CV / SALUD

Antonio Torres, Natalia Abuín, Paula Barriga, Susana Monereo y Michael Braad

La obesidad, una pandemia con efectos en la salud, sociales y económicos

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Francisco Rivas - 30 jun 2026 12:33 CET

La obesidad se ha convertido, asegura la directora general de Novo Nordisk España, Paula Barriga, “en una pandemia”. Como tal, sus efectos no son individuales ni se limitan al ámbito de la salud, sino que se extienden al social y económico. Los Cursos de Verano de la UCM, en San Lorenzo de El Escorial, a través de la jornada “Obesidad, un desafío social y económico”, centra su mirada en los efectos y tratamientos multidisciplinares de una enfermedad compleja y multivectorial.

 

La plataforma Open España reúne a expertos, pacientes y sociedades científicas desde 2020 con el objetivo de dar respuesta a la obesidad como una enfermedad crónica grave con consecuencias no solo en la salud. El doctor Antonio Torres, miembro de esta plataforma y director de esta Jornada, que se está celebrando este 30 de junio, advierte que más de la mitad de la población española de entre 18 y 65 años, el 55 por ciento en concreto, tiene exceso de peso, y el 15 por ciento, obesidad. Las consecuencias no solo impactan en la sostenibilidad del sistema nacional de salud, sino también al mundo laboral, a la calidad de vida de pacientes y quienes le rodean, así como de su bienestar emocional. Para Torres y para Open España, la prevención continúa siendo una línea de trabajo fundamental, pero “cada vez hay más consenso en la necesidad de tratar la obesidad de formas integral. Es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial que requiere respuestas multidisciplinares y sostenidas en el tiempo”.

 

Para Paula Barriga, esta pandemia llamada obesidad está poniendo en jaque la sostenibilidad de nuestras sociedades, con costes directos e indirectos cada vez menos asumibles. Su propuesta, y la de Novo Nordisk, farmacéutica danesa que patrocina la jornada, es mayor prevención, más ciencia y más colaboración público-privada. El esfuerzo pronto daría resultados. Según indicó una disminución del 15% del peso de las personas con obesidad significaría un ahorro de 8.000 millones de euros en una década.

 

Michael Braad, embajador de Dinamarca en España -que junto a la vicerrectora de Comunicación y directora de los Cursos de Verano, Natalia Abuín, inauguraron la jornada- señala que la obesidad “trasciende las fronteras”, y por ello exige respuestas comunes, al menos, a nivel europeo. Según indicó, durante la presidencia danesa de la UE, en 2025, se puso el énfasis en esta situación y se avanzó en buscar respuestas integrales.

 

La primera conferencia del curso la impartió Ángel González de la Fuente, analista de investigación en salud de la División de la Salud de la OCDE. Por videoconferencia desde Paris, presentó las principales conclusiones del informe que este organismo -que en la actualidad engloba a 38 países que representan el 80 por ciento del comercio y la inversión mundial- llevó a cabo el pasado año sobre el “Estado de la salud cardiovascular en la UE”. En él, una vez más, se identifica la obesidad como un claro factor de riesgo de una enfermedad, la cardiovascular, que es la mayor causa de muerte en Europa, estando detrás de un 33 por ciento de los decesos, 1,7 millones de fallecimientos anuales.

 

La obesidad se sitúa en el informe en el segundo lugar entre los riesgos modificables que inciden en el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. Solo la hipertensión se sitúa por encima de ella, quedando detrás otros motivos como el tabaquismo, alcoholemia, contaminación o golpes de calor. No obstante, como puntualiza el director de la jornada, el doctor Antonio Torres, la obesidad está también presente en muchas de esas otras causas, lo que elevaría aún más su incidencia.

 

De acuerdo con el analista de la OCDE las enfermedades cardiovasculares tienen un coste para el PIB europeo superior al 2 por ciento, si se engloban costes directos (sanitario, atención social…) e indirectos (cuidados, descenso de productividad, bajas laborales…). Entre las recomendaciones que hace a modo de conclusión el informe, destaca la necesidad de ampliar las políticas de prevención. Sorprende, según indicó González de la Fuente, que un porcentaje mayoritario de pacientes afirme que en atención primaria no se le alertó de su riesgo ni se le ofreció alternativas tanto para deshabituarse del tabaquismo o el consumo de alcohol, y ni mucho menos para adoptar una alimentación más saludable o un incremento de su actividad física, dos factores claramente relacionados con la obesidad.