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Valeria Fragola Raso, mejor nota de la PAU en la Comunidad de Madrid

Valeria Fragola Raso, mejor nota de la PAU en la Comunidad de Madrid

Texto: Jaime Fernández - 12 jun 2026 11:22 CET

Un 13,990 sobre 14 es la nota que ha obtenido Valeria Fragola Raso en la PAU que ha realizado en la Universidad Complutense. Esa es la nota más alta de toda la Comunidad de Madrid y con ella podrá cumplir su deseo de estudiar Medicina, algo que tenía pensado hacer en la Universidad Autónoma de Madrid, pero confiesa: “He visto que la Complutense también es una universidad muy competente y creo que tiene la nota de corte más alta para Medicina, así que tengo que ver todavía donde voy a hacer la carrera”.

 

Con una familia paterna de origen italiano ella ha nacido y se ha criado en Madrid, y también ha sido en esta comunidad, en concreto en Boadilla del Monte, donde ha estudiado su bachillerato, en el colegio Mirabal International School.

 

Explica Valeria Fragola que para prepararse la PAU contó con cuatro semanas, “que es muchísimo tiempo”. Se dividió las asignaturas en bloques de tres, dejándose la última semana para repasar, y organizando los contenidos por objetivos semanales, poniendo “lo más difícil al principio para machacarlo más, y lo más fácil para el final, que suele coincidir con lo que se da al principio del curso y que, al estudiarlo durante todo el año se aprende casi de manera automática”. Reconoce Fragola que “lo más importante es tener constancia desde el principio del curso, aunque en ese momento se vea la PAU como algo muy lejano, y no dejarlo todo para el final”.

 

Una vez que se enfrentó a los exámenes opina que, tanto los de la fase obligatoria como los de la fase específica, eran “bastante asequibles”. Con la excepción de Biología, y el más complejo, que fue el de Matemáticas “por el ejercicio de optimización, que fue complicado”, pero en su colegio les habían insistido bastante en esa parte porque estaban convencidos de que iba a ser un ejercicio de la PAU, así que a Valeria no le pilló por sorpresa.

 

El único de los exámenes donde no llegó a un diez, y se quedó en un 9,9 fue en Historia de la Filosofía. Ella cree que probablemente se daba a una falta de ortografía, porque en ese examen hay que escribir mucho y muy rápido, y reconoce que en su manera de escribir las tildes no quedan muy claras y eso es lo que le ha podido hacer perder ese 0,1.

 

Aunque la suya es una nota increíble, afirma que tiene otras dos compañeras que también han estado en torno al 13,5 y a su núcleo más cercano, que estudia el bachillerato internacional y no conocerá las notas hasta julio, “seguro que también les va genial”.

 

Ahora ya sólo le queda estudiar bien en qué universidad va a cursar Medicina y, por supuesto, disfrutar de un merecido verano.