CV / SOCIALES

Rosa Martínez, durante la conferencia inaugural del curso

La Complutense celebra el primer curso de verano sobre los derechos de los animales

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Francisco Rivas - 6 jul 2026 13:09 CET

“¿Por qué es necesario hablar de los derechos de los animales?” se pregunta la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez Rodríguez, en la conferencia inaugural de “Hablar de derechos de los animales en el siglo XXI”, primer curso de verano que se dedica en España a esta temática, y que forma parte, este 6 y 7 de julio, de la oferta estival de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial. “Si en este momento de la historia -se respondió la secretaria de Estado- hablamos, percibimos o nos tememos una involución ética y social, que es tan real en algunos países, como por desgracia el nuestro, y el debate es quién tiene el derecho a tener derechos, creo y defiendo que proteger a los animales es una parte fundamental de ese todo que hoy constituye la lucha por la vida con mayúsculas y la defensa de los derechos que aseguran la dignidad”.

La directora del curso, Elena Conde, profesora de la Facultad de Derecho de la UCM, subraya que las relaciones entre humanos y animales hoy ya forman parte del debate político, ético y jurídico y que “hablar de derechos de los animales es hablar de sostenibilidad, salud, biodiversidad, políticas públicas, justicia y, sobre todo, del tipo de sociedad que queremos construir para el futuro”. Es por todo ello, por lo que, como resalta la secretaria de Estado de Derechos Sociales, por lo que hoy “no es una frivolidad hablar de los derechos de los animales”.

 

Rosa Martínez se mostró orgullosa de que España sea uno de los países más avanzados en su legislación a favor de los derechos de los animales. Recordó que la ley 7/2023 que los garantiza entró en vigor en septiembre de 2023 y que, en la actualidad, es la base sobre la que se están desarrollando cuatro reales decretos y varias órdenes ministeriales, que confía en que sean aprobados antes de que concluya esta legislatura y que regulará aspectos como identificación universal de animales de compañía, la regulación de los tipos de criadores, las exigencias de los núcleos zoológicos, la formación de los profesionales involucrados o la concreción de qué especies podrán ser mantenidas como animales de compañía.

 

Si toda esta regulación, que la secretaria de Estado destacó está en consonancia con lo marcado también por la Unión Europea, supone un antes y un después en la forma de relacionarse humanos y animales, lo realmente importante ahora es “que estas normas se hagan a cumplir por parte de los poderes públicos y se cumplan también por parte de la ciudadanía general. El objetivo de esta legislatura es, por supuesto, determinar cómo transitamos colectivamente hacia un futuro próximo, donde las actuales exigencias legales de bienestar y protección animal se conviertan de una vez por todas en una realidad palpable. Se conviertan en el sentido común. Se conviertan en la manera de relacionarnos con los animales en nuestros hogares, en la vía pública, en nuestras fiestas, en nuestras celebraciones. Desde luego, este no es un reto menos, no es inmediato ni fácil, y nunca la aprobación de una ley hace surgir cambios culturales y de mentalidad por si. Requiere un proceso de evolución social, que requiere perspectiva política, firmeza y mucho trabajo de concienciación, que ayude a hacer real, a hacer parte del sentido común, todo este articulado”, afirmó Rosa Martínez.

 

No obstante, y aunque queda mucho trabajo por hacer, la secretaria de Estado se mostró satisfecha con el giro social que se ha producido en los últimos tiempos. “No hay más que darse una vuelta por las calles o hablar con familiares o con amigos, para percibir que la sociedad española ha modificado profundamente su percepción y su visión sobre el bienestar de los animales. Se ha integrado a los animales de compañía en nuestro grupo familiar y social de una manera natural, casi orgánica y muy rápida. Y es que la inmensa mayoría de la sociedad creemos libremente en que nuestros animales de compañía son uno más de la familia y, como tales, los queremos, los cuidamos y los respetamos”.

 

A modo de resumen, la secretaria de Estado concluyó su intervención con las tres razones que, a su juicio, hacen que la respuesta a la pregunta que dio título a su intervención sea afirmativa. “La primera, porque mejorar la protección y el bienestar de los animales es un compromiso ético, que emana de una conciencia cívica, diría profunda, y de unos principios jurídicos compartidos en toda la Unión Europea, y que además cada vez tienen más su reflejo en el sentido común y en los valores de las personas. En segundo lugar, porque reivindicar sus derechos es una forma de reivindicar nuestro propio derecho a formar familias y proyectos de vida inclusivos, donde los animales de compañía nos cuidan, los cuidamos, nos quieren y les respetamos. Y en último lugar, porque hablar de derechos de los animales es una obligación porque hacerlo es también homenajear a todas aquellas personas que durante años han sido pioneras difundiendo de forma incansable un mensaje claro que por fin ha calado la mayoría de la sociedad. El respeto por los animales nos permite construir una sociedad más humana y más justa”, concluyó.