CURSOS DE VERANO

José Manuel Pingarrón, secretario general de Universidades

El secretario general de Universidades avanza que la futura Ley permitirá adelantar cerca de una década la edad de estabilización del PDI

15 jul 2021 14:03 CET

El secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, ha detallado en su participación en el curso “La carrera investigadora en la sociedad del conocimiento”, algunos de los aspectos que se quieren incluir en la futura Ley de Universidades, que prepara el Ministerio de Manuel Castells. Ha avanzado las condiciones de una nueva figura docente, similar a la de profesor ayudante doctor, que no exigiría acreditación previa, sino el único requisito de haber realizado la tesis doctoral y tendría una duración de seis años, tras los que, ya sí con la acreditación de la Aneca, podrían estabilizarse como contratados doctores. “Con unos 34 años estarían estabilizados, cuando la media actual está en los 42 o 43”, afirmó Pingarrón.

 

Para el catedrático de la Facultad de Ciencias Químicas de la UCM “ahora temporalmente dedicado a la gestión”, como él mismo se presentó, esta inestabilidad de los docentes universitarios hasta bien entrados en los 40 años “no ocurre en ningún otro lugar del mundo”, y no solo produce precariedad laboral, sino, “lo más importante, un desánimo generalizado”. La intención de la Ley que prepara el Ministerio de Universidades es acabar con esta situación, adelantar cerca de una década la edad de estabilización del personal docente e investigador –“no hablamos de personal docente o personal investigador, sino de personal docente e investigador, aunque eso no siginifica que tengan que dedicarse a ello fifty-fifty”- y que exista “una carrera académica e investigadora clara y conocida desde el principio”.

 

Rejuvenecimiento de las plantillas de PDI

Otro efecto de ese nuevo contrato de entrada a la universidad sería el rejuvenecimiento de las plantillas docentes de las universidades. Como recordó el profesor Pingarrón, la edad media en la universidad española de los catedráticos es de 60 años, y si se une a ellos los titulares, apenas baja hasta los 55. Ante el inminente “aluvión de jubilaciones”, el Ministerio considera necesario poner en marcha cuanto antes esta nueva figura para en apenas seis años poder ir cubriendo las plazas. También podrán acceder a las plazas vacantes, o las nuevas que se puedan ir convocando, los docentes e investigadores que han accedido o accedan a las universidades a través de los distintos programas de excelencia y captación existentes, como los Ramón y Cajal y Juan de la Cierva o los que tienen en marcha muchas comunidades autónomas, con sus distintas denominaciones. Para ellos, la futura ley exigirá a las universidades que reserven el 15 por ciento de las plazas de catedráticos, titulares o contratados doctores que convoquen. Por supuesto, para optar a esas plazas tendrán que disponer de la preceptiva acreditación de la Aneca.

 

Profesor Distinguido

Otra figura que contemplará la futura ley, según adelantó el secretario general de Universidades, será la de Profesor Distinguido. Nace para “terminar con ese chascarrillo” que dice que si Einstein quisiera ahora incorporarse a una universidad española no podría hacerlo al no estar acreditado. Aunque sí podría porque, como aclaró Pingarrón, la Aneca tiene mecanismos para conceder acreditaciones para casos excepcionales, la figura que propone el Ministerio ofrecería contratos de tres años, más uno prorrogable, para los “profesores distinguidos” que las universidades quieran incorporar. Después tendrían que haberse acreditado para acceder a una figura de las ya existentes.

 

Más plazas FPU

Más allá de estos detalles que contemplará, “si sale adelante”, la futura Ley, el secretario general de Universidades también informó de que el próximo año el Ministerio aumentará el número de plazas de la convocatoria de contratos de Formación de Profesorado Universitario (FPU), destinados a estudiantes predoctorales, de las 850 de la última convocatoria hasta las más de 1.000 que permitirá el aumento presupuestario de esta partida en 10 millones de euros.

 

Plan de Recualificación del Sistema Universitario Español

José Manuel Pingarrón también explicó que el Ministerio de Universidades utiliza una partida de los fondos europeos recibidos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, para poner en marcha dos grandes programas. De hecho, la convocatoria del denominado Plan de Recualificación del Sistema Universitario Español ya se publicó el pasado mes de abril. Incluye tres modalidades: Margarita Salas para la formación de jóvenes doctores (estancias de formación de dos o tres años, teniendo que ser el último en una universidad o centro de investigación público diferente), Ayudas para la recualificación del profesorado universitario funcionario o contratado (para estancias de uno, dos o tres años en otra universidad o centro de investigación público) y Ayudas María Zambrano para la atracción de talento internacional (para incorporación por uno, dos o tres años de personal docente e investigador español o extranjero con trayectoria posdoctoral de al menos 24 meses en universidad o centro de investigación extranjero).

 

La gran novedad de este Plan es que son finalistas y entrega las cuantías directamente a las universidades. La dotación total del Plan es de 368 millones, que han sido repartidos entre todas las universidades públicas. En el caso de la Universidad Complutense, la han correspondido 25,5 millones (8,5 millones anuales de 2021 a 2023), que debe emplear en un total de 180 ayudas.