ESTUDIANTES

La astronauta y biomédica Sara García Alonso inaugura los congresos de estudiantes de Ciencias de la Salud

La astronauta y biomédica Sara García Alonso inaugura los congresos de estudiantes de Ciencias de la Salud

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 4 abr 2025 12:07 CET

Del 3 al 5 de abril, se celebran, de manera conjunta, el XVII Congreso de Investigación de Estudiantes de Grado en Ciencias de la Salud, el XXI Congreso de Ciencias Veterinarias y Biomédicas, y el II Congreso de Ciencias Experimentales en el Campo de la Salud. El origen de esta reunión de congresos se remonta al año 2006, con las I Jornadas Complutense de Investigación para Estudiantes de Pregrado en Ciencias de la Salud, que al año siguiente se convirtió en congreso nacional. En 2010 se incorporaron las ciencias veterinarias y biomédicas, y la incorporación más reciente, la de ciencias experimentales, es del año 2024. Rosa María de la Fuente, vicerrectora de Estudiantes, ha agradecido “la valentía” de los 1.600 estudiantes que se han inscrito a estos congresos para mostrar su trabajo a profesores y compañeros, iniciando así una carrera científica que les puede llevar hasta a ser astronautas, como es el caso de la célebre Sara García Alonso, seleccionada por la ESA.

 

La astronauta y biomédica impartió la conferencia inaugural de los congresos de Ciencias de Salud, que este año están organizados por la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología. Delante del repleto anfiteatro Santiago Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina, Sara García Alonso repasó su carrera investigadora, desde “la salida de casilla, tal y como están ahora los estudiantes asistentes a estos congresos”, hasta la actualidad, en la que no sólo es investigadora científica en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), sino que además es miembro de la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA).

 

Confesó la conferenciante que ella no tenía el sueño de ser astronauta de niña, pero sí que tenía claro que quería ser científica, y entender “cómo funciona el mundo”. Se matriculó así en biotecnología, desarrollando su carrera en el área biomédica, y allí se ha especializado en el estudio del cáncer, donde sigue trabajando “con la misma pasión que el primer día”.

 

Cuenta García Alonso que un día de febrero de 2021 vio en el periódico la noticia de que la ESA abría la convocatoria para astronautas, en la que era solamente su tercera convocatoria en treinta años de historia de la agencia. Descubrió entonces que cumplía todos los requisitos, como ser ciudadana de uno de los 22 países que conforman la Agencia Espacial, tener un máster de ciencias naturales, tres años de experiencia profesional relevante, inglés fluido, fuerte motivación y capacidad de enfrentarse a largos horarios y viajes frecuentes, mantener la calma bajo presión, y participar en experimentos de ciencias de la vida.

 

Se postuló a la selección junto con otros 23.000 candidatos. Tras una criba de 18 meses, con más de 100 exámenes, al final sólo quedaron diecisiete, cinco astronautas de carrera y doce de reserva para misiones de más corta duración, y entre esos doce esta ella misma. Apunta García Alonso, para animar a las estudiantes a que sigan carreras STEM, que si de los 23.000 iniciales sólo había un 24% de mujeres, de los diecisiete finalistas, ocho son mujeres, lo que aumenta bastante ese porcentaje.

 

Ha asegurado la ahora astronauta que el trabajo en la Estación Espacial Internacional (ISS) es fundamentalmente un trabajo de investigación científica que se realiza en microgravedad, lo que permite hacer en el espacio experimentos que son imposibles en la Tierra, como la cristalización de proteínas en las que ella trabaja en su lucha contra el cáncer.

 

Muchos de esos experimentos están además alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, y tienen como misiones principales el conocimiento, la economía, la inspiración y el trabajo cooperativo.

 

Reconoce que muchos de los experimentos que se hacen en la ISS no se pueden escalar en la Tierra, pero confía en que, “en un breve plazo de tiempo”, haya muchas más estaciones espaciales de ese tipo que permitan realizar trabajos a gran escala que luego se puedan aplicar a la clínica y, en definitiva, “a hacer un mundo mejor para todos”.

 

La vicerrectora de Investigación y Transferencia, Lucía de Juan, ha recomendado a los estudiantes que hagan como Sara García Alonso y que salgan de su zona de confort, en este caso atendiendo a comunicaciones y presentaciones de pósteres de otras disciplinas que no sean las suyas. Coincide con el decano de Medicina, Javier Arias, en que las Ciencias de Salud deben trabajar todas juntas de manera integrada para obtener los mejores resultados.

 

Interdisciplinariedad que se puede ver incluso en la organización de estos congresos que este año se celebran en las facultades de Enfermería, Fisioterapia y Podología (recogida de documentación), Medicina (inauguración), Farmacia (comunicaciones y pósteres) y Odontología (clausura).