CURSOS DE VERANO

Gonzalo Giner

El escritor Gonzalo Giner resalta la importancia del caballo en la historia y en la literatura

Texto: Alfredo Matilla, Fotografía: Ángel Aranda - 20 jul 2021 17:48 CET

El novelista y veterinario Gonzalo Giner ha participado en el curso de novela histórica, 12+1 Autores en busca de su personaje, dirigido por el periodista y escritor Antonio Pérez Henares, con una ponencia titulada “El caballo español en el Renacimiento: bailando con nobles”, a propósito de una de las características más visibles de su trabajo literario: hacer de los animales, personajes centrales de algunas de sus obras más reconocidas, como El sanador de caballos o El jinete del silencio. Giner justificó esta estrategia narrativa porque “para construir un personaje lo principal es tratar de cautivar el alma del lector, y eso es lo que he intentado hacer porque a mí me pasó lo mismo”, explicó el autor.

 

Y es que Giner adquirió su vocación veterinaria cuando, a la edad de 13 años, cayó en sus manos la novela Todas las criaturas grandes y pequeñas, del también veterinario y escritor británico James Herriot, en la que se describe cómo era la vida de un veterinario inglés, la campiña y la época entre las dos guerras mundiales del pasado siglo XX.

 

Posteriormente, cuando decidió probar suerte con la escritura, se planteó devolverle el favor a la literatura de haberle llevado a ejercer “la profesión más bonita del mundo, que es la veterinaria”, a través de la historia de un veterinario en la Edad Media. 

 

A partir de ese momento Gonzalo Giner comenzó a escribir su primer gran éxito, El sanador de caballos, que en principio iba a llamarse El albéitar, nombre con el que se denominaba a estos profesionales en la Península Ibérica durante los años de Al-Andalus bajo poder musulmán. “Decidí meter la historia entre dos batallas, la de Alarcos y la de las Navas de Tolosa –explicó Giner-, porque tenía claro desde un principio que uno de los grandes protagonistas de la novela iba a ser una yegua. La importancia de los caballos en ese momento era enorme, para la guerra y también porque significaban para la nobleza una especie de préstamo a largo plazo que pedían a los reyes a cambio de territorio”.  

 

En este sentido, Giner señaló que la presencia musulmana en España, además de todo el legado cultural que dejó a su paso, tuvo una importante influencia en materia de veterinaria y médica en general. “El saber científico y el veterinario vino principalmente de Al-Andalus. Los albéitares fueron unos destacados veterinarios que arrastraban una concepción diferente de la que había en los reinos cristianos”, dijo.

 

Asimismo, el escritor, galardonado el pasado año con el Premio de Novela Fernando Lara 2020 por su libro La bruma verde, se refirió al encuentro durante la Reconquista entre los caballos de guerra que llevaban los jinetes musulmanes y los que montaban los cristianos, como un factor clave en las batallas que durante siglos mantuvieron los unos con los otros. “La caballería ligera que utilizaba el bando almohade era muy ágil y destrozaba la estrategia de ataque frontal que tenían las caballerías cristianas”, señaló el experto en relación al encuentro entre estas dos razas animales que dio lugar a una evolución genética.

 

Asimismo, Gonzalo Giner señaló el Renacimiento como un punto de inflexión en el uso del caballo por parte de la nobleza española, debido a que al disminuir el número de conflictos armados se comienza a buscar para estos animales otras formas de aprovechamiento además del trabajo en el campo o el transporte. “En un momento en el que se busca la belleza en todas las artes, empieza a aparecer la equitación, el arte de la doma y la selección estética del caballo”, apuntó.