ÁGORA
La Biblioteca Histórica de la UCM cumple sus primeros 25 años
Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 9 mar 2026 09:26 CET
Investigación, docencia, divulgación y conservación del patrimonio son las características que definen a la Biblioteca Histórica de la UCM, por la que en sus primeros 25 años de vida han pasado decenas de miles de investigadores, lo que la ha convertido en una entidad imprescindible en la universidad y en una biblioteca de referencia incluso fuera de la Complutense. Así ha quedado reflejado en la inauguración de la jornada que se ha celebrado en su salón de actos para conmemorar estas dos primeras décadas y media de la Biblioteca Histórica, donde el rector Joaquín Goyache ha aseverado que “la Biblioteca Histórica es mucho más que un depósito de libros antiguos y valiosos, es la memoria material e intelectual de la Universidad Complutense e incluso de España y de todo el mundo”.
Juan Manuel Lizárraga, actual director de la Biblioteca Histórica, ha recordado la gestación de una institución que “no fue una empresa fácil para los responsables bibliotecarios de aquellos años, ya que tuvieron que vencer muchas reticencias hacia la centralización y, sobre todo, solventar la enorme dificultad que suponía reunir en un único espacio las voluminosas colecciones complutenses”.
La Biblioteca Histórica consiguió materializarse cuando encontró acomodo en el “viejo pabellón del Marqués de Valdecílla, inaugurado en 1928 y que fue completamente rehabilitado para tal fin entre 1996 y 1999”. Según Lizárraga, esta jornada no es un acto nostálgico, sino “un ejercicio de memoria que trata de preservar para el futuro el esfuerzo de toda una generación de bibliotecarios complutenses que lucharon por llevar a buen puerto este ambicioso proyecto, uno de los grandes logros de aquellos años, junto con la automatización de las bibliotecas”.
El director de la Biblioteca de la UCM, Antonio Moreno, ha resaltado que se conmemoran “una idea y un compromiso”. La idea es que “el patrimonio bibliográfico de una universidad no solo es un conjunto de piezas del pasado, sino que es todo un corpus de objetos para el presente y para el futuro”, mientras que el compromiso es el de la propia Complutense para “gestionar de forma integral, a través de nuestra biblioteca, todo este patrimonio, conservándolo, describiéndolo, poniéndolo a la disposición de la comunidad y difundiendo su valor cultural y científico”.
Ha querido destacar Moreno el valioso patrimonio digital que ha surgido de la Biblioteca Histórica y que “amplía el acceso, multiplica la visibilidad, refuerza la preservación y ofrece en abierto miles y miles de documentos digitalizados”.
Isabel García Fernández, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, ha asegurado que para ella la Biblioteca Histórica es “una institución imprescindible en la universidad que cumple con las tres funciones de investigación, docencia y difusión”. En relación con esta última tarea, ha destacado la vicerrectora las exposiciones que se realizan de manera continuada y que permiten mostrar parte de los fondos, así como resaltar la labor del “magnífico equipo de conservación y restauración que hay en esta Biblioteca”.
Idea que ha compartido Lucía de Juan Ferré, vicerrectora de Investigación y Transferencia, quien considera que la creación de esta Biblioteca Histórica fue un proyecto ambicioso, “un hito”, que además se ha ido adaptando a los retos como a la digitalización a la que hacían mención Juan Manuel Lizárraga y Antonio Moreno.
Las cifras de profesorado, de investigadores, de estudiantes, de gente que asiste, ya sea a las visitas guiadas que hay en la Biblioteca, a las exposiciones y los actos culturales, “es una muestra y una prueba del trabajo tan bueno y excelente que se realiza en la Biblioteca Histórica”. Por todo ello, y en especial por el apoyo que dan a los investigadores, considera la vicerrectora que el vínculo que existe entre la Biblioteca Histórica y el vicerrectorado de Investigación y Transferencia es “una simbiosis natural”.
Cerró el acto inaugural el rector Joaquín Goyache, quien insistió en la idea de la Biblioteca Histórica como un lugar de salvaguarda del patrimonio, del conocimiento, de investigación y de apertura a la sociedad, pensando siempre en las generaciones futuras, y esa es “una labor importantísima en la universidad pública, una labor que no queremos evitar ni eludir”.
La jornada de conmemoración de los 25 años se completó con una conferencia de la catedrática emérita de Paleografía Elisa Ruiz García y dos mesas redondas sobre la creación de la Biblioteca Histórica y su gestión actual.
