IGUALES

Presentación del nuevo nuevo protocolo frente el acoso sexual de la Universidad Complutense

La Unidad de Igualdad presenta el nuevo protocolo frente el acoso sexual, pensado para proteger, acompañar y reparar la violencia sufrida

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 21 oct 2026 09:04 CET

La Facultad de Ciencias de la Información ha acogido la presentación del nuevo Protocolo de Actuación frente al Acoso Sexual y al Acoso por Razón de Sexo de la Universidad Complutense. Un protocolo que, como han asegurado todos los participantes en el acto, se apoya en dos pilares fundamentales: la reacción cuando ya hay un caso de acoso y la prevención para minimizar el número de casos y para que estos no escalen de manera grave. Para dejar constancia de que luchar contra el acoso depende de toda la comunidad complutense en la presentación han participado Onentza Sagredo, directora de la Unidad de Igualdad; Beatriz Ranea, delegada del rector para Igualdad; Ángel Rubio, decano de la Facultad de Ciencias de la Información; Gema Fernández, vicedecana de Estudiantes, Igualdad y Diversidad de la misma Facultad; Elvira Portas, en representación del PTGAS, y Sara Martínez, en nombre del estudiantado.

 

Ha dejado claro la delegada del rector para Igualdad, Beatriz Ranea Triviño, que este protocolo es de aplicación no sólo a los miembros de la UCM, sino también al personal ajeno a ella, pero que trabaja en la universidad (limpieza, mantenimiento, cafeterías…), así como a estudiantes, profesores e investigadores que desarrollan en la Complutense su actividad.

 

Como ha hecho explícito el decano de Ciencias de la Información, Ángel Rubio Moraga, la universidad es un fiel reflejo de la sociedad y sus problemas, así que no puede estar al margen de uno tan acuciante como es el acoso sexual. Ha recordado que, aunque la implantación de este protocolo es obligatoria por ley, la Complutense ha ido un paso más allá, elaborando un texto que aboga por la prevención, la formación y la detección temprana. Todo dirigido a que la universidad sea un espacio que garantice que “la dignidad de las personas no esté en peligro y que no va a haber represalias en caso de denunciar el acoso sexual”.

 

Ranea ha explicado que las formas de acoso sexual son múltiples, y pueden ser tanto verbales como no verbales, físicas, de chantaje sexual y de acoso sexual ambiental. Sin importar su naturaleza, la Unidad de Igualdad está abierta a toda la comunidad complutense para que comunique, siempre con confidencialidad y sin juzgar, lo que se considere un comportamiento de este tipo. Onentza Sagredo Ezquioga, directora de la Unidad de Igualdad, ha recordado que cualquiera puede acudir directamente a sus oficinas, ubicadas en el Pabellón de Gobierno, o bien dirigirse a las personas responsables del contacto con la Unidad que hay en cada Facultad.

 

Por ejemplo, en la Facultad de Ciencias de la Información ese contacto es Gema Fernández Hoya, vicedecana de Estudiantes, Igualdad y Diversidad, quien ha reconocido que tanto este nuevo protocolo como el nuevo equipo de la Unidad de Igualdad le generan muchísima confianza, por la gran formación y sensibilidad que demuestran y por su capacidad de orientar, “incluso legalmente, en caso de que sea necesario”.

 

La representante del PTGAS, Elvira Portas Noya, ha informado de la posibilidad de denunciar de manera anónima en caso de ser testigos de un caso de acoso sexual, aunque la víctima no se atreva a hacerlo, y la estudiante de Periodismo Sara Martínez Nogueira, becaria en la Unidad de Igualdad, ha señalado que, entre el estudiantado, el acoso sexual sigue siendo una realidad, que “además no es un problema individual que se pueda resolver en el ámbito privado”. De ahí la necesidad de un protocolo como el que ahora presenta la UCM, con el que “prevenir, intervenir y acompañar a las víctimas”.

 

Sagredo Ezquioga ha explicado el procedimiento de un protocolo que se hace dese el respeto y la protección, la confidencialidad, la diligencia y celeridad, la imparcialidad, la protección de la dignidad de las personas, el derecho a la información y la prohibición de represalias.

 

Informa la directora de la Unidad de Igualdad de que tanto ella como una psicóloga hablan con las víctimas en un espacio tranquilo y seguro, y a partir de ahí, en un plazo de 48 horas, deciden si hay que activar el protocolo con asesoras especializadas en atender este tipo de situaciones. Las asesoras acompañan a la persona que se ha acercado a la Unidad de Igualdad durante los veinte días que dura el procedimiento.

 

Con todos los datos, incluidos la declaración de la persona denunciada, se hace un informe personalizado, frente al que hay un plazo de diez días de alegaciones, y a partir de ahí la Unidad de Igualdad convoca a una Comisión Técnica y de Garantías que es quien valora el informe final.

 

De acuerdo con Sagredo Ezquioga, en la Unidad de Igualdad también hay otras vías de actuación en las que no se activa el protocolo, ya que también es una entidad que ayuda, informa, asesora y resuelve dudas. Cuenta incluso con un Dispositivo de Atención Psicológica y Social que puede informar sobre todos los recursos existentes, tanto dentro como fuera de la universidad.