DEPORTE

María Casado, en el I Congreso Deporte y Comunicación, celebrado en noviembre de 2019 en Ciencias de la Información

Marta Casado, atleta y estudiante de Periodismo: “Me di cuenta de lo bonito que era caminar cuando me lo quitaron"

Texto: Miguel Modrego y Rubén Rubial, Fotografía: Daniel Delgado - 3 nov 2020 11:57 CET

Marta Casado (Ponferrada, 2000) estudia Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y es atleta paralímpica. Desde pequeña practicó el deporte, en especial la gimnasia. Con 14 años le detectaron un cáncer óseo que le hizo perder su pierna izquierda. Campeona de España sub-20 en 100 metros lisos y salto de longitud. En 2019 participó en el Campeonato del Mundo Júnior en Nottwil (Suiza) y ahora tiene su mirada fijada en Tokio 2021...

 

 

- ¿Quién es Marta Casado?

¡Hola! Soy Marta Casado, tengo 20 años y estoy estudiando Periodismo en la Universidad Complutense. También hago atletismo y compito en 100 metros y salto de longitud.

 

- ¿Por qué elegiste esta carrera y cómo compaginas la formación académica con las obligaciones deportivas?

Escogí estudiar Periodismo porque desde pequeña me llamaba la atención. Me había planteado estudiar otras cosas, pero al final de 2º de Bachiller me decanté por ello porque vi qué significaba el periodismo. Decidí estudiarla y estoy muy contenta. Ahora mismo me han operado y no puedo entrenar, pero en una situación normal voy a clases por las mañanas -que tampoco puedo ir ahora mismo o son online-, y por las tardes entreno. Compaginar ambas cosas se me da bastante bien. Cuanto menos tiempo tengo mejor porque soy mucho más productiva.

 

- En una semana normal de entrenamientos y clase, ¿cuántas horas le dedicas a entrenar y cómo influye en tu vida académica?

 - Cuando más he entrenado fue antes del Mundial de Suiza, que entrenaba en torno a dos horas diarias y descansaba un día. A veces es difícil compaginarlo, en especial en época de exámenes, donde es recomendable bajar el ritmo de entrenamiento. Por ejemplo, descansar dos o tres días a la semana y cuando acudes a entrenar realizar un mayor esfuerzo. En definitiva, buscar la mejor manera de compaginarlo sin dejar ninguna de las dos cosas de lado.

 

 

- Has mencionado el Campeonato del Mundo Junior en Suiza. ¿Qué sensaciones tiene una adolescente al participar en un campeonato así? ¿Qué tal te fue?

La verdad es que la sensación cuando llegas allí es increíble. El día que me dieron la noticia fue increíble porque no me lo esperaba. Una vez allí, al tratarse de deporte paralímpico, nunca había visto a más de diez personas en mi vida sin una pierna. De repente, al ver a 50 personas iguales que yo, me di cuenta de que lo mío era lo de menos. Antes de irme al Mundial estuve un mes “enclaustrada” entrenando, bajé mi marca dos  segundos en 100 metros y en salto de longitud también mejoré mucho. En esta última disciplina quedé clasificada como cuarta del mundo. Nos juntaron la discapacidad física y quedé por detrás de tres amputadas de brazo, así que a lo único que podía optar era al cuarto puesto. Pasé de los tres metros y acabé muy contenta.

 

- Durante el confinamiento, ¿qué método o rutina de entrenamiento has seguido?

- Se suponía que me iban a operar el muñón el día que nos confinaron. En ese momento tenía unos dolores muy importantes al caminar y al entrenar, y se me paró todo. Tuve que esperar con dolores tres meses a que me operaran. Hacía entrenamientos en casa sin la prótesis para mantenerme y vaciar la cabeza, pensar en otra cosa. A gente que ya ha ido a unos Juegos les proporcionaron cintas de correr o bicicletas estáticas, pero yo me las tuve que apañar como pude.

 

- Has tenido que cambiar la prótesis. ¿Cómo te ha afectado a nivel competitivo y cuándo crees que podrías volver al nivel mostrado en 2019?

 - El cambio me ha afectado a mejor porque llevaba casi un año con dolor. Los entrenamientos en Suiza eran dolorosos porque el muñón es algo bastante sensible. Me había acostumbrado tanto a eso que ahora que no sufro dolores me parece increíble. Han pasado tres meses desde que me operaron y me han dicho que tengo que estar un año sin entrenar. Pero se suponía que no podía caminar hasta que pasasen seis meses y lo he logrado a los tres. Así que, espero poder empezar a hacer físico ahora que me estoy quitando la muleta. Y a los seis meses intentar comenzar a correr.

  

- ¿El cambio de año de los Juegos Paralímpicos de Tokio para 2021 te ha trastocado los planes que llevabas en la cabeza? ¿Cómo te preparas para un reto de semejante calibre?

 - El cambio me ha venido bien porque me operaron en agosto de 2019 y no hubiera llegado a los Juegos, era imposible. Ahora veo un tiempo para empezar a caminar bien, a prepararme físicamente y, aunque vaya un poco justa, intentar mejorar la marca para hacer mínima. Pero está claro que me voy a fijar primero en la salud porque ya fui al Mundial como no debía ir. Ahora me han frenado un poco; lo primero será correr a gusto, y después ir bajando la marca. Ahora lo veo factible, ya que si los JJOO hubieran sido este año no hubiera sido posible.

 

- ¿Qué sensación recorrió tu cuerpo al verte en el documental de Informe Robinson “Mujeres de acero”?

Cuando lo vi fue increíble. Pero el día que me enviaron un mensaje por Twitter desde Informe Robinson, no me lo creía. Me llamaron por teléfono. Llevo haciendo gimnasia toda la vida y siempre me ha encantado el deporte. Los Juegos Olímpicos los veo enteros, todas y cada una de las disciplinas. He visto los programas de Informe Robinson; mi profesor de Educación Física nos los ponía siempre en el colegio. Me llamaron, me lo contaron y contacté con mi profesor para decírselo. Yo no conocía a Michael Robinson, pero ver el documental y saber que era una persona como él la que empezaba presentándonos, que decía mi nombre, fue algo increíble.  

 

- Dentro de dos años, ¿cómo será esa Marta Casado graduada en Periodismo por la UCM?

Ahora estoy haciendo muchas cosas, me llaman de un sitio y de otro, pero les digo que estoy estudiando Periodismo. No sé si es la única carrera que quiero estudiar, o si cuando acabe me centraré más en el atletismo hasta que haga otra cosa. Me hubiera gustado empezar Comunicación Audiovisual este año, pero no sabía todavía la fecha en la que podría empezar a caminar, así que lo he pospuesto. Pero espero encontrar algo que realmente me guste y empezar en ello.

 

- ¿Cuál dirías que ha sido tu mayor apoyo o uno de tus pilares fundamentales durante estos últimos años?

Mi hermano mayor sin duda alguna. Mis padres también, por supuesto, sobre todo cuando estaba en el hospital. Mi madre ha echado muchas horas conmigo. Pero mi hermano es la persona más importante del mundo. Me ayuda en todo, le quita hierro a cualquier asunto, con él me siento muy a gusto. Algo curioso es que se supone que donde ya no está mi pierna no dejaba que se sentara nadie al principio. Un día mi hermano se sentó y no lo sentí. Me da tanta confianza y seguridad, y lo siento tan parte de mí…

 

- Un mensaje personal que enviarías a la comunidad complutense…

 - Para la gente estudiante como yo, debemos tener más cabeza. Hay personas que no la están teniendo. Esto va a ser una época en la que todos nos tenemos que adaptar y hay que aprovechar mucho las cosas. Yo me di cuenta de lo bonito que era caminar cuando me lo quitaron. Igual no nos dábamos cuenta de la buena vida que teníamos: poder irnos con nuestros amigos, salir de fiesta, hacer cualquier cosa. Ahora nos lo han quitado y quizás no lo hemos sabido aprovechar lo suficiente, pero todo volverá y hay que aprovechar esta etapa para aprender de ello.