IGUALES

Exposición "De viaje", en el Edificio de Estudiantes

“De viaje”, un espacio de encuentro con las personas sin hogar

Texto: Jaime Fernández - 30 sep 2022 11:37 CET

Desde el 29 de septiembre se puede visitar, en el Edificio de Estudiantes de la UCM, la exposición “De viaje”, resultado del taller de Arte de Cantarranas organizado por la ONG Solidarios. María Angulo, responsable del taller, explica que desde el mes de enero han estado trabajando, de manera conjunta, un grupo de catorce personas, “unas 5 con hogar y el resto del albergue de San Isidro, que no están en estricta situación de calle, pero no tienen hogar”. El resultado ha sido un proyecto artístico que tiene a la maleta como protagonista y que con sus quince piezas conforma una obra única llena de connotaciones y simbolismo. De acuerdo con Angulo, el fin último es “crear una comunidad transformadora que visibilice a las personas sin hogar y nos acoja a todos”.

 

Jesús Sandín, responsable del programa de Personas Sin Hogar de Solidarios, asegura que “la maleta tiene la carga simbólica de la idea de viaje o la de que todas tus pertenencias están ahí cuando no tienes casa, es lo que llevas de un lado a otro”. Apostilla María Angulo que “en cada maleta, cada uno de los participantes, relata cuál es su punto de partida, las situaciones que le han marcado en la vida, lo que ha querido contar cada uno en un inicio de viaje”.

 

Angulo informa de que la idea del taller parte de “utilizar espacios donde las personas con hogar y las personas sin hogar puedan interactuar, aprender cosas juntos y aportar cada uno lo que sabe, porque todos tenemos muchas herramientas y la cuestión es compartirlas, ponerlas en la mesa para crear cosas nuevas”.

 

El taller artístico comenzó a principios de 2022 y ha dado la oportunidad de sacar a las personas fuera de su centro y crear un espacio de encuentro, de hecho, “entre los artistas hay tanto personas alojadas en recursos como personas voluntarias, porque en el taller no se marca esa diferencia”. Explica Sandín que es así porque “si uno está pintando o haciendo una intervención en un objeto, participa en la expresión artística, no existe ninguna diferencia, y eso aporta valor, porque no importa de donde vengas, ya que trabajas en el mismo plano”. Para mantener esa unidad entre voluntarios y personas sin hogar, en la muestra, patrocinada por la empresa QBE, no hay cartelas que identifiquen quién ha hecho las obras, porque “quitar las etiquetas y los prejuicios ayuda a entender que todos son simplemente personas haciendo arte”.

 

Karen es una de las artistas, y cuenta que cuando empezaron a hacer lo de las maletas llevaba muy poco tiempo yendo al taller de Cantarranas, así que todavía no tenía muy claras las ideas. Pronto se le ocurrió hacer “una maleta unidimensional, que llevara llaves tridimensionales que pudieran abrir viajes a diferentes partes, con todo lo que una maleta trae por dentro”. En la parte de atrás de su obra hay un collage con diferentes maletas recortadas y pegadas, que identifican a los diferentes sujetos del taller.

 

Para Karen, exponer en la UCM es totalmente novedoso y le “sorprende mucho que algo tan sencillo pueda llegar a tener muchas connotaciones, y es importante porque se le da voz a la gente a la que no se le da nunca, es una forma de expresión donde cada uno puede contar lo que siente”. También la responsable del taller opina que exponer en la Complutense es un lujo, y más en el pasillo de entrada del Edificio de Estudiantes, que es un sitio donde “los que pasen se van a encontrar las obras, provocando algo que es muy interesante del arte, porque mucha gente no va a museos ni a galerías, pero cuando se encuentra con las obras es posible que se cree una chispa de interés”.

 

La unión creara en el taller ha permitido trabajar con temas como la identidad, el contexto y el dónde estamos, para así “ver y conocer nuestra realidad, y soñar una realidad diferente donde nos vaya mejor y lanzarnos hacia ella”. En esa busca de un mundo mejor, la exposición les ha ayudado a conformarse como grupo, ya que cada uno viene de una situación vital y con perspectivas diferentes, pero “en realidad, todas estas maletas conforman una sola obra que forma parte de un mismo viaje”.

 

El futuro pasa por continuar con el taller y con los mismos usuarios, con la idea de “dar voz a las personas sin hogar, pero también concordarlas con las personas que ya están en la comunidad, de forma que los márgenes que se establecen de dentro y fuera se diluyan”. Ese objetivo requiere un esfuerzo por parte de los que están fuera de la comunidad, pero también de los que estamos dentro, de acoger, de acompañar, de entender todos los procesos.