EN VERDE

El rector y el resto de participantes en la inauguración, junto a algunos de los estudiantes que participan en el congreso

El II Congreso de Comunicación en Cambio Climático da la voz a los jóvenes y clama contra el negacionismo

Texto: Alberto Martín - 13 oct 2021 10:48 CET

El 13 y 14 de octubre se celebra en la Facultad de Ciencias de la Información el II Congreso de Comunicación en Cambio Climático, dirigido por los profesores David Álvarez e Isidro Jiménez, y organizado por los Departamentos de Ciencias de la Comunicación Aplicada y de Periodismo y Nuevos Medios, con la colaboración del grupo de investigación GECA, el Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, el Instituto Universitario de Creación Audiovisual (CREAV) y el grupo Complutenses por el Clima.

 

El congreso incluye 70 comunicaciones en 12 paneles, que abordan 22 temáticas específicas de comunicación en cambio climático. Se han inscrito más de 150 personas y, por vez primera, tiene carácter internacional. El rector Joaquín Goyache, presente en el acto inaugural del congreso, ha destacado la necesidad de su celebración, la importancia de dar a conocer a la sociedad la realidad de la emergencia climática y de hacerlo de forma veraz y especializada. 

 

Recuerda el profesor David Álvarez que el cambio climático sigue siendo el gran reto que tiene por delante la humanidad. La situación, descrita recientemente en el Informe del Panel de Expertos en Cambio Climático de Naciones Unidas, es extremadamente grave. “Son datos muy preocupantes que nos podrían llevar al desánimo, pero no es momento de desesperar sino de trabajar más y mejor”. Ese trabajo debe de ser, como recalca el codirector del congreso, compartido por toda la humanidad. “El tiempo corre en contra y es tiempo de actuar. Tiempo de explicar las causas de esta crisis climática, de entender bien sus impactos, de contar cómo se puede mitigar y de demostrar que nos podemos adaptar a ese fenómeno. La comunicación de esta crisis climática es una pieza fundamental para la transición ecológica, tanto que sería injusto cargar toda la responsabilidad a los hombros de periodistas, divulgadores, científicos o políticos. La complejidad de este fenómeno y la urgencia que nos impone, nos obliga a crear estrategias donde cooperemos e innovemos los distintos actores, disciplinas y enfoques”, considera el profesor Álvarez, a la vez que resalta el papel de la juventud no solo como agente de presión, a través de movimientos como Fridays for future o Extinction Rebellion, sino también en su estudio y comunicación. De hecho, una gran parte de las comunicaciones que se presentan en este congreso son de estudiantes de posgrado y doctorado. 

 

La directora del Departamento de Ciencias de la Comunicación Aplicada, Patricia Núñez, recalca el papel de la juventud, apuntado por David Álvarez, en la creciente concienciación social sobre la emergencia climática. De acuerdo con la profesora Núñez, la denominada Generación Z, que ya puebla las aulas universitarias, exige a quienes ahora tienen la responsabilidad de modificar las cosas, que lo hagan ya. “Tienen una actitud diferente ante el consumo y exigen a las marcar un cambio hacia lo sostenible, un cambio de manera honrada, transparente, para que hagamos un mundo mejor”, resume la profesora Núñez, responsable también de la Cátedra de Comunicación Digital en Infancia y Adolescencia de la UCM. 

 

El vicedecano de Comunicación y Relaciones Institucionales de Ciencias de la Información, Cristóbal Fernández, también resalta que la perspectiva de la comunicación del cambio climático es absolutamente necesaria para conocer el fenómeno, para entenderlo y para generar procesos de cambio de percepciones y actitudes. Y alerta de la presencia en este campo, como en otros que a nadie escapan, del "negacionismo, uno de los males contemporáneos, una de las involuciones más detestables”. No obstante, “a pesar del empeño de algunos, las cosas están cambiando, la gente joven está más concienciada, aumentan las iniciativas para poner coto a estos desmanes. Quizá lleguemos tarde, pero lo primero es reconocerlo”, concluye.