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La complutense Aída Cordero estrena su documental “La niña del fantaterror” en el Festival de Sitges
Texto: Jaime Fernández - 9 oct 2026 09:50 CET
Sitges, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, estrena el sábado 10 de octubre el documental La niña del fantaterror codirigido por Jesús Loniego y Aída Cordero. Esta última es personal de la Fundación General de la UCM, donde ahora mismo lleva la comunicación de Idiomas Complutense. Labor que compagina con la de ser profesora sustituta en la Facultad de Ciencias de la Información, donde este curso imparte las prácticas de la asignatura de Fotografía, del profesor Juan Carlos Alfeo, y clases de Gestión del audiovisual digital, del máster universitario en Comunicación Audiovisual en la Era Digital. Además, es colaboradora habitual, con sus fotografías, en Tribuna Complutense. Por si fuera poco, saca tiempo para dedicarse al cine, donde ya ha rodado varios cortos y el documental que ahora estrena en el prestigioso festival catalán.
Vamos a empezar por eso, ¿cómo sienta estrenar en Sitges?
Pues te puedes imaginar… Para mí, que me fascina el cine de terror, estar en el festival más importante del mundo de cine fantástico, en la catedral del fantástico.... He acudido como cinéfila y ahora estrenar ahí, ponerte en el otro lado, suena cursi, pero es un sueño hecho realidad. Es muy cursi, pero es que es verdad, es algo que he soñado muchas veces, pero que nunca pensé que fuera a suceder realmente.
Viajemos ahora al pasado, ¿de dónde le viene la pasión por este tipo de cine?
El terror me gusta de siempre, a mi padre le gustaba mucho y con él empecé a ver películas de terror, series como Expediente X y demás. Y luego, cuando decidí hacer la tesis, mi director me aconsejó que escogiera un tema de España, porque es más fácil acotar y conseguir documentación y material, y además me recomendó que estuviera muy limitado y que me gustara. Así que dije: cine de terror español, y como me gusta mucho Chicho, pues empecé a hacer la tesis sobre el cine de Chicho Ibáñez Serrador. Pero como para hacer la tesis necesitas un contexto empecé a estudiar cine fantástico de los años 70 en España, que es muy interesante.
¿Llegó a contactar con Chicho Ibáñez Serrador para hacer la tesis?
Durante el proceso lo intenté, pero durante los años que estuve con ella, Chicho estaba muy enfermo, así que no había posibilidad real de contactar con él. Pero casualidades de la vida, coincidí en un autobús con un amigo mío de mi pueblo, de Benavente, que trabajaba para la productora de Chicho. De hecho, su jefe era el hijo, Alejandro Ibañez, así que me consiguió el contacto y Alejandro es un tipo maravilloso, que me prestó toda la ayuda del mundo, me prestó fotografías de foto fija, documentación… Luego coincidí con Chicho cuando yo estaba trabajando como fotógrafa del Festival Nocturna, festival que había de cine fantástico en Madrid. Me lo presentaron, estuve hablando con él y me dijo que se había leído mi tesis, y casi me puse a llorar. Bueno, me puse a llorar, de hecho. Fue muy emocionante, la verdad, conocer a una persona a la que le has dedicado tantos años de tu vida y que admiras.
La niña del fantaterror de su documental es Marian Salgado, precisamente una de las niñas que aparece en ¿Quién puede matar a un niño?, el clásico de Chicho Ibáñez Serrador. ¿Cómo la conoció?
Yo he ido varias veces al Festival Sombra de Murcia, y en el año 2022 allí estaba Marian Salgado, entre los miembros del jurado. Nos conocimos y tuvimos desde el principio muy buena conexión. Tanta que cuando preparé mi corto, Angustias, ella se me venía todo el rato a la cabeza como protagonista. La llamé, se lo propuse y le encantó la idea, y desde entonces no hemos perdido el contacto. La idea del documental surgió de Reinaldo Pereira, el productor ejecutivo, que nos lo propuso a Jesús Loniego y a mí, siempre que Marian aceptara, claro, y eso dependía un poco de mí, por mi relación con ella. Yo ya me había leído la autobiografía de Marian y me parecía importante dar a conocer esa parte de la historia a la gente, porque es prácticamente casi la única niña actriz del fantaterror español, con una cierta continuidad de actuación en varias películas.
¿Cómo ha sido trabajar con Jesús Loniego?
Sólo le conocía de oídas, pero ha sido una maravilla trabajar con él, que se ha centrado más en la parte técnica de grabaciones, de fotografía y, sobre todo, del montaje, donde ha hecho un trabajazo bastante intenso, de este documental de la productora Fonofox.
El documental tiene un hilo narrativo que es la voz del fantaterror que ordena la historia. ¿De dónde surge esa idea?
Se le ocurrió a Javier Donate, que en principio iba a ser el único guionista, pero yo soy de esas directoras a las que les gusta involucrarse en el guion, porque quiero saber qué estoy contando y participar en el guion me parece indispensable. Con Javier me he entendido súper bien, hemos tenido largas conversaciones de todo tipo, el ping-pong creativo ha sido maravilloso, y a él se le ocurrió esa voz de lo fantástico que encajaba dentro de nuestras limitaciones presupuestarias. Y además nos permitía darle un toquecito al documental que no fuera una simple sucesión de entrevistas, sino que tuviera una pinceladita de ficción y hacer este juego con lo fantástico nos cuadró totalmente.
En el filme hay cerca de treinta personas entrevistadas. ¿Ha sido un proceso arduo?
Hemos estado dos años haciendo entrevistas y las hemos ido encajando cuando hemos podido, porque todos trabajamos, así que ha sido por las tardes, los fines de semana, las vacaciones.... No están todos los que nos hubieran gustado, pero creo que los que están aportan bastante.
Con la cantidad de horas de material qué salen de treinta entrevistas, ¿cuál es el proceso de selección de lo relevante?
Entre Javier Donate y yo habíamos hecho una estructura previa, así que hemos rodado teniendo en cuenta lo que habíamos escrito. Y luego es verdad que ha habido un proceso de mayor curación, por decirlo así, por parte de Jesús al hacer el montaje, que ahí es cuando él, al no escribir el guion, tenía más objetividad, o estaba menos ligado emocionalmente a las entrevistas, o yo podía estar un poco más contaminada y él estaba un poco menos, y eso ha ayudado también a que realmente nos quedemos con lo imprescindible para no hacer un documental de ocho horas.
Se reivindica mucho que hay pocas mujeres en el mundo del fantaterror, ¿es realmente así?
En España somos muy pocas. Es cierto que si hablamos de directoras de cine fantástico haciendo cortometrajes hay muchísimas, pero hay un límite, no sabemos qué pasa, que el salto a los largometrajes cuesta, cuesta muchísimo. Mònica García i Masaggué, que es la directora de la Fundación Sitges, acaba de hacer un documental que se llama WomanInFan, que es también como se llama la sección que tenemos las mujeres en el festival de Sitges. Es una sección exclusiva dedicada a potenciar el talento femenino, porque realmente no hay tanto en este género, porque es como si hubiera un sesgo por el que las directoras solo pueden hacer cine familiar o cine íntimo. De todos modos, este año va a haber más participación de mujeres en Sitges, con Carlota Pereda, que va a ser la primera mujer española que inaugure el festival, y también van a estar Norma Vila, que debuta en el largometraje, Clàudia y Paula Serra, María Martínez Bayona, Alicia Albares, Mirella Ruiz-Berdejo, la propia Mònica García i Massagué y yo misma.
¿Y para cuándo debutar con un largo de ficción?
Estoy en ello. Tengo una idea de largometraje que el año pasado ganó el premio al mejor proyecto en el Festival de Cine de Madrid y ha sido seleccionado en varios laboratorios y estamos ahí trabajando para ver si conseguimos que alguna productora se fije en él.
