CULTURA

Una visitante en la exposición "El jardín de las Hespérides", que se puede ver en el c arte c hasta el 4 de abril

El c arte c abre el Jardín de las Hespérides

Texto: Jaime Fernández - 21 ene 2022 10:26 CET

El Jardín de las Hespérides. Del mito a la belleza” es el título de la nueva propuesta expositiva que se puede visitar en el c arte c (Centro de Arte Complutense) hasta el 4 de abril. En ella, el visitante se sumerge en un buen número de óleos sobre tabla, de gran tamaño, que son el resultado de ocho años de trabajo de Luis Priego, profesor del Departamento de Pintura y Conservación – Restauración de la Facultad de Bellas Artes. En la inauguración de la muestra, la vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Isabel García, consideró que para ella esta exposición es “un jardín dentro de un jardín”. El comisario de la exposición, el catedrático de la Facultad de Filología, José Manuel Losada, fue incluso más allá y opinó que es “un jardín universal dentro de una universidad”.

 

Luis Priego, conocido por sus tareas de restauración, limpieza y conservación de la catedral de Cuenca, confiesa que el trabajo que ahora se expone en el c arte c es todo lo que ha realizado durante los últimos ocho años, y además que lo ha hecho a escondidas, no lo sabían ni en la Facultad ni sus amigos.

 

Frente al resultado expositivo de la muestra, Priego se mostró realmente emocionado y reflexionó que “la creación es felicidad, paz y entrega absoluta”. En la inauguración, aparte de las palabras de los responsables universitarios, se pudieron escuchar obras musicales de los siglos XVII, XVIII y XIX que embriagaron al pintor y le hicieron intuir la presencia de “musas volando sobre las cabezas” de los asistentes. Reconoció Priego que ese momento creó una sensibilidad tal que ya le permitió imaginar obras para un segundo e incluso para un tercer proyecto.

 

Los cuadros de Priego se pueden observar de lejos, para disfrutar así de sus grandes óleos, pero el visitante también puede acercarse a ellos, para deleitarse con los textos que aparecen formando parte de la propia pintura y que, de acuerdo con José Manuel Losada, se han seleccionado con cuidado para que la exposición “tenga mucho sentido”. Así, a simple vista, se descubren textos de Francisco de Quevedo, de Walt Whitman, de Apuleyo o de Charles Baudelaire, aunque hay muchos más.

 

En la primera de las salas hay un cuadro, el único que no rebosa color, que Losada explica que es el mundo gris y sin volumen en el que solemos movernos, y frente a él surgen esos otros mundos que se llenan, en estos cuadros, de maravillas y luz. Para el comisario, la muestra es “un recorrido a lo largo de nuestro tiempo del tiempo mítico, teniendo en cuenta que no hay tan verdadero como el mito”.

 

Al visitante ya sólo le queda pasar por la sala para descubrir (o redescubrir) esos mitos y, a ser posible, hacerlo a diferentes horas del día, para comprobar cómo la luz modifica y enriquece esas pinturas de oro que Priego utiliza en sus trabajos.