ÁGORA

La vicepresidenta tercera y responsable del ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen

Químicas acoge la presentación de la quinta convocatoria de Campus Rural

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 1 jun 2026 09:15 CET

Cualquier estudiante, sin importar su titulación, puede participar en la iniciativa Campus Rural, del ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Se trata de unas prácticas formativas en municipios de menos de 5.000 habitantes, remuneradas con 1.000 euros al mes y con una duración de dos a cinco meses. Este año se celebra la quinta edición, en la que participan más de 1.000 municipios y 45 universidades. La Universidad Complutense está adscrita al programa desde su creación, así que el campus, en concreto la Facultad de Químicas, ha sido el lugar idóneo para que la vicepresidenta tercera y responsable del ministerio, Sara Aagesen, haya presentado la convocatoria de este 2016.

 

El rector Joaquín Goyache ha recordado que la UCM apostó desde el principio por este programa, por el que ya han pasado 2.200 estudiantes de las diferentes universidades, porque refleja parte del espíritu de la universidad pública, como es “la transferencia del conocimiento y la conexión con el territorio”.

 

La vicepresidenta Sara Aagesen, que estudió precisamente en la Facultad de Químicas de la UCM, ha agradecido el apoyo continuado de la Complutense, así como de la CRUE y del ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Considera Aagesen que si hubiera que elegir un lema para este programa de Campus Rural sería cambiar el “estudia y vete”, que muchas veces predomina en el campo, por “estudia y vente al mundo rural”. De hecho, algunos de los estudiantes que han disfrutado de estas ayudas ya han decidido quedarse en los lugares donde han realizado las prácticas.

 

Prácticas que este año han aumentado a 850 plazas para toda España y que ofrecen tanto los municipios, a nivel administrativo, como empresas públicas y privadas que colaboran con Campus Rural. Iniciativa que, por cierto, se ha hecho con el premio a la mejor política europea de desarrollo local.

 

Durante los cinco años del programa se ha ido modificando el perfil de los solicitantes y ahora mismo son más mujeres que hombres, y también ha aumentado el número de estudiantes de carreras STEM que optan a estas ayudas. También ha ido creciendo el número de municipios y universidades participantes, así como la satisfacción del estudiantado que queda reflejada en una encuesta tras los meses de la beca.

 

Reconoce la ministra que todavía existen brechas de diferentes tipos entre el mundo rural y el urbano, pero programas como Campus Rural están diseñados para ir reduciéndolas. De acuerdo con Aagesen, “el mundo rural es un espacio de muchísimas oportunidades”, y eso queda demostrado porque desde 2018 ha habido un cambio en el flujo de la migración, y los pueblos han ganado 137.000 habitantes.

 

La jornada de presentación de Campus Rural se completó con dos mesas redondas, una de ellas sobre el impacto en las instituciones, y otra de experiencias, tanto de estudiantes como de las entidades implicadas.