ÁGORA

Marco Castrillón López, Silvia Patricia Cury, el rector Joaquín Goyache, Roberto Cremades Andreu y María Cruz Cardete del Olmo

Las decanas de Geografía e Historia y Trabajo Social, y los decanos de Matemáticas y Educación - CFP toman posesión de sus cargos

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 20 ene 2026 09:00 CET

La Facultad de Odontología ha acogido, este 19 de enero, la toma de posesión de los nuevos decanos y decanas de las facultades de Ciencias Matemáticas, Geografía e Historia, Educación – Centro de Formación del Profesorado y Trabajo Social. En Ciencias Matemáticas el nuevo decano es Marco Castrillón López, del Departamento de Álgebra, Geometría y Topología; en Geografía e Historia la decana es María Cruz Cardete del Olmo, del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología; en Educación – CFP el decano es Roberto Cremades Andreu, del Departamento de Didáctica de las Lenguas, Artes y Educación Física, y en Trabajo Social la nueva decana es Silvia Patricia Cury, del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales

 

En el acto de toma de posesión el rector Joaquín Goyache ha reconocido la labor bien realizada durante ocho años por los cuatro decanos salientes, que han ocupado un cargo que “cambia la vida, no es un mero trámite, es un momento de aprendizaje personal. Porque ser decano o decana es ocupar un puesto de responsabilidad para que la universidad funcione, y convertirse en guardianes del proyecto común desde la primera línea de trabajo y de sacrificio para dar el mejor servicio posible a los estudiantes y a la sociedad a la que pertenecemos”.

 

Ha hablado el rector de la amistad que ha llegado a alcanzar con los cuatro salientes, que le han apoyado en muchos momentos, pero también han discrepado con él, con crítica constructiva, pero “siendo leales a la universidad y defendiendo la institución cuando más se necesitaba”.

 

El rector ha recordado estos ocho años en los que se ha pasado por momentos complicados (COVID, apagón, Filomena, cambios de ley orgánica…), pero a pesar de las dificultades se ha ido trabajando bien, “sin ruido, sin excusas, pero con firmeza y serenidad”. Ha considerado Goyache que los nuevos decanos y decanas tendrán una mirada diferente, pero recogerán el testigo de todos sus antecesores y con ello “la universidad seguirá mejorando, defendiendo lo público, cuidando a nuestra gente y peleando por los recursos que nos merecemos”.

 

Marco Castrillón López

El nuevo decano de Ciencias Matemáticas, al igual que el resto de sus compañeros, ha agradecido el apoyo de sus colegas, y sobre todo el de sus familiares. En su discurso de toma de posesión, Castrillón López ha querido rendir homenaje además a todos los profesores y profesoras de matemáticas que ha tenido en su vida, que han forjado su “ser matemático”.

 

Se ha felicitado por llegar a la Facultad en el 167 aniversario de los comienzos de las Matemáticas en la antigua Universidad Central, porque ese es “un número primo”, y ha considerado que los nuevos decanos son un eslabón más, “como un diente en una rueda de los relojes antiguos”.

 

Reconoce el nuevo decano que hay retos compartidos con otras facultades, y “en estas aguas turbulentas habrá que estar a todo, con una situación política y presupuestaria difícil”. En Matemáticas, en concreto, se enfrentan a unas problemáticas importantes como la irrupción de la IA o el mercado laboral muy tensionado ya que faltan docentes de Matemáticas también en la universidad y deben ser “capaces de atraer a personal para que sean excelentes docentes en nuestra institución”.

 

Su objetivo como decano será seguir siendo los mejores en la Comunidad de Madrid y, si se puede, a nivel mundial, porque ahora “hay una pléyade de centros públicos y privados que imparten matemáticas”. Además pretende que la Facultad sea el sitio donde estudiantes y personal se sientan cómodos y en un entorno agradable, un lugar donde “preservar, crear y comunicar el conocimiento, aparte de prestar un servicio público, lo que es un auténtico privilegio”.

 

Antonio Bru, decano saliente de Ciencias Matemáticas, ha recordado que la universidad pública hay que defenderla, porque es la que otorga enseñanza de calidad, independientemente de cuanto se pague por ello. Considera que además es un ascensor social y proporciona el posible progreso de la sociedad, así que “renunciar a apoyar al conocimiento, la cultura, la formación y la educación es algo que nos limita la posibilidad de progreso en el futuro”, por eso no entiende “que las autoridades estén haciendo esta castración de los derechos de la educación pública, como se lleva haciendo los dos últimos años y cada vez con más rigor”. Frente a esa realidad, Bru apuesta porque todos los que creemos en la universidad pública, defendamos “el derecho constitucional a recibir una educación de calidad, independientemente del entorno socioeconómico del que provengamos”.

 

María Cruz Cardete del Olmo

También la nueva decana de Geografía e Historia aboga por la defensa de “servicios públicos capaces de construir vidas dignas, independientemente del origen de cada uno, y de construir verdadera justicia social”.

 

Opina la decana que su Facultad, con todo su bagaje de trabajo bien hecho, es un ejemplo para que una sociedad democrática exista y pueda incluirnos a todos, porque “el poder del estudio del pasado nos puede ofrecer respuestas más certeras, que nunca pueden ser rendirse”.

 

Su misión como decana es, por tanto, trabajar “desde el respeto, la inclusión, la escucha y el diálogo, con el objetivo de mejorar como institución y como personas”, porque no hay que olvidar que en la UCM se forman ciudadanos y “no se les puede enseñar, sino a responder con argumentos y firmeza a quienes solo gritan”. Confía plenamente Cardete del Olmo en que la Universidad Complutense como institución ofrecerá a quienes hoy toman posesión de sus cargos como decanos el entorno propicio para desarrollar su trabajo en libertad y responsabilidad.

 

Miguel Luque Talaván, decano saliente de Geografía e Historia, agradeció a la Facultad el haber “sabido mantenerse unida y demostrar la fortaleza que la caracteriza, incluso en un contexto complejo para la universidad pública en nuestra comunidad autónoma y nuestro país”. Reconoce que servir a la UCM es todo un privilegio y está convencido de que “el futuro de la universidad será luminoso, porque mientras que sigamos creyendo en la universidad, quienes apuestan por su debilitamiento no habrán ganado”.

 

Roberto Cremades Andreu

El nuevo decano de la Facultad de Educación – Centro de Formación del Profesorado, se congratula de poder representar a una “Facultad dinámica y comprometida, referente a nivel nacional e internacional”, aunque sea en un momento particularmente complejo.

 

Confiesa Cremades Andreu que no es complutense de cuna, pero que siempre se ha sentido “arropado y orgulloso de pertenecer a esta institución”, de ahí que acepte el reto de ser decano, “honrado y agradecido bajo los valores de la universidad pública de mayor prestigio de nuestro país”.

 

Ha recordado que la suya es la Facultad donde se forman las futuras maestras y maestros, el profesorado de secundaria, educadores sociales, pedagogos e investigadores que “forman parte de facultades en otras partes de España y también del resto del mundo”.

 

Se ha preguntado cuánto costaría construir una Facultad de Educación como la de la UCM con su oferta normativa “tan amplia, diversa y de calidad”, y él mismo se ha contestado que “su valor es incalculable, porque el patrimonio humano y el potencial docente investigador de nuestra Facultad no se puede comprar”.

 

Entre sus objetivos como decano están el apostar fuerte por una formación de calidad, apoyar el talento investigador, visibilizar e impulsar los proyectos de investigación, para que el profesorado pueda trabajar en las mejores condiciones, y que los estudiantes se sientan protagonistas.

 

Gonzalo Jover Olmeda, decano saliente, ha asegurado que a la universidad nos nutre el conocimiento y eso es lo que nos une como comunidad, y no debe faltar, pero entendiendo el conocimiento como algo cuyo valor está en hacer un mundo más habitable y sociedades más justas. De manera simbólica le ha entregado a Cremades Andreu una batuta, “porque lo de ser decano tiene mucho que ver con ser director de orquesta, ya que tiene que conseguir que todo suene más o menos armónico”, y a los cuatro nuevos decanos les ha regalado una varita mágica porque a veces se necesita “más fuerza, más paciencia y más buen humor”.

 

Silvia Patricia Cury

La nueva decana de Trabajo Social ha explicado que ella llegó a la Facultad hace 25 años cuando era una mujer adulta, con hijos, migrante y que había sido refugiada política en Suecia. Llegó llena de ilusión, “con un montón de sueños, pero también con inquietudes y con temor”. Sin embargo, en la que por entonces era todavía Escuela de Trabajo Social se encontró con profesoras y profesores que la guiaron, la apoyaron, la alentaron y fueron su inspiración desde el primer momento.

 

Con una vocación por el trabajo social desde que era una niña muy pequeña, su decisión de ser decana de la Facultad parece algo natural, sobre todo porque durante estos años ha construido un gran compromiso académico, pero también un gran compromiso personal con la Universidad Complutense que la impulsa a querer trabajar como representante de su facultad guiada por un ideal de excelencia académica, ética y moral.

 

La reforma de los planes de estudio será el objetivo principal de este decanato, junto con “la necesidad de nuevas titulaciones en beneficio de la sociedad a la que nos debemos”. Se compromete, por tanto Patricia Cury, a trabajar con sentido de servicio público para “que la Facultad sea referente en España por la docencia y la investigación, y que siga siendo un espacio crítico, comprometido y abierto a la sociedad”.

 

Aurora Castillo, decana saliente de Trabajo Social, ha reconocido que es un honor servir a esta universidad pública donde siempre ha sentido “la fuerza de una comunidad unida para un objetivo común”. Entre sus muchos agradecimientos ha querido destacar el trabajo de la Delegación de Estudiantes, por “su compromiso, su capacidad crítica y su energía que han sido un estímulo constante”, y también el de los sindicatos, “por su defensa incansable de los derechos laborales y por recordarnos con su presencia y su voz que la universidad pública se construye también desde la justicia social y el respeto a quienes la hacen posible”. Afirma además que seguirá defendiendo la universidad pública porque hacerlo es “defender el futuro de nuestra sociedad”.