CV / POLÍTICA

El ministro de Asuntos Exteriores, durante su intervención

Albares defiende la política exterior española y su apuesta por el multilateralismo y el respeto de los tratados internacionales

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Francisco Rivas - 6 jul 2026 13:57 CET

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación al Desarrollo, José Manuel Albares, ha inaugurado las jornadas dedicadas a la Constitución española y los Derechos Humanos -que se celebran el 6 y 7 de julio en los Cursos de Verano de la UCM- con una encendida defensa de los criterios que guían la política exterior española durante el Gobierno de Pedro Sánchez. “Para España, los derechos humanos, evidentemente, son universales y son una parte irrenunciable del derecho internacional. Derecho internacional y derechos humanos son lo mismo. Desconocer uno es pisotear el otro. Por eso nuestra política exterior, que es coherente, defiende unos valores que son profundamente humanistas, que son los de la inmensa mayoría de la sociedad española y de la humanidad. Y eso lo estamos defendiendo en todos los escenarios, con la misma firmeza, ante cualquiera. En Palestina, el Líbano, en Venezuela, en Cuba o en Ucrania”, aseguró.

 

Albares relacionó su intervención con la temática del curso en que “hablar de nuestra Constitución es hablar de nuestro presente, de democracia, de derechos humanos, de los valores que necesitamos preservar especialmente en este momento geopolítico tan complejo en el que vivimos. La Constitución del 78 quiere que España sea un miembro sólido, fiable, cumplidor de la comunidad internacional. También es lo que quieren las españolas y los españoles. Y por eso los derechos humanos se han convertido en un eje central de nuestra Constitución y son también pilares centrales de cada una de nuestras decisiones, algo que nos reconocen todos nuestros amigos en el mundo”, argumentó.

 

Para el ministro, la posición de España no es cómoda. “Atravesamos un momento muy, muy difícil para los derechos humanos y para el multilateralismo en general. Hay voces que abiertamente pronostican su fin, el fin de una era de avances, el fin de un orden basado en el derecho internacional y la llegada de un orden en el que impere la fuerza, en el que sea la fuerza, la ley de más fuerte, la ley de la selva, la que determine la conducta de los estados y las relaciones internacionales”. Pero es la que debe de ser. “Seguimos creyendo que las reglas que hemos acordado entre todos son la única vía para el progreso de retos en los que todos dependemos cada vez más de los demás. Seguimos insistiendo en que los seres humanos, por el mero hecho de ser, de existir, tenemos todos una dignidad igual e inalienable y, por lo tanto, unos derechos que son iguales y que nos son inherentes”.

 

En este contexto, y con situaciones tan graves como las que se viven en Ucrania, Gaza o Sudán, donde se vulneran los tratados internacionales y los derechos humanos, el Gobierno español reclama “avanzar hacia un sistema multilateral reformado, fortalecido, más democrático, más inclusivo, más representativo de la realidad geopolítica actual y más transparente en su rendición de cuentas, con Naciones Unidas en el centro del sistema. Esa es la hoja de ruta por la que trabajamos”, aseguró el ministro.

 

“Hoy más que nunca -continuó Albares- necesitamos renovar el multilateralismo, un multilateralismo en el que el diálogo siga siendo nuestra mejor herramienta para la paz, que ese es un objetivo irrenunciable. Ese es el espíritu del gran pacto social, que es nuestra Constitución a nivel nacional, de los valores que lo inspiran y que son al final los de nuestra sociedad, los de los españoles y las españolas. Hoy la mejor forma de defender nuestra constitución es proteger y extender sus valores, seguir ampliando derechos, mejorando la calidad de vida de la gente, seguir defendiendo el orden internacional basado en reglas. En Ucrania, en Gaza, en Palestina, el Líbano, en Venezuela, en Cuba, seguir insistiendo en reglas y posicionamientos siempre al lado de los derechos humanos. Ese es el lugar de la política exterior de España. Ese es el papel que todos nuestros socios y amigos en el mundo nos reconocen y aplauden. Esos son los principios que guían cada día el trabajo del Ministerio de Asuntos Exteriores y de todos los profesionales que representan a una España de derechos que construye paz y que siempre va a poner la dignidad humana y los derechos humanos en el centro de su acción exterior”, concluyó.