CV / CIENCIA

Sara García, Pablo Álvarez, Pedro Duque y Miguel López-Alegría

Los Cursos de Verano reúnen a los cuatro astronautas españoles

Texto: Alberto Martín, Fotografía: Aída Cordero - 22 jul 2026 19:15 CET

Miguel López Alegría, Pedro Duque, Pablo Álvarez Fernández y Sara García Alonso. Los Cursos de Verano de la Complutense han reunido este 22 de julio a los cuatro astronautas españoles en una sesión extraordinaria abierta del curso “Un país aeroespacial”, que del 22 al 24 de julio está mostrando en San Lorenzo de El Escorial, el salto que España quiere dar como actor relevante en este campo tradicionalmente reservado a las grandes potencias mundiales. Moderados por quien fuera el primer presidente de la Agencia Espacial Española, Miguel Belló, los cuatro astronautas han llevado a los asistentes que abarrotaban la sala a un viaje por sus recuerdos, emociones, sensaciones y ambiciones.

 

Miguel, Michael, López-Alegría (Madrid, 1958) aún recuerda con emoción como con apenas 11 años sus padres interrumpieron su baño en una playa de California para que viera el descenso a la superficie lunar del Apolo XI. Cuando Armstrong pisó la Luna todos se abrazaron gritando “Hemos llegado a la Luna. Aquellas palabras forjaron en él un sueño que años después hizo realidad en la NASA, a la que ingresó tras estudiar ingeniería y ser piloto de la marina estadounidense. Aquel mismo día, Pedro Duque (Madrid, 1963) a sus apenas 6 años también siguió el primer alunizaje de un ser humano. “Los españoles entonces decíamos: los americanos han llegado a la Luna. Si algún chaval como yo se atrevía a decir que quería ser astronauta, se llevaba una buena colleja”, recuerda entre carcajadas.

 

López-Alegría y Duque son, por el momento, los dos únicos españoles que han viajado como astronautas fuera de la Tierra. López Alegría lo ha hecho en seis ocasiones -cuatro en misiones de la NASA y dos ya con su actual empresa. Axion Space- y Duque, en tres, todas ellas como integrante de la Agencia Espacial Europea (ESA), dos en misiones de la NASA y una tercera en la nave rusa Soyouz. Ambos, como no puede ser de otra manera, se siguen emocionando cuando cuentan el momento en el que se enteraron de que habían sido escogidos para su primera misión, y más aún cuando por primera vez vieron la Tierra desde fuera de ella. Para Duque fue “una experiencia única”. López-Alegría lo rememora con una reflexión para enmarcar: “Cuando ves por primera vez la Tierra con tus ojos, te queda algo para siempre. Algo que cuando vuelves te hace ser más tolerante, más curioso, estar más conectado a la gente del planeta. Todos somos inquilinos, tripulantes, de una nave espacial que es la Tierra, que hay que cuidar y proteger. Estoy seguro de que si todos pudiéramos tener esa experiencia, tendríamos un planeta mejor”.

 

Pablo Álvarez será, si todo sigue el curso previsto, el siguiente astronauta español en formar parte de una misión espacial. Pablo fue junto a Sara García Alonso escogido entre los más de 22.000 candidatos que se presentaron a la convocatoria que hizo la ESA en 2020 para renovar su plantilla de astronautas. Ambos quedaron entre los 12 finalistas; Sara es una de las siete suplentes que ha recibido formación como astronauta, y Pablo está entre los cinco titulares a los que se asignará misión. Precisamente el plan de entrenamiento que está siguiendo estos días en Francia obligó a que su presencia en la sesión tuviera que ser on line.

 

Pablo Álvarez compartió que día sí y día también realiza simulaciones de lo que tendrá que realizar en el espacio, pero que aún así sabe que a mucho de lo que suceda cuando llegue ese día, se tendrá que enfrentar por primera vez, y que, precisamente, esa capacidad a enfrentarse a cosas por vez primera es una parte importante de su formación. López-Alegría y Duque recuerdan que justo antes de iniciar cada una de sus misiones sintieron miedo, pero más que a morir, a fallar o no rendir al nivel adecuado. López-Alegría contó la anécdota vivida cuando iba en la furgoneta que le llevaba junto a sus compañeros a la plataforma de lanzamiento de su primer vuelo. El jefe de la misión les hizo parar para recitar la supuesta “oración del astronauta”: Dear Lord, please don’t let me fuck up. (Señor, no dejes que lo arruine).

 

Sara García Alonso destaca como lo más atractivo de la formación recibida “la cantidad de cosas que hay que aprender tan diversas y en tan poco tiempo. Es lo más desafiante y, a la vez, estimulante”, valora quien en estos dos últimos años, desde que fue elegida en 2024, se ha convertido en un icono y modelo de miles de niños y niñas que sueñan con emular sus pasos. Sara es frecuente colaboradora de campañas para promocionar los estudios STEM entre las jóvenes. Su historia, la de una joven bióloga especializada en investigaciones oncológicas seleccionada como astronauta, es puesta como ejemplo de la ausencia de límites para los sueños y ambiciones.

 

Pedro Duque y Miguel López Alegría tras sus pasos por ESA y NASA han tenido una prolija carrera profesional. Duque ha ocupado, entre otras responsabilidades, la de ministro de Ciencia, en los primeros años de la presidencia de Pedro Sánchez, y desde 2023 es presidente de Hispasat. López-Alegría, tras un “aburrido” trabajo como asesor de empresas comerciales aeroespaciales, se implicó en un proyecto liderado por uno de los antiguos jefes de la Estación Espacial Internacional, Michael Suffredini, que le ha vuelto a llevar al espacio en dos ocasiones, en 2022 y 2024, veinte años después de su primer vuelo espacial, en las que paradójicamente ha estado mucho más tiempo en el espacio que el vivido en los transbordadores de la NASA. Axiom Space, de la que es vicepresidente, es la empresa que pondrá en órbita la primera estación espacial comercial. Como resumió, en 2028 enviará su primer módulo al espacio que quedará enlazado a la actual ISS, de la que se soltará un año después, en 2029, para unirse al segundo módulo y hacer realidad esa nueva estación espacial, que primero será utilizada por ESA y NASA para desmontar desde allí la actual ISS y después será utilizada con fines comerciales.

 

La reunión de los cuatro astronautas concluyó con preguntas y consejos entre ellos. López-Alegría confesó a Pablo y Sara que, pese a sus seis experiencias espaciales, nunca ha sentido que tenía todo controlado, “aunque cada vez un poco más”, pero que el único consejo que se atreve a darles es “que se diviertan”. Él y Pedro Duque trataron de hacerlo, de disfrutar sus días, horas y minutos fuera de la Tierra. No importaron las incomodidades provocadas por la ingravidez o la pérdida de masa ósea y muscular que sufrieron al regreso de cada misión. Ni siquiera los problemas en la visión que parece que pudieron causarles. "A mí me ha empeorado la vista dos dioptrías. Dicen que puede ser por haber estado en el espacio, pero yo creo que también puede ser por la edad", cuenta con una sonrisa. Para Pedro Duque, sus días en el espacio “fueron una maravilla todo el tiempo. Yo no quería volver”. “Es un lujo estar en el espacio”, remató López-Alegría.