REPORTAJE
Más de medio centenar de profesores, personal y estudiantes se reúnen para soñar la Ciudad Universitaria del futuro
Texto: Alberto Martín, Fotografía: Aída Cordero - 25 jun 2026 17:29 CET
Soñar la Ciudad Universitaria. Sin límites, sin ataduras presupuestarias ni de pliegos técnicos o administrativos. Ya habrá tiempo para eso. Alrededor de cincuenta personas, personal, docentes y algunos estudiantes de las universidades Complutense y Politécnica, han aceptado el reto lanzado por Neutral City-Uni Lab, unidad del Vicerrectorado y la Casa del Estudiante de la UCM, para durante dos días, el 24 y 25 de junio, pensar cómo les gustaría que fuera la Ciudad Universitaria del futuro. Sus propuestas se pondrán en abierto a disposición de los participantes en el “Concurso de ideas para la puesta en valor y transformación de la Ciudad Universitaria de Madrid con motivo de su centenario”, que han convocado los consejos sociales de las tres universidades que la habitan: Complutense, Politécnica y Uned.
La doble jornada del 24 y 25 de junio se ha concebido, como explica la vicerrectora de Estudiantes, Rosa de la Fuente, como “un catalizador de ciencia ciudadana” para pensar “entre todos como queremos que sea la Ciudad Universitaria (CiU) dentro de unos años”, aprovechando la celebración el próximo año de su primer centenario de existencia. Se trata, como recalca la vicerrectora, de ser positivos y propositivos, de mirar lo malo y lo menos bueno, pero siempre con ganas de convertirlo en mucho mejor. Para ello, la actividad comenzó con los participantes recorriendo el campus divididos en tres itinerarios, viendo lo que no está bien, lo mucho que es posible mejorar, pero sobre todo imaginando cómo podría ser. Las visitas fueron el miércoles 24 por la tarde. El jueves 25 se dedicó al completo, desde las 9.30 hasta las 9 de la noche, a poner los diagnósticos y las propuestas en común.
Como explicó la vicerrectora de Estudiantes -quien inauguró la jornada del jueves, acompañada por Álvaro Ardura, arquitecto de la UPM; Elena Vaquero, del Consorcio Urbanístico de la Ciudad Universitaria, e Irene García, del Ayuntamiento de Madrid- son muchos los ámbitos en los que se puede soñar una mejor CiU: movilidad, renaturalización, diversificación funcional, puesta en valor de su patrimonio… “El paseo de ayer -recalcó Rosa de la Fuente- nos sirvió para ver que tenemos en zonas muy deterioradas, que tenemos una cartelería que no anima a visitar nada, que tenemos un montón de espacios ocultos y lugares que no entendemos por qué están así, pero también que tenemos un potencial increíble con un patrimonio maravilloso, con un montón de espacios, de mapas, de maquetas, de museos, de lugares, donde tenemos que poner la mirada también en positivo”.
El plan actual de Ciudad Universitaria, según explicó, la representante del Consorcio Urbanístico de CiU, Elena Vaquero, es del año 2000, “con lo cual está un poco alejado de la realidad, del entorno actual y de las necesidades que se tienen ahora mismo en cuanto a una ciudad verde, una ciudad inteligente, a que sea una isla verde en cuanto a cambio climático”. Y es que uno de los ejes centrales del futuro soñado para CiU pasa inequívocamente por su compromiso con el cambio climático. La UCM es pionera en la medición de su huella de carbono, y en su progresiva reducción a través de un ambicioso programa de medidas lideradas desde el Vicerrectorado de Tecnología y Sostenibilidad. Pero aún hay margen de mejora. Irene García, jefa de servicio de Cambio Climático del Ayuntamiento, explica que desde hace un tiempo trabajan con las universidades para prepararse y acondicionar sus campus al nuevo contexto climático, en el que las sequías, las olas de calor y la consiguiente pérdida de la biodiversidad y la degradación ecosistémica, conviven con fenómenos atmosféricos adversos catastróficos. “No solo hay que guiarse por la belleza y el paisaje, que también, pero es nuestra oportunidad para adaptarnos al contexto climático”, afirma la responsable municipal.
Los alrededor de cincuenta participantes han trabajo en grupos de cinco personas, consensuando diagnósticos y soluciones. Se ha buscado la mayor heterogeneidad posible en los grupos para hacer más rico y diverso el análisis. El concurso convocado por los Consejos Sociales de las Universidades -dotado con 12.000 € para el equipo ganador, y otros premios de 9.000 y 3.000 €, y abierto hasta el 21 de septiembre- también apuesta por esa mirada pluridisciplinar y diversa. Como recuerda la vicerrectora Rosa de la Fuente esta doble jornada organizada por el Neutral City-Uni Lab de la UCM, no forma parte de ese concurso, pero sí quiere que las propuestas que salgan de aquí puedan ser tenidas en cuenta por quienes participen. Por ello, las propuestas se han hecho coincidir con los mismos seis ejes de acción o “desafíos críticos” que, de acuerdo con las bases del concurso, debe abordar la Ciudad Universitaria: Fractura con el entorno urbano (superación de la desconexión física y psicológica con Moncloa-Aravaca generada por las infraestructuras viarias de borde, recuperando la continuidad con el resto de la ciudad); Vacíos de oportunidad y masa crítica (identificación de áreas infrautilizadas o residuales para rediseñarlas y ponerlas en valor, evitando la dispersión actual); Renaturalización e infraestructura verde (reversión del exceso de superficies pavimentadas y viales sobredimensionados para su integración en el sistema de infraestructura verde regional y local); Transformación del modelo de movilidad (resolución del impacto del vehículo privado y la saturación de aparcamientos en superficie que degradan el paisaje y la experiencia peatonal, e integrar nuevas formas de movilidad); Diversificación funcional (estrategias para integrar usos complementarios al tejido universitario que aseguren la vitalidad y seguridad del barrio durante todo el ciclo diario”, e Integración del patrimonio edificado (mejora de la relación espacial entre los volúmenes arquitectónicos existentes, actualmente aislados por un paisaje fragmentado y poco amable).
Álvaro Ardura, arquitecto, representante de la UPM en la jornada, cree que esta doble jornada puede ser un buen punto de partida. “Quiero animaros a que seáis un poco punkis en las propuestas. Luego ya habrá tiempo para desbrozar lo que es factible, lo que es pagable. Y quiero insistir en que la Ciudad Universitaria es un ente vivo. La ciudad universitaria no es como se planificó hace 100 años, ni hace 75, ni hace 50. Ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y es verdad que hay momentos en los que eso se institucionaliza de alguna manera y se estabiliza de durante una temporada hasta que eso se queda obsoleto. Así pues, tenemos la excusa y la razón para volver a pensar cómo queremos que sea el campus en todos los sentidos. Todo el mundo puede aportar su visión y vamos a tratar de luego sintetizarlo para que quede esta sesión como una mirada de la comunidad universitaria sobre cómo queremos que sea. Pues eso, animaos y sed valientes”, concluyó Ardura.
