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Jesús Gallego anima a que nadie se pierda el eclipse solar total del 12 de agosto

El físico Jesús Gallego anima a no perderse el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 26 mar 2026 08:40 CET

Desde el año 1998, un grupo de investigadores de la Complutense se han convertido en la Expedición UCM de “cazadores de eclipses”, y no dejan pasar ni uno de los que se pueden ver en el planeta. Este 12 de agosto de 2026 lo van a tener muy cerca, porque un eclipse solar total se observará desde gran parte de nuestro país, un espectáculo que no ocurría desde 1912 y que el físico Jesús Gallego, uno de los miembros de esa Expedición UCM recomienda que no se pierda nadie. Ese ha sido su mensaje fundamental en su conferencia, enmarcada en el ciclo Hablemos de Física, titulada “El eclipse de agosto de 2026: Ciencia, Historia y observación de un excepcional evento celeste visible desde la Península Ibérica”.

 

En su charla, Jesús Gallego, del Departamento de Física de la Tierra y Astrofísica de la Facultad de Ciencias Físicas, ha destacado que al eclipse de este año le seguirán otros dos en 2027 y 2028, lo que no es nada habitual. Si el de 2026 se verá en una gran franja de unos 300 kilómetros en todo el país, el de 2027 afectará a una pequeña parte del sur de la Península y al norte de África, y el de 2028 no será un eclipse total, sino anular. Gallego es uno de los físicos que colaboran con la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, divulgando la importancia social, económica y científica de estos fenómenos únicos.

 

El profesor complutense ha repasado los muchos eclipses solares totales que se han producido a lo largo de la Historia y cómo cada vez han ido cobrando una mayor trascendencia, sobre todo desde el punto de vista de la repercusión en la sociedad, llevando a un turismo masivo en aquellas zonas donde se pueden observar.

 

Ha informado Gallego de que ni en la ciudad de Madrid ni en Barcelona se verá un eclipse total, “sólo será de un 99%, es decir que no llegará a haber oscuridad absoluta”. Eso sí, viajando un poco hacia el norte desde Madrid, y al sur desde Barcelona, la cosa cambia. Desde la capital no hace falta irse muy lejos, porque incluso desde la T4 de Barajas se podrá ver, aunque sólo durará unos tres segundos, así que el profesor complutense recomienda acercarse, al menos, a alguno de los pueblos del norte de Madrid, donde se habilitarán zonas idóneas para la observación del fenómeno.

 

Aunque se verá el eclipse solar total en gran parte de la Península, el mejor lugar para verlo será A Coruña, el primer punto en ver el fenómeno, donde puede llegar a unos dos minutos de duración y donde el Sol estará en su punto más alto. Según se vaya acercando al Mediterráneo la observación será un poco menos espectacular porque el Sol estará ya muy bajo, llegando a estar a sólo 2º por encima del horizonte en las Baleares. Esto es así, porque será un eclipse tardío, en torno a las 20:30 horas.

 

En la conferencia ha explicado Gallego cómo se producen estos eclipses solares totales, para lo que tienen que estar alineados el Sol y la Luna, la distancia tiene que ser la adecuada, y la Luna debe estar cerca de su nodo, es decir, del punto matemático opuesto donde la órbita de la Luna cruza la eclíptica, definible como el camino del Sol alrededor de la Tierra.

 

Los físicos han comprobado que cada 18 años, 11 días y 8 horas la Tierra, el Sol y la Luna repiten su geometría de manera casi idéntica, produciendo eclipses muy similares en tipo y duración, pero no en la zona del planeta donde se pueden ver.

 

En la conferencia, además de hablar del placer que produce observar un fenómeno en el que se hace de noche de manera brusca durante algunos segundos (como mucho se han llegado a observar ocho minutos), Gallego ha recordado que este tipo de eclipses también sirven para hacer estudios científicos de la corona solar, de la ionosfera, para el descubrimientos de elementos y de su composición, para comprobar los efectos biológicos en el estudio del comportamiento de animales, e incluso han servido para ratificar la relatividad general de Einstein.