CV / ARTES Y HUMANIDADES

Mesa inaugural de las jornadas, con sus directoras, el director del Museo de América y el representante del Ministerio de Cultura

El Museo de América y ocho museos, galerías y colecciones acogen el curso de verano sobre el coleccionismo de arte como pilar de la cultura

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Aída Cordero - 29 jun 2026 15:44 CET

El coleccionismo, tanto público como privado, es esencial para la transmisión del patrimonio cultural de unas generaciones a otras. Los museos, en su mayor expresión, pero también las galerías, las colecciones privadas y corporativas, son indispensables para la construcción de una identidad común. “Sin museos no habría memoria. Y sin el coleccionismo no se iría renovando”, sentencia la vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la UCM, Isabel García Fernández, codirectora de las jornadas “El coleccionismo de arte como uno de los pilares de la cultura”, incluidas en la programación de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense, que se celebran, en su vertiente teórica, en el Museo de América el 29 y 30 de junio.

 

El curso, como explica su otra codirectora, Carmen de la Guerra, presidenta de la Asociación Cultural del Coleccionismo de Arte (ACCA), busca que su más de medio centenar de participantes “aprendan. Aprendan de coleccionismo, aprendan de museos, aprendan de cómo se trabaja para dejar patrimonio a las próximas generaciones”. Para hacerlo posible, por el curso están pasando profesionales de numerosos museos, colecciones y galerías, tanto públicos como privados: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo de América, Colección Banco de España, Fundación Alberto Cruz, Colección Solo, Galería Guillermo de Osma, Museo Nacional del Prado, Fundación Gabeiras o Galería Blanca Berlín. “Pero además de esta formación teórica, también hay una formación práctica con las visitas, por las tardes, a ocho museos, galerías y colecciones”, añade Carmen de la Guerra. En concreto, los asistentes al curso van a recorrer el lunes por la tarde los talleres y almacenes del Museo del Prado; la colección de 1975 a la actualidad del Reina Sofía; La Tercera Nave, donde exponen Alegra Escapon, María Jimeno, Laura Mema, Linarejos Moreno, Ana Nace, Gloria Oyarzabal y Pía Post. El martes por la tarde será el momento de recorrer la colección del Banco de España, la Colección Solo y las galerías de arte Guillermo de Osma, Río & Meñaca y Fernando Pradilla.

 

La inauguración de las jornadas contó con la presencia del director del Museo de América, Andrés Gutiérrez, y de Jesús María Carrillo, subdirector general de Artes Visuales y Creación Contemporánea, del Ministerio de Cultura. Carrillo explicó que su subdirección tiene como objetivo promover y estimular la creación de patrimonio contemporáneo desde el presente y hacia el futuro, pero siempre desde la perspectiva de que el patrimonio no es otra cosa que “la construcción de lo común”, para una “comunidad abierta y diferente”.

 

Tras las palabras inaugurales, Lola Hinojosa, responsable de colecciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, abrió las intervenciones del curso explicando cómo la principal sala española de arte contemporáneo aborda la incorporación de obra nueva. Según señaló, esta procede, en su mayoría, de adquisiciones, donaciones de particulares o cesiones en depósito. Las compras las hace a través de sus fondos propios -es el único museo estatal que tiene una partida con esta finalidad en los Presupuestos Generales del Estado- o de los del Ministerio de Cultura, que compra obras para cederlas a los diferentes museos públicos. En el caso del Reina Sofía, el Ministerio suele adquirir para sus fondos obras contemporáneas en ferias como ARCO o en subastas. Una parte sustancial de sus nuevos fondos, según destacó Hinojosa, procede de la Fundación Museo Reina Sofía, constituida en 2013 como entidad privada sin ánimo de lucro, que consigue fondos para adquisiciones que posteriormente cede de manera permanente al Museo. La mayor parte de estas adquisiciones son obras de artistas latinoamericanos. En la actualidad el Reina Sofía tiene 31.349 obras, de los 3.385 son depósitos.

 

Hinojosa considera “fundamental” que los museos públicos cuenten también con la colaboración privada y de esta manera puedan aumentar no solo sus colecciones, sino organizar actividades y programas culturales de manera regular. En este sentido, recordó que desde hace ya bastantes años todo el sector cultural reclama una nueva ley de mecenazgo, que sustituya a la actual de 2002, “insuficiente y muy limitada frente a otras leyes de mecenazgo europeas”. La responsable de colecciones del Reina Sofía cerró su intervención apuntando que “el coleccionismo es un componente patrimonial, pero también un espacio de investigación, de incertidumbre y, sobre todo, de posibilidad”.