Joaquín Goyache

“Tengo experiencia, entusiasmo, seriedad, transparencia y capacidad de diálogo”

24 mar 2023 14:35 CET

Pocos días antes del inicio de esta campaña electoral, que concluirá el próximo miércoles 29 de marzo con la elección del rector o rectora que guiará la Universidad Complutense durante los próximos años, Tribuna Complutense solicitó a los ocho candidatos que los dos que pasaran a segunda vuelta reservaran un espacio en sus agendas el 23 de marzo para realizarles sendas entrevistas. Ambos han cumplido, y a pesar de las numerosas reuniones y llamadas que se les agolpan, han encontrado un hueco para atendernos en la mañana de este jueves posterior a la jornada electoral del martes 21. Ambos nos reciben en los despachos en los que desempeñan sus actuales cargos: Esther del Campo, en el Decanato de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, y Joaquín Goyache, en la tercera planta del Rectorado. A ambos les hacemos las mismas preguntas, y aunque no les imponemos una extensión máxima de sus respuestas, sí les pedimos concisión, en la medida de lo posible. Goyache nos recibe a las 12 horas.

 

- ¿Por qué decidió presentar su candidatura a estas elecciones?

- Porque hay muchas partes del proyecto que quedan por hacer. En cuatro años no da tiempo a todo, y menos aún con una pandemia por medio. Pero, sobre todo, porque sigo teniendo la ilusión del primer día para intentar dar lo mejor de mí y de mi equipo a esta universidad.

 

- ¿Con qué se queda de estas cuatro semanas de campaña por los distintos centros de la Complutense?

- Dejaré de ser rector no sé si ahora o dentro de 4 o 6 años, y no llegaré a conocer bien la Universidad Complutense de lo variada y lo rica que es. Me quedo, sobre todo, con el cariño con el que me han recibido en todas partes, más allá de que estén en acuerdo o desacuerdo conmigo; también con algunas propuestas que se me han hecho, y en general con que hay una cierta idea de que al menos lo hemos intentado en estos cuatro años y que ha sido una labor bien hecha, con discrepancias, por supuesto. Creo que es algo que se ha valorado en esta primera vuelta y que la gente mira con cierto cariño la acción de este equipo de gobierno.

 

- Tres fortalezas y tres debilidades de la UCM actual.

- Fortalezas: somos más digitales, somos más sostenibles y estamos más centrados en el estudiante. Debilidades: tenemos plantillas envejecidas, tenemos plantillas inestables y tenemos un déficit de financiación muy grave.

 

- Tres compromisos con los estudiantes.

- Que ningún estudiante deje sus estudios por causas económicas o psicosociales; que participen cada día más en el gobierno de la universidad, y que se sientan cada día más complutenses, es algo que aún no hemos logrado y en lo que, además, se ha retrocedido debido a la pandemia, como ha ocurrido en todas las universidades públicas. Hablando el otro día con una estudiante de máster que venía de la Autónoma de Barcelona, decía que allí ha pasado lo mismo, que las promociones que entraron en la universidad con la pandemia no se sienten tanto de la Autónoma de Barcelona. Si antes ya era un déficit el sentimiento de pertenencia, ahora se ha agravado. No hemos conseguido llegar a ellos porque quizá no tenemos los mecanismos de comunicación adecuados para ese sector tan variado y tan diverso. Es algo que arrastramos desde hace ya bastantes años. Pero, sin duda, nuestro gran trabajo ha sido que nadie dejara sus estudios por razones económicas o psicosociales; lo hemos intentado y conseguido, creo, en gran parte. Y hay que potenciar su participación, porque no conocen cómo funciona su universidad, qué es un consejo de departamento, una junta de Facultad, qué hace el decano o el propio rector.

 

- Tres compromisos con el Personal de Administración y Servicios.

- Promocionarlos, estabilizarlos y que concilien cada vez más su vida personal con la profesional. Hemos desarrollado un programa piloto de teletrabajo, que ha funcionado muy bien, que implantaremos. No es un derecho universal, es una forma de organizar el trabajo que es muy conveniente y que ayuda a la conciliación. Será una vía urgentísima que implantaremos pronto, porque ha funcionado bien y creo que es una demanda de los trabajadores.

 

- Y tres compromisos con el Personal Docente e Investigador.

- Promocionarlo, estabilizarlo y que también que cada vez concilien más su vida personal con la profesional. Tenemos una plantilla tremendamente envejecida, no por culpa de nadie, de ningún equipo rectoral. Hubo una tasa de reposición cero durante unos años, mínima después y una falta de empleo público. Había, además, una falta grande de promoción tanto en PDI como en PAS, y había figuras muy interinas. Hemos tratado de solucionarlo. Es verdad que en PDI hemos actuado con más rapidez, y en PAS hemos tardado un poquito más. Pero hemos tratado de resolver estas cuestiones: el envejecimiento, la estabilización y la promoción. Aún así, con todo el esfuerzo que hemos hecho, duplicando el número de plazas de ayudantes doctores, sacando plazas de contratado doctor, eliminando la interinidad… hemos bajado solo un año la media de edad del PDI. Eso significa que algo no funciona en el sistema universitario y de investigación de este país. Si entran personas de 60 años, de 50 años, a plazas que están previstas como vía de entrada a la vida académica e investigadora… En el PDI también hemos mejorado la conciliación; hemos desarrollado el primer programa de conciliación de la vida laboral con la familia unipersonal de cualquier universidad pública de la Comunidad de Madrid. El teletrabajo para ellos es un poco más complejo, aunque sí hay profesores que por situación de vulnerabilidad están aprovechando el salto digital y dando clases desde casa; es una herramienta que tenemos ahí y que queremos desarrollar para acceder a estudiantado de otros continentes o autonomías.

 

- Pasemos ahora a las tres actividades que le son propias a la universidad. La primera es la docencia, la enseñanza. ¿Desde su Rectorado qué líneas básicas se marcarían para la ordenación de grados, posgrados y otros títulos?

- Hay que crecer en posgrado. Es obvio. Es un nicho que llevamos trabajando varios equipos rectorales porque es donde podemos crecer y donde hay una demanda muy alta. Pero hay que ofrecer no solo lo que nosotros queremos, sino lo que demanda la sociedad. La pandemia nos ha limitado y muchos estudiantes de Latinoamérica no han podido venir, y másteres con gran demanda en el continente hermano se han resentido, aunque ha obligado a explorar otras vías, la digital, que nos puede venir muy bien, aunque nuestra vocación es la presencialidad. Además de esto, en grado y máster tenemos que ir profundizando cada vez más con la oportunidad que nos da el consorcio Una Europa en titulaciones internacionales. Ya somos el primer consorcio europeo con un grado y un doctorado conjunto, y ya estamos estudiando promover nuevos grados. Esa será otra vía, las dobles titulaciones y las titulaciones conjuntas con un enfoque europeo que nos va a permitir ser la universidad moderna que queremos ser.

 

 

- Investigación. Estado de la cuestión y medidas.

- Se cuestiona que la gestión de la investigación en este mandato ha sido mala, muy burocratizada o tediosa. Lo cierto es que la gestión de la investigación ha sido compleja en esta universidad siempre, y te lo dice un investigador. Entiendo el enfado de algunos, pero hemos sido sensibles a las demandas y hemos dado respuesta tras reunirnos con muchos grupos a problemáticas que nos marcaban; con otras estamos trabajando porque requieren más tiempo, y muchas no dependen de la universidad, sino de normativa autonómica o estatal, como la Ley de Contratos de Administraciones Públicas. Hemos dado pasos y vamos a dar más pasos todavía para mejorar y agilizar los tiempos de la contratación de personal en cuestiones de investigación. Y hemos hecho una cosa muy interesante, que es el proyecto Anticipa React UCM, que ha logrado unir a más de 40 grupos de investigación, centenares de investigadores e investigadoras, 10 casi y dos EBT complutenses. Esta visión transversal de colaboración es un paso que no debemos dar atrás y ha sido un hito único, complejo de gestionar, porque han sido 8,5 millones de euros que ha habido que gestionar en apenas 10 meses, con contrataciones, compra de material…

 

- Transferencia a la sociedad

- Va muy asociada a la investigación que queremos. La investigación, hasta la más básica, siempre es aplicada. No tenemos una gran tradición en esta universidad de transferir, aunque la transferencia no es solo hacer patentes, también es comunicar, divulgar y otras muchas cosas. Es algo en lo que debemos crecer. Hemos tratado de dar más estructura a la OTRI y que queremos impulsar aún más en un posible próximo mandato.

 

- Tres temas transversales: igualdad, diversidad y sostenibilidad. Empecemos por igualdad.

- Hemos hecho el segundo Plan de Igualdad y Plan contra el Acoso, en los que hubo un gran consenso con los agentes sociales para su aprobación. Yo creo que es un gran plan, que va a dar sus frutos poco a poco. La igualdad de género, y también de oportunidades y de derechos, es algo que en una universidad pública no se debería ni discutir. Es verdad que todavía falta mucho, pero se van dando pasos. No se había presentado nunca ninguna candidata a rectora y esta vez lo han hecho cuatro. También tenemos que hablar un poco de equidad. Tenemos que trabajar para que todos y todas seamos iguales, pero también distintos, que es una de las grandes riquezas de esta universidad, con los mismos derechos y oportunidades, que esa es la verdadera igualdad.

 

- Diversidad.

- Nosotros queremos ser una Universidad de las mejores del mundo, no solo teniendo la mejor docencia y la mejor investigación, sino porque respetemos la diversidad como una fuente de calidad. La diversidad nos hace ser mejor universidad. Estamos trabajando para ser una universidad más inclusiva, más amable con todo el mundo y que la diferencia sea una fuente de riqueza, no de distanciamiento, sino de unión. Cuanto más diversos seamos más enriqueceremos la Universidad.

 

- Campus y sostenibilidad.

- Hemos dado pasos bastante importantes. Como he repetido, casi como un mantra, en la campaña, en cuatro años se pueden hacer muchas cosas, pero no se puede hacer todo. En busca de la sostenibilidad hemos dado muchísimos pasos y conseguido muchos avances directos e indirectos. Estamos cambiando la Central Térmica, con lo que vamos a ahorrar entre un 30 y un 40% del gas que se gasta en el cogollo central del campus de Moncloa. También hemos llegado a acuerdos para eliminar los plásticos de un solo uso; hemos traído las estaciones de BiciMad al campus de Moncloa, algo muy difícil porque no son calles del Ayuntamiento, y además dos de ellas las primeras alimentadas por paneles solares de todo Madrid. Hemos adjudicado ya la instalación de placas solares en varios edificios, como parte de una primera experiencia. La administración electrónica por la que hemos apostado permite que no gastemos tanto papel.  Por supuesto, faltan cosas por hacer, pero hemos hecho avances tremendamente relevantes.

 

- Nos falta hablar de financiación. ¿Cómo se puede lograr al fin una financiación suficiente y qué fuentes de financiación alternativas plantea?

- Una universidad pública no puede basar su financiación en cosas, como las que se han escuchado estos días, como los títulos propios, la formación continua u otras, porque dan para lo que dan. Nosotros necesitamos una financiación estable, comprometida y suficiente por parte de la Comunidad Autónoma. Es algo en lo que llevamos las seis universidades públicas trabajando desde hace muchos años y, al menos, muy insistentemente desde que yo soy rector. Las financiaciones complementarias te dan para complementar, para hacer más acciones, y eso es muy bueno. Pero necesitamos la financiación pública porque somos una universidad pública. Tiene que ser, como digo, una financiación suficiente y estable en el tiempo, que nos permita hacer planes a largo plazo. Ahora estamos compitiendo con las universidades de fuera en desigualdad de condiciones. Es un trabajo que estamos haciendo con lealtad institucional las seis universidades públicas con la Comunidad de Madrid y que estoy seguro que dará en el corto o medio plaza buenos resultados.

 

- Por último, explique a la comunidad complutense, además de por todo lo que acaba de exponer, por qué le debe votar.

- Porque yo creo que hay que votar la experiencia, la buena gestión, independientemente de que la haga un hombre o una mujer. Hay que valorar quién puede gestionar mejor esta universidad que todos amamos. Yo quiero lo mejor para mi universidad. Yo creo que en momentos tan complejos como los que vienen, con la adaptación a la LOSU de toda la universidad, o la crisis energética y económica que atravesamos, es mejor apostar por la experiencia, que no por otras personas que necesitarán un tiempo de adaptación. Yo lo bueno que tengo es que tengo una gran experiencia tanto en la gestión de una Facultad como de toda la universidad, primero como vicerrector y estos últimos cuatro años como rector. Conozco los fallos que he cometido en este mandato para no volverlos a repetir y eso me da una ventaja. Tengo experiencia, entusiasmo, seriedad, transparencia y capacidad de diálogo.

 

Sin hablar de las elecciones

- ¿Recuerda la primera vez que vino a la UCM?

- Cuando hice la selectividad en la Facultad de Ciencias Biológicas, en 1980

 

- Sin poder hacerlo en lo que estudió, Veterinaria en su caso, ¿si llegara ahora a la Universidad, en qué se matricularía?

- En Bellas Artes, sin lugar a dudas

 

- ¿Un momento histórico que le gustaría haber vivido?

- En cualquier firma de paz

 

- ¿Un avance científico?

- Cualquiera en biomedicina. Me fascinan los avances en biomedicina.

 

- ¿Un avance social?

- La igualdad de derechos para todos y todas.

 

- ¿Qué suele hacer para desconectar?

-Oír música.

 

- ¿Cómo lleva lo de las redes sociales?

- Mal. Lo positivo es me permite, por ejemplo, ver a mis estudiantes cuando terminan la carrera. Lo negativo son los troles, las personas amenazantes, los odiadores profesionales, que lo utilizan como su vía de desahogo. Eso no lo tolero.