ÁGORA

Joaquín Goyache, Ynés Vargas y Leonel Fernández Reyna, en la inauguración del Foro Iberoamericano Funglode 2026

La Universidad Complutense, sede del Foro Iberoamericano Funglode 2026

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Francisco Rivas - 9 jun 2026 07:36 CET

El 8 de junio, el paraninfo de la Universidad Complutense, ha sido la sede del Foro Iberoamericano Funglode 2026, convocado por la UCM y por Funglode España. Este encuentro internacional reúne a líderes políticos, académicos, empresariales e intelectuales para analizar cuál es el rol de Iberoamérica en el espacio geopolítico y geoeconómico mundial actual. En el acto inaugural, Leonel Fernández Reyna, presidente de Funglode y expresidente de la República Dominicana, ha reconocido que estamos en un “momento histórico volátil e incierto donde han vuelto a resurgir conflictos y tensiones en el plano internacional que requieren de una reflexión continua para garantizar la permanencia de la paz y la convivencia civilizada en nuestro hogar común que es el planeta Tierra”.

 

El rector de la Universidad Complutense Joaquín Goyache ha resaltado que “la UCM no llega a este foro como una anfitriona circunstancial, sino como una institución que ha hecho de Iberoamérica una parte constitutiva de su identidad, y eso no es algo que se decida de un día para otro, sino que es el resultado de décadas de vínculos sostenidos y de una comunidad universitaria que ha interiorizado esa vocación”. Ha añadido incluso que América Latina “es parte de lo que somos, porque compartimos con las universidades latinoamericanas la convicción de que el conocimiento es un bien común”.

 

Coincide Goyache con Leonel Fernández Reyna en que “el mundo en el que vivimos en 2026 es más complicado y volátil que hace una década, porque la fragmentación geopolítica es real, y el multilateralismo, que durante mucho tiempo fue el lenguaje común de la política internacional, está bajo una presión que no tiene precedentes recientes”. Considera, por tanto, que en ese contexto internacional, “espacios de encuentro como este no son un lujo, sino que son una necesidad”.

 

En cuanto al papel que debe jugar Iberoamérica en este mundo convulso, Fernández Reyna asegura que esta región, “unida por indestructibles lazos históricos, lingüísticos y culturales”, no puede ser una simple espectadora de las decisiones que se toman en otros centros de poder, así que debe transitar desde la periferia hacia el centro del debate global. Para lograrlo, de acuerdo con el presidente de Funglode, es “preciso abordar con rigor analítico y determinación política las oportunidades y desafíos estructurales que enfrenta nuestra comunidad de países iberoamericanos con relación al actual orden internacional”.

 

En lo económico, el gran reto es el de reactivar el crecimiento del PIB en un contexto de inestabilidad macroeconómica, competitividad, productividad, innovación e inclusión social. Y al mismo tiempo hay una “necesidad imperiosa” de cambiar “el modelo extractivista y dependiente de exportación de materias primas por un nuevo paradigma de economía y sociedad del conocimiento”.

 

Para lograrlo es fundamental ir de la mera abstracción teórica a propuestas viables, a políticas públicas eficaces, a una especie de contrato social iberoamericano que garantice la prosperidad, la equidad y la paz social. Confía Fernández Reyes en que los panelistas, expertos y líderes reunidos en Madrid sean capaz de combinar el pragmatismo económico con el idealismo democrático y la lucidez académica, para que Iberoamérica sea capaz de “encontrar la respuesta que el mundo de hoy nos exige y que nuestros pueblos necesitan”.

 

Ynés Vargas, directora ejecutiva de Funglode España, ha añadido que este foro iberoamericano nace con la vocación de convertirse en un espacio permanente para la reflexión, el análisis y los grandes desafíos de nuestro tiempo. Porque “cuando las instituciones cooperan, las oportunidades se multiplican; cuando el conocimiento circula, nuestras sociedades avanzan, y cuando Iberoamérica dialoga, construye un futuro compartido, más fuerte, más democrático y más próspero”.