IGUALES

Paula Parra presenta a Belén de la Rosa, Melani Penna y las diseñadoras e ilustradoras de la obra, Elena Aguila y Ana Olmedo

Versos por la visibilidad lésbica

Texto: Alberto Martín - 1 oct 2021 11:45 CET

“¿Qué pasa si no estamos? ¿Dónde estamos cuando no se nos ve?” Melani Penna, la directora de la Oficina de Diversidad Sexual e Identidad de Género de la UCM, formula las preguntas ante una realidad que cuesta cambiar: “Podría parecernos que la visibilidad lésbica es una realidad y, sin embargo, no es así. Sigue siendo difícil para nosotras, las lesbianas, ser visibles en los espacios que habitamos, ser visibles en la universidad y fuera de ella. Tener referentes de lesbianas en los centros educativos es crucial para el desarrollo armónico de nuestras niñas y jóvenes lesbianas y la visibilidad es necesaria para vivir, para relacionarnos, para soñar, para relacionarnos, para ser felices. Sobre visibilidad se habla mucho, pero se piensa poco”, lamenta.

 

Melani Penna lanza esta reflexión en la presentación de un libro que quiere contribuir a cambiar esa realidad. Se titula “Poemario Visibilidad Lésbica” y es una selección de los poemas presentados al primer Certamen de Poesía de la Semana de Visibilidad Lésbica en la UCM, organizado el año pasado por la Oficina de Diversidad Sexual e Identidad de Género -dependiente de la Delegación de Diversidad e Inclusión, que dirige la profesora Mercedes García- en colaboración con la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras.

 

La presentación tiene lugar el 30 de septiembre en el salón de actos de la Facultad de Filología, sin duda un lugar apropiado para reclamar la presencia de las mujeres y también de las mujeres lesbianas en la historia de la literatura. Han sido muchas, son muchas. Melani Penna y Belén de la Rosa, activista, sindicalista (Responsable de mujeres, políticas de igualdad y políticas LGTBIQ de la Federación de enseñanza de CCOO) y coordinadora junto a Pena de este poemario, hacen un rápido repaso: desde la poetisa Safo de Lesbos a Gloria Fuertes, de Emily Dickinson a Virginia Moreno Goitia, de Virginia Wolf a Gertrude Stein, de Angelica Freitas a Yolanda Arroyo, de… a Gloria Fortún.

 

Gloria Fortún, escritora, poeta y traductora, es, como ella misma cuenta en la conferencia -titulada “Nuestras plumas, escrituras lesbianas y queer”- que sirve de antesala a la lectura de los poemas que componen la obra, el ejemplo de lo complejo que es, que ha sido, y que muy probablemente será, para una mujer lesbiana mostrar sus sentimientos y pensamientos en un papel. Ella lo ha conseguido porque lo ha perseguido. Cuenta como su madre le animó a escribir a Carmen Martín Gaite y decirle cuanto le gustaban sus libros. La propia escritora se puso en contacto con ella y le dio un consejo: “Escribe sobre lo que te importa a ti”. Esa frase y su visión poética –“que es pensar siempre en las posibilidades ocultas de todas las cosas”- le han ido desde entonces abriendo el camino.

 

Tras las reflexiones de Fortún llega el turno de las protagonistas del acto, las poetisas. Son 50 las autoras y poemas contenidos en la obra. Mila Villafañe es la primera en ponerse tras el micrófono: “Pisamos en torno a las huellas que otras lesbianas y bisexuales han pisado. A veces, en el camino no se distinguen. Caminamos entre lo que brota y lo que ha muerto y sigue en pie, entre los piares y la hiedra, entre las flores y las ramas rotas: en torno al sendero, hay ramas y árboles cortados en el abrirse paso, en el habitar poco a poco, conjunto. Nos asomamos a las tumbas de pasados que otras quizá admiraron, y que intentamos, como mucho, adivinar: este árbol ya está seco, pero qué alto. Joder, es sublime todo lo que se puede crecer sin cortar(te/se/nos/…)”.