EN VERDE

La ruta se inició en el carril bici de la Avenida Complutense

Una ruta ciclista para pensar en un mundo mejor

22 sep 2022 10:20 CET

Gabriel Rusinek se traslada cada día en su bicicleta desde el campus de Somosaguas, junto al que vive, hasta la Facultad de Educación, de la que es profesor. Conoce cada metro del trayecto que pedalea, los baches, bajadas, subidas, y hasta donde se forma barro tras una tormenta como la que había caído la noche anterior. Gabriel, junto a Bienve, policía retirado, que aún colabora en la formación de los futuros policías y en distintas acciones de seguridad vial, dirigen el pequeño pelotón que ha partido desde el Edificio de Estudiantes de la UCM, en el campus de la Ciudad Universitaria, hasta el campus de Somosaguas, con una extensión final hasta las instalaciones de la Universidad Francisco de Vitoria. Se trata de la I Ruta Ciclista Interuniversitaria Ciudad Universitaria-UFV, que han organizado este 21 de septiembre las tres universidades que integran el Consorcio Urbanístico de Ciudad Universitaria -Complutense, Politécnica y UNED-, el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, Metro Ligero Oeste y la mencionada Universidad Francisco de Vitoria.

 

Como destacan los vicerrectores Jorge Gómez y Alberto López, que representan a la UCM y la UFV, respectivamente, en este pelotón por la movilidad sostenible, entre las obligaciones de las universidades está también reducir su huella de carbono. La UFV mueve alrededor de 14.000 personas cada día hasta su campus; la UCM, seguramente supera las 100.000. Cambiar el automóvil como medio principal de trasporte hacia modelos más sostenibles como el transporte público o aún más la bicicleta, es un objetivo que se marcan las universidades. “Y gracias a las bicicletas eléctricas -señala con una sonrisa el vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Gómez, tras llegar al campus de Somosaguas pedaleando en una de ellas- se puede hacer sin morir en el intento, sin que sufran las rodillas y sudando poco, que también es importante.”

 

El vicerrector Complutense explica que la promoción del uso de la bicicleta, ya sea eléctrica o no, es una más de las acciones que la UCM está desarrollando para reducir su huella de carbono. “Estamos en el puesto 38 del mundo en el ranking Green Metric, que mide todas las acciones que estamos realizando. A final de año instalaremos paneles solares, con 1,56 megavatios pico; vamos a poner cargadores para coche eléctrico, y también estamos llevando a cabo acciones de renaturalización importantes que queremos acabar antes de final de año, recuperando áreas de la Complutense que estaban poco cuidadas y que vamos a reconvertirlas para pasear y disfrutar. Queremos crear cultura de medio ambiente, de disfrutar de nuestro entorno, porque la Complutense, y tenemos que sacar músculo por ello, tenemos un patrimonio en biodiversidad espectacular”, concluye Jorge Gómez.

 

La ruta ciclista ha sido tranquila. El itinerario escogido por el profesor Rusinek, Bienve y también por Antonio, del Aula Medioambiental de Pozuelo de Alarcón, situada muy cerca del campus de Somosaguas, ha sido sencillo, apto para cualquier tipo de ciclista. Tan solo la subida al cerro Garabitas, en la Casa de Campo, ha puesto a prueba la forma física de los participantes, aunque el motor eléctrico que llevaban la mayor parte de ellos, por cortesía del Ayuntamiento de Pozuelo, ha hecho que fuera mucho más llevadera. La subida a Garabitas es el lugar en el que muchos cicloturistas ponen a prueba su resistencia en sus entrenamientos por este inigualable pulmón verde que es la Casa de Campo para la ciudad de Madrid. Transitarla a baja velocidad, charlando, disfrutando de la vegetación y las vistas, es un placer que todo el que pueda no debe privarse de sentir.

 

Tras atravesar la Casa de Campo, la ruta se detiene en el Aula Medioambiental de Pozuelo, allí esperan para unirse al pelotón dos concejales del mencionado ayuntamiento y el delegado del rector para el Campus de Somosaguas, Carlos Gallego. El delegado explica que la celebración de esta jornada se ha visto aplazada en varias ocasiones por culpa de la pandemia y que, una vez realizada, todos han podido comprobar que Ciudad Universitaria y Somosaguas están a tiro de piedra. La total integración del campus tanto en la vida complutense como en la de la localidad en la que se encuentra, Pozuelo de Alarcón, son los objetivos que persigue la Delegación.

 

La ruta concluye. Gabriel tiene que estar en un rato dando clase en la Facultad de Educación. Por supuesto, hasta allí llegará como cada día montado en su bici, atravesando la Casa de Campo y los carriles bici que le dejan en el Puente de los Franceses, antes de subir Obispo Trejo, atravesar la Avenida Complutense, hasta desviarse a la altura de la Facultad de Físicas para encarar la última subida hasta la Almudena. Como nos cuenta, le encantaría no ir solo y que cada vez más estudiantes, sobre todo, se animaran a llegar a la Facultad sobre dos ruedas. En los últimos años ha puesto iniciativas para promover el uso de la bicicleta en la Universidad, pero no ha tenido demasiado éxito. El año pasado llegó incluso a crear un grupo para realizar rutas verdes; tan solo se apuntó un alumno. “Es una pena ver a tantos en el botellón y solo a uno montando en bici”, se lamenta.

 

El vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad, Jorge Gómez, coincide en esa idea de buscar opciones de ocio no solo más saludables, sino también menos consumistas. “Hay que crear otra forma de vida. Hay que bajar el pistón del consumo. Es posible disfrutar sin hacer grandes dispendios: pasear, quedar con los amigos, charlar, tomar un café, disfrutar del medio ambiente y la cultura. Todos tenemos que aportar. Estamos todos en el mismo barco. El planeta es para todos”, concluye.