son parte activa en lo que se ha denominado los trials, que en cada ciudad están desarrollando sus propias estrategias. En el caso de Madrid, la Universidad Complutense está trabajando con Zuloark, que es un colectivo de arquitectura, creación, cultura e intermediación cultural muy asentado que está haciendo un trabajo de mediación y unos talleres con algunos de los partners creativos”.
Informa Walliser de que la UCM ha elegido colaboradores muy variados dentro del rango de instituciones u organizaciones culturales: desde algunas muy grandes como Matadero o Infinito Delicias hasta otras más pequeñas como Paco Graco o Radio Relativa, pasando por Espacio Afro, La Parcería, Teatro del Barrio o la asociación Esto es Pez.
Aparte de reuniones virtuales, STARTUP realiza dos sesiones plenarias presenciales anuales, de las que este 2026 una de ellas se ha celebrado en Madrid. Walliser propuso que no se hiciera toda la sesión en las universidades implicadas, sino que, “ya que se están estudiando casos en la ciudad”, salir a la calle. Así, si el viernes 2 de octubre se han reunido en el aula interactiva del Edificio de Estudiantes de la UCM, el día anterior realizaron una especie de “taller ambulante” en Infinito Delicias donde se montaron grupos pequeños y mixtos, con gente de distintas ciudades, tanto de socios creativos como académicos. También se ha llevado a cabo una sesión de reflexión, de evaluación cruzada, en la Escuela de Relaciones Laborales de la Complutense.
