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Ganadores de la segunda edición del Hackathon #StartupUCM, con la vicerrectora de Empleabilidad y Emprendimiento, María Concepción García Gómez

El II Hackathon #StartupUCM imagina proyectos para ayudar a La Palma

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 20 dic 2021 11:01 CET

¿Qué pueden aportar los jóvenes emprendedores a la situación por la que pasan los habitantes de La Palma? Esa cuestión ha motivado los proyectos presentados en el II Hackathon #StartupUCM, celebrado en el edificio Mindway (c/ María de Molina 27), en el ámbito de la V Jornada Universidad Emprendedora UCM. Esta iniciativa está organizada por Compluemprende y el Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid, y cuenta con el apoyo de Santander Universidades. Según la vicerrectora de Empleabilidad y Emprendimiento, María Concepción García Gómez, “el emprendimiento mantiene viva a una sociedad y la universidad no puede ser ajena a ello, es más, para una institución pública como la UCM no es una opción, es una obligación impulsar estas habilidades emprendedoras”.

 

Bárbara Barrio, Jon Ibáñez y Ana Abregu son los nombres de los tres estudiantes que se han llevado el primer premio en el II Hackathon #StartupUCM, celebrado los días 16 y 17 de diciembre. Su idea lleva por nombre Awarap y consiste en crear, en La Palma, un sistema de economía circular en el que los habitantes reciben un token a cambio de la basura que reciclan. Después ese token se puede utilizar, gracias a una app, en los comercios locales. Awarap es un proyecto muy ambicioso que requiere una planta de reciclaje en la isla, un sistema de contenedores con la capacidad de pesaje y distinción entre las basuras depositadas en ellos y un compromiso por parte de las empresas y los ciudadanos para poder llevarlo adelante.

 

El segundo premio, Cactus, de Jonathan Lema y Angélica Vergara, intenta paliar, mediante ingeniería el sistema de captación de aguas. Para ello, la idea es utilizar un método capaz de recuperar las aguas grises para reutilización en hogar, así como recolectar el agua de lluvia y generar otra utilizando condensadores de humedad que recogen el agua del aire a través de una serie de membranas. El objetivo final es conseguir hacer una distribución equitativa del agua y conseguir llevarlo, sobre todo, a aquellas zonas que se han visto dañadas por el volcán.

 

El tercer proyecto premiado ha sido Operación Fénix, pergeñado por Miriam Habrero y Jaime Huelves, y consiste en un plan de reubicación de la población alrededor de la isla de La Palma. En su idea cobra una relevancia fundamental la ceniza que se puede reutilizar como material de construcción, planteando además algo mucho más ambicioso, como la fabricación de nuevas viviendas con tejados en cuña para evitar la futura y posible acumulación de nuevas cenizas, así como plantaciones sobre el mar, móviles en caso de nuevas fajanas.

 

Otros proyectos

En el Hackathon se presentaron otros tres proyectos que se quedaron sin premio, pero que también están enfocados a mejorar la vida de los palmeros. El primero de ellos lleva por título DesasterCare y ha sido diseñado por Pilar Fernández y Nallely Alamilla. En este caso se trata de una app de atención sanitaria dirigida a las familias que han visto afectada su vida por los efectos del volcán. La idea es prestar servicios on line que también se pueden ampliar a la modalidad presencial para hacer tanto chequeos físicos como análisis psicológicos, y para ello sería necesaria la colaboración tanto de hospitales como del propio Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. El proyecto, según sus creadoras, podría ser escalable para cualquier otro desastre natural.

 

Proyecto Fénix, de Jorge García y Luisa Liu, implica la colaboración de los vecinos de la isla para crear un parque temático del apocalipsis, con la idea de que los turistas tengan un mapa o un guía que los lleve por los diferentes desplazamientos que han resultado dañados en la isla, incluso las zonas submarinas.

 

Por último, Cenizas para renacer, de Sara Armengol y Paula Cobos, apuesta por la creación de redes de apoyo para las personas de La Palma para la recogida de la ceniza. La idea es que los propios palmeros que se han quedado sin trabajo se organicen para limpiar la isla, utilizando las ayudas económicas que va a destinar la Unión Europea para ello. Y luego, por supuesto, reutilizar la ceniza para generar diferentes productos.

 

En esta segunda edición del Hackathon, entre los miembros del jurado se ha contado con Javizone (Javier Sanz), creador de ADSLZone y de BolsaZone, quien recomendó a los jóvenes emprendedores que no se dejen llevar por las modas pasajeras, que busquen diferenciarse de la competencia y que miren lo que ocurre en Estados Unidos, que “está dos o tres años por delante de Europa”. Aconsejó además que se formen, que vayan a la universidad, porque “cuanta más información y más libros lean, mucho mejor”.