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El profesor Ignacio Belda recibe el premio Fermina Orduña de manos de la consejera de Educación, Ciencia y Universidades Mercedes Zarzalejo

El profesor Ignacio Belda, de la Facultad de Biológicas, recoge el premio Fermina Orduña

Texto: Jaime Fernández, Fotografía: Comunidad de Madrid / Ignacio Belda - 26 may 2026 16:31 CET

Aunque los ganadores del premio Fermina Orduña de la Comunidad de Madrid ya se conocían desde el 15 de diciembre, no ha sido hasta este 26 de mayo cuando se ha celebrado la ceremonia de entrega de galardones, celebrada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio de la Universidad Politécnica de Madrid,  Repartido en dos categorías, a la trayectoria, y a la de menores de 40 años, en este última ha resultado premiado, ex aequo, el profesor Ignacio Belda, del Departamento de Genética, Fisiología y Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas.

 

En la entrega de los galardones, la consejera de Educación, Ciencia y Universidades Mercedes Zarzalejo ha señalado que desde la Comunidad de Madrid tienen un objetivo claro, que es “atraer talento, generar conocimiento útil y reforzar el vínculo entre la universidad y la empresa”. Por eso, desde 2019 estos premios Fermina Orduña “reconocen el talento que impulsa la innovación en nuestra comunidad”.

 

Estos galardones, con una dotación económica de 42.000 euros, rinden homenaje a la primera mujer en España en registrar un invento propio en el año 1865 cuando ideó y patentó un carruaje que transportaba ganado para vender a domicilio la leche recién ordeñada.

 

Del profesor complutense se ha destacado que su trabajo se centra en obtener soluciones reales con impacto directo en la sostenibilidad y competitividad del sector agroalimentario, especialmente en la vitivinicultura y la transferencia de resultados al tejido industrial. En sus propias palabras, explica Ignacio Belda que en su laboratorio de la UCM hacen fundamentalmente investigación en ecología microbiana, y de manera más específica, buscan “entender cómo los microorganismos viven en hábitats industriales, como el de la fermentación del vino, que no deja de ser un hábitat antrópico”.

 

Ha compartido el premio ex aequo en su categoría con el ingeniero técnico aeronáutico Álvaro Escarpenter, cofundador de una empresa de base tecnológica dedicada al diseño y fabricación de drones de altas capacidades, con sede y actividad principal en la Comunidad de Madrid. En cuanto al premio a la trayectoria ha sido para Silvia Lazcano, doctora en Ciencias Químicas con más de 40 años de experiencia en innovación tecnológica, “trabajo que ha tenido un impacto notable en el sector aeroespacial”.