CURSOS DE VERANO

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El embajador británico tilda de “fake new” la creencia de que su gobierno apostó por buscar la inmunidad de grupo al inicio de la pandemia

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Jesús de Miguel - 22 jul 2022 14:20 CET

El embajador del Reino Unido en España y Andorra, Hugh Elliot, ha sido el último ponente de las jornadas “Comunicación de la ciencia y la evidencia: fomento del espíritu crítico en redes sociales”, que del 20 al 22 de julio han dirigido en los Cursos de Verano de la UCM el decano de la Facultad de Filosofía de la UCM, Juan Antonio Valor, y el también profesor complutense y director de la Fundación para el Conocimiento madri+d, Federico Morán. “¿Y que hace un embajador en un curso como este?”, preguntó Sara Cebrián, agregada en Ciencia e Innovación de la propia Embajada, para dar inicio a la charla. Pues, por lo escuchado, muchas cosas, incluso, para desmentir una “fake new” que todo el planeta dio por buena: Reino Unido jamás buscó la inmunidad de grupo como estrategia contra la pandemia.

 

La idea que hubo y, de hecho, ha quedado en el mundo y, sin ningún tipo de dudas, en España, es que el Gobierno británico en los primeros momentos de la pandemia evitó el confinamiento de su población, apostando, como de hecho hicieron países como Suecia y Países Bajos, por buscar la inmunidad de grupo. El embajador británico en España afirma con rotundidad que “eso es fake new, es falso”. De acuerdo con Hugh Elliot, jamás el gobierno de Boris Johnson adoptó esa estrategia y “fueron los medios de comunicación los que no hicieron sus deberes y lanzaron una interpretación que, aunque fue rectificada por el Gobierno, continuó existiendo”.

 

Elliot explicó que el 12 de marzo de 2020 el primer ministro británico y su asesor científico jefe, Patrick Vallance, ofrecieron una conferencia de prensa en la que trataron de explicar la situación en la que se encontraba el país y las opciones que tenían. De acuerdo con el embajador, fue Vallance quien en un “ejercicio de fantástica transparencia, pero con resultado contraproducente” explicó cómo evolucionaba una pandemia y cómo esta solo podía terminar tras alcanzarse la inmunidad de grupo, lo cual se podía lograr tras infectarse un número suficientes de personas de manera natural o a través de la vacunación, que entonces no existía. Ni Vallance ni Johnson comunicaron ninguna decisión al respecto, como tampoco lo hizo el ministro de Sanidad, Matt Hancock, en su comparecencia antes los medios tres días después. De acuerdo con el embajador, Reino Unido solo tardó unos días más que otros países en tomar una decisión difícil, como era encerrar a toda su población, y lo hizo cuando vio que el sistema sanitario podía quedar colapsado ante el aumento de casos. Si en España, se decretó el confinamiento el 14 de marzo, en Reino Unido la decisión se adoptó solo 9 días después, el día 23.

 

Además de hablar de esta “fake new”, que “siempre me ha deprimido”, el embajador Elliot explicó en su charla con la agregada Sara Cebrián, algunas otras cosas. Por ejemplo, señaló que todos los ministros británicos cuentan con asesores científicos entre sus colaboradores más próximos, ya que la evidencia científica es un aspecto que siempre se tiene en cuenta en la toma de decisiones, aunque, no obstante, según consideró el político debe saber distinguir entre lo que son hechos contrastados científicamente y lo que son proyecciones u opiniones. También él, en la Embajada, tiene en cuenta la información científica, ya sea para tomar decisiones, como ocurrió durante la pandemia, ya sea para utilizarla en el día a día de su trabajo como embajador. Y es, como explicó Hugh Elliot, la denominada “diplomacia científica” cada vez tiene mayor importancia, por lo que supone de poner en valor la ciencia que se hace en cada país o favorecer la cooperación científica internacional. En el caso del Reino Unido, al ser el inglés es idioma preferente de la ciencia, la importancia es aún mayor.

 

El embajador también se refirió en su intervención a los esfuerzos que está haciendo su país para seguir participando en los programas europeos de investigación, a pesar del Bréxit. Según informó, la propuesta británica es hacerlo como “tercer país”, figura contemplada por la propia UE y que, de hecho, es habitual en la colaboración con países de fuera de la Unión. Sin embargo, la respuesta de los 27 ha sido negativa y, por el momento, la participación británica no es posible. Esto, de acuerdo con Elliot, pone en peligro colaboraciones que ya están en marcha. “El problema ahora mismo es político y este tema se ha incluido en la compleja negociación con Irlanda del Norte. Es una pena, pero la ciencia puede ser la mayor víctima” del Bréxit, consideró el embajador, aunque, no obstante, se mostró confiando “en que al final podamos superar estas diferencias”.