REPORTAJE

Un colegial pasa bajo la cortina de emisión de radicales hidróxidos

Los colegios mayores complutenses instalan un novedoso sistema de desinfección activa de aire y superficies

Texto: Alberto Martín - 10 dic 2020 13:31 CET

Los cinco colegios mayores de gestión directa de la UCM -Santa María de Europa, Diego de Covarrubias, Santa Teresa de Jesús, Antonio de Nebrija  y Ximénez de Cisneros- están siguiendo un riguroso protocolo anticovidpara evitar contagios en sus instalaciones. “No podemos evitar que se contagien fuera, pero sí que se produzca transmisión local dentro del Colegio”, señala el director del Santa María de Europa, Alejandro Cremades. Junto a las medidas higiénicas y de distancia social, los colegios complutenses han optado por instalar en sus edificios una novedosa tecnología de desinfección de aire y superficies, basada en la emisión de radicales hidroxilos, inventada por el profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña Pere Monagas, y que fue utilizada en hospitales de Wuham durante los momentos más críticos de la pandemia.

 

Los radicales hidroxilos

Según explican la empresa fabricante AirTécnics, la asesora tecnológica AirePurificado y la distribuidora YUPCharge, “El radical hidroxilo (OH) es el oxidante natural más importante en la química troposférica. Un elemento químico natural que actúa como una potente sustancia purificadora que se genera mediante la luz solar, el ozono y la humedad del aire. Y es vital en la eliminación de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono y el metano”. La tecnología, desarrollada anteriormente a la pandemia, genera a través de una reacción de ozono con agua oxigenada la emisión de forma constante radicales hidroxilos neutros y los expande al exterior actuando como biocidas sobre los contaminantes, desinfectando y purificando tanto aire como superficies. “Las reacciones oxidantes causadas por los radicales hidroxilos (OH) de Wellisair [marca que se ha dado a la tecnología] destruyen los microorganismos patógenos, los compuestos orgánicos volátiles y las partículas, y no los concentra ni transfiere de nuevo al medio ambiente. A partir de pequeñas concentraciones, realizan funciones biocidas en virus, bacterias, alérgenos y moho, y posibilitan la degradación de compuestos orgánicos del aire a formas minerales o compuestos orgánicos inofensivos solubles en agua. Actúan como el “detergente” de la atmósfera con procesos de depuración”, explican las mencionadas empresas en su dossier promocional.

 

Principales ventajas

De acuerdo con estas empresas, las principales ventajas frente a otros sistemas de “purificación” del aire o virucidas, como los filtros Hepa o los basados en la emisión de rayos ultravioletas, es que Wellisair es la única tecnología que desinfecta de forma activa, ya que elimina en “picosegundos” cualquier elemento contaminante del aire en un 99,9%, sin tener que filtrar todo el aire.  También es la única tecnología del mercado capaz de desinfectar las superficies de forma activa, así como de capturar partículas con un tamaño inferior a 0,1 micras estando en presencia de humanos. Por último, esta tecnología es totalmente inofensiva para el ser humano en convivencia.

 

Los colegios mayores complutenses han instalado dos tipos de dispensadores de la tecnología Wellisair. El primero lo perciben los colegiales nada más entrar en los centros, cuando son “sacudidos” por una cortina de aire con radicales hidroxilos, que les hace una primera eliminación de virus, bacterias y patógenos. A partir de ese punto de entrada, las distintas estancias comunes de los colegios cuentan con dispensadores instalados en las paredes que liberan esta tecnología.

 

Otras muchas medidas

Junto a esta tecnología de liberación de radicales hidroxilos, los Mayores complutenses han puesto en marcha otra serie de medidas, algunas también novedosas como los escáneres de fiebre, que miden la temperatura de los colegiales tras pasar por la “cortina” Wellisair, o cargadores desinfectantes para móviles. Los colegios también han optado por instalar mamparas de separación en las mesas de los comedores, así como poner a disposición de sus residentes alfombras desinfectantes y dispensadores digitales de gel hidroalcohólico. Por supuesto, también cuentan con señalética informando de los estrictos protocolos de uso y aforo de instalaciones.

 

Sin relajar los protocolos

Todas estas medidas, como cuenta un grupo de colegiales del Santa María de Europa, les concede una cierta seguridad y tranquilidad tanto a ellos como a sus familias, y hace, como afirma Irene, la colegial que cumple funciones de subdirectora en este Mayor, que vivan su día a día “con bastante normalidad dentro de todo este lío”. No obstante, son conscientes de que no deben bajar la guardia, y aunque lo consideran como la medida quizá más incómoda que deben cumplir, entienden que deben seguir utilizando mascarillas en todas las zonas comunes –las habitaciones este curso son todas de uso individual- y evitar concentraciones de colegiales. Eso sí, como afirma Lander, otro de los colegiales del Europa, “sería bueno que hubiera mascarillas gratis para toda la ciudadanía, ya que es un gasto importante”.