ÁGORA

Carmen Plaza Martín, José Manuel Almudí, Maite Uriarte Ricote y Eduardo Ferrer Mac‑Gregor, en la Facultad de Derecho

El proyecto EUCClidES comienza sus actividades con una jornada sobre cambio climático y derechos humanos

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 2 mar 2026 08:38 CET

La sala de juntas de la Facultad de Derecho ha acogido, el 26 de febrero, la jornada internacional “Protección de los derechos humanos frente al cambio climático: el papel de los Tribunales en Europa y Latinoamérica”. La jornada, en la que se han presentado los avances más recientes en litigación climática en Europa y Latinoamérica, ha servido como punto de arranque de las actividades del Proyecto EUCClidES, “Cambio climático y cambios en el Derecho Público Europeo y Español. Innovación y desafíos en instituciones, sectores e instrumentos clave en la lucha contra el cambio climático”, que codirigen las profesoras Maite Uriarte Ricote, de la Universidad del País Vasco, y Carmen Plaza Martín, directora del Instituto de Derecho Europeo e Integración Regional (IDEIR) de la UCM.

 

El decano de la Facultad de Derecho, José Manuel Almudí, ha reconocido que en los últimos años el papel de los tribunales está siendo fundamental para corregir los déficits que existen tanto a nivel político como administrativo en la protección de los derechos humanos vinculados con el cambio climático. Se ha congratulado por tanto de la celebración de esta jornada y del arranque de las actividades del proyecto EUCClidES, una muestra tanto de “la capacidad de investigación de los profesores de la Facultad” como de los vínculos continuados que el centro mantiene con América Latina.

 

De acuerdo con la profesora Carmen Plaza Martín, una de las codirectoras del proyecto EUCClidES, y también directora del IDEIR UCM, lo que se pretende con esta iniciativa, que reúne a expertos de diferentes países del mundo, es analizar cómo el cambio climático está cambiando el derecho, afectando a las instituciones, a los procesos normativos, a los derechos humanos e incluso a la buena democracia.

 

Por eso, Maite Uriarte Ricote, la otra codirectora de EUCClides, informa de que este proyecto, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, abarca un amplio espectro de temáticas como la biodiversidad, la hidrografía, el cambio climático en sí, la planificación territorial, las infraestructuras verdes, las políticas energéticas o las leyes de mitigación de emisiones.

 

El primer conferenciante de la jornada fue Eduardo Ferrer Mac‑Gregor, ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien recordó que ahora mismo dicha Corte es la única que ha legislado en torno a las personas que luchan por el medioambiente y por el respeto de los derechos humanos, personas que están siendo asesinadas por su activismo en muchos países del mundo. Entre las muchas tareas de la Corte está ahora, como tema central, entender si la naturaleza, en sí misma, es titular de derecho, lo que debería dar lugar a muchos cambios legislativos.

 

Tras la conferencia magistral, la jornada se dividió en dos mesas, la primera de ellas centrada en Europa y la segunda en América Latina. Carmen Plaza Martín abrió la primera de esas dos sesiones con una reflexión sobre el papel creciente de los tribunales, especialmente en los dos últimos años, cuando se ha puesto de manifiesto que el cambio climático implica un problema para los derechos humanos, sobre todo de las personas más vulnerables. Ha recordado la profesora Plaza Martín que ya se afirma que el cambio climático es “una amenaza existencial” y se habla de él como del “fenómeno que define nuestra época”.

 

En Europa, a pesar de que existe un marco muy complejo y sólido en relación al cambio climático, han crecido de manera exponencial los litigios de tres tipos diferentes: los administrativos, para que se apliquen las normas; los constitucionales, donde entran los derechos fundamentales afectados por el cambio climático, y los que se presentan frente a corporaciones privadas y grandes empresas contaminantes. Informa la profesora de que también están creciendo los litigios, presentados por ONG y ciudadanos, contra el green-washing, también conocido como ecopostureo.