CURSOS DE VERANO

Emilio Lara

El escritor Emilio Lara ensalza la obra de Emilia Pardo Bazán, en el centenario de su muerte

Texto: Ángel Aranda, Fotografía: Jesús de Miguel - 23 jul 2021 13:12 CET

Los Cursos de Verano han rendido homenaje a la figura de una de las escritoras más importantes de la historia de la literatura española, Emilia Pardo Bazán, en el centenario de su muerte, con una conferencia extraordinaria a cargo del escritor Emilio Lara, secretario del curso 12+1 Autores en busca de su personaje. Lara repasó la carrera de esta mujer “adelantada a su tiempo”, que además de su por sus trabajos en todas las ramas de la escritura se caracterizó por su defensa a ultranza de los derechos de la mujer y la igualdad de oportunidades académicas y profesionales. “Doña Emilia encarnó la España que pudo ser, y que fue”, señaló Emilio Lara al definir la vida de esta escritora gallega y universal.

 

El autor de El relojero de la Puerta del Sol o Centinela de los sueños comenzó su alocución celebrando que la Real Academia Española (RAE), otorgara hace un par de meses su reconocimiento a Emilia Pardo Bazán asignándole de forma honorífica la silla número 47, un lugar entre los sabios que le fue denegado en 1914 simplemente por el hecho de ser mujer.

 

Lara retrocedió en el tiempo hasta 1851, año de nacimiento de la escritora coruñesa, para explicar sus orígenes en aquella Galicia decimonónica, en la que creció como hija única de un matrimonio proveniente de dos familias progresistas, adineradas e influyentes, que trataron de que la joven Emilia creciera como “una mujer autosuficiente y como una mujer culta”.

 

En ese ambiente casi inaudito en aquella época, Pardo Bazán creció pasando muchas horas en la biblioteca de su casa, influenciada especialmente por dos libros que resultaron capitales en su formación: La Biblia y La Iliada. “El padre también le da a leer los grandes clásicos españoles, como Cervantes o Quevedo”, explicó Lara, pero ella también accedió a los “libros prohibidos para las mujeres”, como los de Alejandro Dumas o Victor Hugo. “Esta época va calando en la sensibilidad de Emilia, que va desarrollando un gusto afrancesado, pero también por los grandes clásicos españoles”, dijo el escritor.

 

Asimismo, Emilio Lara señaló el gran avance que supuso para la carrera de Emilia Pardo Bazán su primera novela, “Pascual López”, ya que tuvo una gran crítica y mucho éxito de ventas, aunque despertó los recelos tanto de escritores como de críticos, que en algunos casos confundieron el talento de la joven escritora con alguna anormalidad, llegando a afirmar incluso que la escritora tenía “el cerebro de un hombre metido en el cráneo de una mujer”.

 

Según el escritor, “de ahí es de donde arranca toda la fama que va a tener Emilia Pardo Bazán, de ser una hombruna y de ser algo raro”, porque hasta entonces el papel de las mujeres en la literatura era el del costumbrismo y el de las labores del hogar.

 

Posteriormente, relató Lara, Pardo Bazán obtuvo otro gran éxito con su libro La tribuna, “la primera novela feminista de la historia de España”, que relata la vida y el trabajo de las cigarreras, y que supuso todo un “bombazo” para la época, al igual que otra de sus novelas feministas, Insolación, hasta la publicación en 1886 de Los Pazos de Ulloa, “su gran novela”.

 

El escritor destacó especialmente la lucha feminista de Pardo Bazán a través de la literatura y el periodismo, porque “desde el principio tuvo muy claro que la mujer tenía los mismos derechos que el hombre, algo que fue muy criticado tanto por la derecha como por la izquierda”.

 

No obstante, Lara aludió también a lo que desde fuera del entorno de la escritora podría considerarse como contradicciones, tanto en la trayectoria personal como profesional de la literata gallega. “Era una mujer heterodoxa, muy difícil de clasificar; paradójica pero no contradictoria”, explicó el escritor, respecto cuestiones como el fuerte arraigo católico de la homenajeada o su apuesta por la causa carlista, en contraposición con su pensamiento progresista y su lucha feminista.