CV / SOCIALES

Joaquín Goyache, Begoña Gómez Fernández y Miguel Ángel Casermeiro

La universidad diversa y con compromiso social es la diseñadora del futuro

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 25 jul 2022 15:49 CET

Begoña Gómez Fernández, directora de la cátedra extraordinaria de Transformación Social Competitiva; Joaquín Goyache, rector de la Universidad Complutense, y Juan Carlos Doadrio, vicerrector de Relaciones Institucionales, han coincidido en considerar que una universidad inclusiva y diversa no sólo es una obligación ética y necesaria, sino que además es más fuerte, transforma el mundo y diseña el futuro. Así lo han expresado en la sesión inaugural del curso “La gestión de la diversidad en entornos laborales: Formación en competencias, compromiso con la agenda 2030”.

 

Ante una audiencia internacional (Brasil, Chile, México, Perú, Colombia y España), los tres ponentes han resaltado el papel relevante que tiene la universidad en la transformación social y en la consecución de los ODS. Begoña Gómez ha sumado a la ecuación la participación de las empresas, fundamentalmente de las pymes que “suponen el 99% del tejido empresarial de nuestro país”.

 

Para la responsable de la cátedra extraordinaria, las empresas deben alejarse de la economía extractivista “que nos ha llevado al colapso” y buscar otra manera de hacer economía, para lo cual es esencial trabajar “codo con codo” con la universidad. De ese resultado, de esa alianza, hay que conseguir que el compromiso social se extienda de manera transversal por todos los departamentos de las empresas y no que se quede compartimentado en uno solo.

 

Según Gómez Fernández, “las empresas pueden ser indiferentes o pueden actuar”, y la Comisión Europea ya ha avisado de que la indiferencia no supone ninguna ventaja competitiva que las haga perdurar en el tiempo. De hecho, según la conferenciante, las inversiones se dirigen más, cada vez, a empresas que sean socialmente responsables, porque “la sostenibilidad cotiza en bolsa”. Tendencia que, probablemente, se irá profundizando con el tiempo, ya que hoy en día “el 76% de los jóvenes apuestan por trabajar en empresas que incorporen políticas de igualdad, inclusión y diversidad”.

 

El rector Joaquín Goyache ha recalcado que una universidad pública, y en especial una que incluye prácticamente todas las áreas del saber, como la Complutense, no difiere mucho en el aspecto social de lo que debe hacer en una empresa. Aunque es cierto que la universidad va más allá, porque se sustenta en cuatro grandes pilares. Por un lado, obviamente, la formación, seguida de la investigación, la transferencia y, por último, el compromiso social. Por eso, la UCM forma a “grandes profesores e investigadores, pero también a ciudadanos responsables y comprometidos”, aunque quizás se haga de forma “un tanto atomizada, con muchas iniciativas dispersas que habría que unificar”.

 

Ratifica las palabras del rector, el vicerrector Juan Carlos Doadrio, quien además recuerda que “las cuentas de resultados de la universidad pública se hacen con la sociedad, no con un banco o con un fondo buitre”. Añade que aparte de conocer todo lo que se hace en la Complutense, en el aspecto social, para apoyarlo, sería muy positivo comenzar a darlo a conocer a la propia comunidad universitaria a través de conferencias y exposiciones.

 

Concluye Goyache reconociendo que la universidad “es un polo de atracción de talento de todas las capas sociales, y además ese talento, estudiantes e investigadores, son los que van a desarrollar los ODS de una forma contundente”. Ese objetivo “obliga a la universidad a ser mejor para que la sociedad sea mejor”.

 

El primer vehículo camperizado adaptado del mundo

Gema Hassen-Bey, pionera en esgrima paralímpica en España, ha traído a los Cursos de Verano de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial el primer vehículo camperizado adaptado del mundo. Con este vehículo busca “que las personas en silla de ruedas vayan conquistando autonomía en la naturaleza”, donde ella misma ha sido también pionera al haber conseguido subir en handbike el Monte Abantos, La Bola del Mundo y 3.000 metros del Teide. 

 

Este primer prototipo lo ha hecho con Ford, en concreto con un pick-up, el Ford Ranger. Con la idea de poder pernoctar en la naturaleza y hacer entrenamientos más largos se decidió camperizar el pick up, para lo que se ha instalado una tienda en la parte superior del vehículo con un sistema que permite acceder de forma autónoma. Hassen-Bey ha declarado que el reto era “llegar a la montaña, entrenar, subir y bajar la handbike y dormir”.