REPORTAJE
Setenta años del traslado de la Facultad de Derecho a la Ciudad Universitaria
Texto: Alberto Martín, Fotografía: Servicio Histórico del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) - 14 oct 2026 11:37 CET
Este 9 de octubre se ha cumplido el 70º aniversario del traslado de la Facultad de Derecho de la UCM desde su sede histórica del Caserón de la calle San Bernardo a su actual sede en la Ciudad Universitaria. Aquel traslado no solo supuso un cambio de ubicación, que venía a resolver los problemas de falta de espacio y dotaciones que arrastraba en su anterior edificio, sino que, sobre todo, representó la modernización de los estudios jurídicos tras la aprobación del Plan de 1953, vigente durante más de sesenta años hasta la implantación del Plan Bolonia en 2010, y abrió una nueva etapa de excelencia académica, investigación y vida universitaria de la Facultad de Derecho.
En el libro “Enseñar derecho en la República La Facultad de Madrid (1931-1939)”, de José María Puyol Montero (Editorial Dykinson, 2020), se narra cómo fue aquel traslado, a tenor de lo recogido en las actas de la Facultad durante aquellos años. Llama la atención el destacado papel que tuvo el profesorado en todo el proceso. “Para la preparación de este proyecto -se explica en el capítulo VII del libro, titulado “El viejo Caserón de San Bernardo y el proyecto de la Ciudad Universitaria”- desde un primer momento se contó con la opinión de la Facultad de Derecho. Las actas de la junta de facultad nos mencionan que en diversas ocasiones los profesores fueron informados y consultados para acometer los planos del edificio. Y sus sugerencias se fueron incorporando en la organización y distribución de los espacios. En varias reuniones de la junta de facultad se estudió este asunto. Incluso el decano llevó los planos del proyecto cedidos por el arquitecto y los profesores pudieron transmitir nuevas sugerencias que tuvieron a bien plantear para el proyecto definitivo del nuevo edificio. Por ello -concluye el autor-, podemos también decir que el actual edificio central de la Facultad de Derecho, en la Ciudad Universitaria, lleva también incorporadas las sugerencias de aquellos profesores”.
Las actas también dan cuenta del problema de masificación que había en el antiguo Caserón. “Al existir un número de alumnos libres muy superior a los de matrícula ordinaria, en ocasiones las clases estaban abarrotadas por la presencia de aquéllos y no había bancos para todos, o estos no eran muy aptos para tomar apuntes. Como aquellos casos eran cada vez más frecuentes, la junta de facultad recomendaba a los profesores que no admitiesen como oyentes a más alumnos libres que los que permitiese el tamaño de las clases”. Tampoco había espacio para suficientes despachos para los profesores, ni dotaciones necesarias, como baños para mujeres. “Aquella Facultad no estaba todavía preparada para la presencia de alumnas. Por todo ello, estaba en la mente de todos acometer cuanto antes el nuevo proyecto de aquella Facultad de Derecho que, se les aseguraba, iba a estar dotada con las más modernas instalaciones. La presencia de la Facultad en el viejo caserón de San Bernardo parecía así tener sus días contados”.
El proyecto de la nueva Facultad de Derecho, como parte integrante de la incipiente Ciudad Universitaria de Madrid, impulsada por Alfonso XIII, fue realizado por Agustín Aguirre, en 1931, responsable también del de la Facultad de Filosofía y Letras, inaugurada en 1933. En 1936 la Junta Constructora tenía decidido ya comenzar a levantar el nuevo edificio de la futura Facultad de Derecho. Según señala en su libro José María Puyol, en la junta de facultad de 27 de febrero de 1936 se informó a los profesores sobre el próximo comienzo de las obras. “Se da cuenta de un oficio de la Junta de la Ciudad Universitaria recabando el criterio de la Facultad acerca del ritmo de construcción que deba imprimirse al edificio. Se acuerda designar una ponencia integrada por los Sres. Gascón, Flores, Yanguas, Castillejo y Cuevas. Al mismo tiempo se encomienda al Sr. Garrigues que pregunte verbalmente en la Junta de Gobierno de la Ciudad Universitaria, con qué medios económicos se cuenta para comenzar las obras”. De hecho, en julio de 1936 la maquinaria acometía ya los movimientos de tierras y los aplanamientos necesarios para empezar a poner los cimientos del nuevo edificio de Derecho.
La guerra paralizó las obras. La incipiente Ciudad Universitaria quedó arrasada en un significativo porcentaje por la guerra. No obstante, el franquismo dio continuidad al proyecto. En el caso del edificio de la Facultad de Derecho, el propio Agustín Aguirre revisó los planos en 1941, conservando su similitud con la vecina Facultad de Filosofía y Letras, pero dotándola de mayores proporciones. Pronto comenzaron las obras, aunque no sería hasta 1956 cuando recibiera a sus primeros estudiantes. El acto institucional de apertura del curso académico y de estreno del edificio, celebrado el 9 de octubre, estuvo presidido por el entonces ministro de Educación, Jesús Rubio, acompañado por el rector Segismundo Royo Villanova y el obispo de Madrid, Leopoldo Eijo y Garay. Se calcula que alrededor de 4.000 estudiantes ya realizaron sus estudios en el nuevo edificio en el curso 1956-57.
