ÁGORA

Nicolás Ávila Seoane, Santiago de Pablo, Nuria Rodríguez Martín, Pedro Barruso y Carlos Sanz

Geografía e Historia conmemora el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo con una Jornada y una exposición

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Jesús de Miguel - 12 mar 2026 09:32 CET

Cine y terrorismo en España: la representación de las víctimas en la gran pantalla es el nombre de la jornada celebrada en la Facultad de Geografía e Historia este 11-M, Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. Organizada en colaboración con el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea, así como con la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y la Fundación de Víctimas del Terrorismo, la sesión tiene el objetivo de ratificar que “la memoria tiene que perdurar en las aulas”. Así lo ha asegurado, en la inauguración, el profesor Pedro Barruso, uno de los organizadores de esta Jornada que va acompañada de la exposición De figurantes a protagonistas. Las víctimas de ETA en el cine, que se puede ver en el vestíbulo de la Facultad hasta el 16 de marzo.

 

Nicolás Ávila Seoane, vicedecano de Estudiantes, Igualdad, Inclusión y Diversidad, ha señalado que todos recordamos lo que estábamos haciendo aquella fatídica mañana del 11-M de 2004, así que desde la Facultad de Geografía e Historia se apoyarán esta y futuras jornadas que tengan como intención que no se pierda la memoria de lo que ocurrió.

 

El director del Departamento de Historia Moderna e Historia Contemporánea, Carlos Sanz, añadió en la inauguración de la Jornada que “el recuerdo de las víctimas es una cuestión académica, pero también de memoria”, y que la universidad pública siempre debe estar del lado de la libertad, el respeto y la conciencia democrática. Opina, por tanto, que una sesión y una exposición como estas puede servir para que no se diluya la memoria compartida y para que haya una reflexión compartida, “donde la Historia y la ciudadanía se encuentren”.

 

Pedro Barruso, organizador de la Jornada junto a Nuria Rodríguez Martín y Carmen Menchero de los Ríos, explicó que para esta sesión se ha querido dar un sesgo diferente, hablando del terrorismo desde la perspectiva cinematográfica. Considera el profesor complutense que esta es una línea de investigación y trabajo con mucha proyección.

 

La muestra

El profesor Santiago de Pablo, miembro de la Academia de Cine, y catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco, recordó en su conferencia que hay una “relación muy estrecha entre cine, Historia, memoria y sociedad”, aunque siempre desde el convencimiento de que “Historia y memoria no son lo mismo”. Eso se constata, por ejemplo, en que los primeros trabajos historiográficos sobre ETA, sólo se centraban en la intrahistoria de la banda terrorista, pero dejaban fuera a las víctimas, algo que sólo se ha empezado a hacer en la última década.

 

De ahí que el título de la exposición que él ha comisariado en el vestíbulo de la Facultad lleve el título De figurantes a protagonistas. Las víctimas de ETA en el cine. En diez paneles, la muestra recorre el camino de la representación cinematográfica de ETA desde la transición hasta nuestro días, donde se han realizado un centenar de películas y series que reflejan las acciones del grupo terrorista.

 

Siendo consciente de que hoy en día existen muchas más creaciones audiovisuales que las que llegan a las salas comerciales, Santiago de Pablo se ha centrado en las películas que todo el público ha podido ver, en las que se reconoce una evolución en la manera en la que se ha representado a las víctimas en la pantalla.

 

De acuerdo con la muestra, ahora mismo el cine “está inmerso en la llamada batalla por el relato tras el fin de ETA”. Eso se suma a la libertad creativa de los cineastas, lo que “permite múltiples enfoques, que a veces no es posible encuadrar en un discurso unívoco, pero el cine y la televisión tienen también una dimensión ética que no se puede dejar de lado al llevar a la pantalla la historia de ETA”.

 

La Jornada se completó con una sesión vespertina donde se proyectó un capítulo de la serie La línea invisible, y un debate posterior con Abel García Roure, uno de sus guionistas.