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Mercedes García, durante unas jornadas de formación en la metodología ApS, celebradas en abril de 2017 en la Facultad de Educación

“Con el Aprendizaje Servicio mejoramos como Universidad, como sociedad y como personas”

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Jesús de Miguel - 10 dic 2020 10:21 CET

El Consejo de Gobierno de la UCM aprobó el pasado 24 de noviembre la creación de la Oficina de Aprendizaje Servicio. La propuesta de dotar a la Complutense de una estructura que fomente, coordine y visibilice la implantación en la universidad de esta metodología pedagógica que aúna formación y compromiso social, fue presentada por la delegada del Rector para Diversidad e Inclusión, Mercedes García. “Yo creo que con esta metodología mejoramos como Universidad, como sociedad y como personas”, considera la delegada, profesora de la Facultad de Educación.

 

- Para empezar, háblenos del Aprendizaje Servicio (ApS). ¿Qué es exactamente?

- Es una metodología pedagógica que se implementa en Estados Unidos y Europa en los ámbitos educativos. Es un intento de hacer el aprendizaje más significativo y sobre todo que se perciba por los estudiantes la utilidad de lo que están estudiando. En la Universidad, que somos especialistas en distintos ámbitos, se ve que es una forma, por una parte, de practicar las competencias específicas de cada uno de los grados o másteres, pero también de intentar desarrollar aquellas competencias que son más transversales y que están relacionadas con la solidaridad, el compromiso, el respeto a la diversidad, la ayuda. Normalmente se trabaja con colectivos en riesgo de exclusión o que tienen una necesidad específica, tratando de unir el aprendizaje más formal con el servicio y la parte de solidaridad, de ser buen ciudadano, de estar comprometidos con la mejora de la ciudad y la sociedad.

 

- ¿Crear esta Oficina, es un primer paso o es resultado de un proceso?

- La importancia del ApS fue reconocida por la CRUE, por su grupo de sostenibilidad, ya en el año 2015, cuando pide a las universidades que intenten institucionalizar esta metodología pedagógica, que además está muy vinculada también al Espacio Europeo de Educación Superior y hoy en día también a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Casi todos los proyectos de ApS suponen intentar hacer algún tipo de acción para cumplir alguno de los ODS, desde la educación de calidad y equitativa, a la salud y el bienestar, a las ciudades y comunidades sostenibles… Además de esa iniciativa de la CRUE, en 2016 el Ayuntamiento de Madrid y la entonces alcaldesa Manuela Carmena, creyente de esa metodología y de cómo implicar a los universitarios en la resolución de problemáticas de la ciudad, plantearon una reunión con los rectores de las ocho universidades públicas con sede en la Comunidad de Madrid para colaborar juntos en esta área. En 2017 se firma un convenio marco de colaboración y se crea una comisión técnica, liderada con el Ayuntamiento, con una Oficina de Aprendizaje Servicio y un representante de cada universidad. Se empieza a trabajar con la idea no solo de activar proyectos de ApS, sino para institucionalizar el ApS en la universidad. En 2018 la UCM firma un nuevo convenio con el Ayuntamiento, que ya incluye una subvención nominativa y también el compromiso de crear una oficina específica que apoye el desarrollo de estos proyectos. Con la nuestra, ya todas las universidades públicas madrileñas vamos a tener una oficina de ApS, que además de trabajar para cada universidad lo hará en red con las demás, de forma colaborativa.

 

- ¿Cómo se ha venido funcionando hasta ahora?

- Hasta ahora se ha funcionado desde la Delegación de Diversidad e Inclusión. Lo primero que se hizo fue llamar a todos los decanatos para ver dónde se hacía ApS y ya en el curso 2018-19 se lanzó la primera convocatoria de ayudas, a través de una línea específica dentro de la convocatoria de Proyectos de Innovación. Se presentaron más de 40 proyectos y sirvió, por tanto, para visibilizar lo que ya se estaba haciendo en la universidad, y que había surgido de forma espontánea. Ahora en este 2020 ya hemos sacado una convocatoria específica de ApS, al margen de los Proyectos de Innovación, ligada a la Delegación de Diversidad e Inclusión pero con la idea de que pase a la Oficina.

 

- ¿Qué va a aportar la Oficina de ApS?

- Además de esa convocatoria específica anual, trataremos de hacer algo que echan de menos las personas que implementan proyectos de ApS. Los profesores implantan la metodología en su materia, asignatura o conjunto de asignaturas, pero necesitan que los estudiantes hagan el servicio fuera de la universidad, para lo que tienen que encontrar un servicio del Ayuntamiento que cumpla esa necesidad o un colectivo en riesgo de exclusión, como pueden ser personas sin hogar, niños vulnerables, temas de medio ambiente… El problema principal es cómo consigo que los estudiantes puedan realizar el servicio tutelados desde la docencia. Lo bueno de la Oficina es que va a permitir que esa gestión sea más fácil. La Oficina hará de vínculo con los posibles servicios, con los que firmará convenios específicos, donde los estudiantes puedan realizar las actividades, como si fueran unas prácticas pero con esa metodología de servicio a la comunidad. Pero además los profesores también van a encontrar en la Oficina apoyo para diseñar su proyecto e incluirlo en una materia oficial que tiene sus normas y sus limitaciones porque está aprobada por la ANECA en la acreditación. ¿Cómo puedo permitir a los estudiantes que sean evaluados? Desde la Oficina vamos a orientar a que ese diseño de la asignatura sea más fácil, vamos a hacer el seguimiento para que sea fácil ese acceso a los distintos colectivos y vamos a evaluar que tenga un impacto. Porque lo que se espera es que también haya un impacto social, una transferencia social. Y otro elemento muy importante que nos va a dar también la Oficina es la visibilización. En las convocatorias de proyectos hemos visto que hay 21 centros en la Complutense que están implicados en ApS , con más o menos docentes, cuando todavía no estaba institucionalizado ni sistematizado. Esperamos que ahora con la Oficina todavía haya más. Es necesario visibilizar lo que hace la Universidad.

 

- ¿Cuál es el objetivo? ¿Todos los títulos deberían incluir asignaturas con metodología de ApS?

- Queremos que en la medida de lo posible todos los estudiantes reciban esta formación. Eso requiere también la formación de los docentes, claro. La Oficina también va a crear ese tipo de formaciones específicas. Yo creo que mejoraremos como Universidad, como sociedad y como personas. Yo creo que esta es una metodología que engancha. Nos llegan valoraciones muy positivas tanto de estudiantes como de docentes. Creo que es algo con lo que ganamos todos.

 

- ¿Cuándo estará la Oficina formalmente en funcionamiento?

- Creo que en enero tendremos nombrado una directora o un director. Estamos organizando para el 18 de diciembre una jornada que visibilice el ApS dentro de la UCM. Queremos dar las gracias a que se ha creado la Oficina y sobre todo mostrar lo que ya existe: más de 40 proyectos en 21 Facultades, algunos que afectan a varias materias e incluso a diferentes facultades. Educación es una de las facultades con más proyectos, pero muy cerca están Farmacia, Biología y Bellas Artes, todas ellas con más de cinco proyectos en los que están implicados un equipo importante de docentes y estudiantes. Además hay otros muchos docentes que están usando esta metodología sin darse publicidad. Estos cuarenta y tantos son lo que vemos, pero por debajo hay más. Si esto ha sucedido sin una estructura estable, ahora que vamos a contar con ella…