LIBROS

Carmen María López, ganadora del Premio Adonáis de Poesía 2025

Carmen María López, Premio Adonáis 2025: “La escritura es un constante borrador y nunca se escribe el texto definitivo”

Texto: Jaime Fernández - 15 ene 2026 09:25 CET

El Premio Adonáis de Poesía, probablemente el más prestigioso de España, ha recaído en 2025 en Carmen María López por su obra Oración de la lluvia. La escritora, profesora de Teoría de la Literatura en la Facultad de Filología de la UNED, consiguió el Premio Complutense de Literatura en su modalidad de Poesía en el año 2023, lo que conllevó la publicación de su primer libro de poemas, Yo también anochezco. En 2024 ganó el Premio ESPASAesPOESÍA, con su obra La madre de nadie.

 

Tres años encadenando galardones literarios, que tienen como premio la publicación de los libros, desde que ganó el de la Complutense con Yo también anochezco. ¿Diría que se encuentra en un momento especialmente creativo?

Sí, imparable y con muchas ganas de seguir escribiendo. La verdad es que eso no lo decido yo, es lo que la mente me permite. Veo que se me ocurre un poema, una idea de poemario, de libro, con algún tipo de hilo y así se va creando. Y estos premios literarios que llevan consigo la publicación son una suerte, porque en caso contrario la poesía no tiene otros muchos cauces para que se pueda leer, para que pueda llegar a los lectores.

 

Aparte de poesía también ha publicado algunos ensayos sobre teoría literaria. ¿Se ha planteado escribir narrativa?

Casi todo lo que escribo va hacia la poesía, pero como te comentaba es algo que no elijo, y es verdad que tengo algunos textos narrativos inéditos, no sé si novela o relato, pero finalmente casi todo va hacia la poesía, no sé por qué. De todos modos, en un futuro no descarto la narrativa, ya que no es incompatible, porque en realidad los géneros literarios son moldes expresivos en los que uno concentra sus inquietudes, sus intereses literarios. Ahora la poesía es la línea que más estoy cultivando, pero la narrativa siempre está ahí, de hecho, desde el punto de vista académico, desde la investigación, prácticamente casi todo lo que he publicado es sobre narrativa española contemporánea, poesía mucho menos.

 

Entre sus ensayos ha publicado varios sobre Javier Marías. ¿Qué es lo que más te interesa de ese autor?

Me interesa su prosa zigzagueante, los enigmas que plantea, la ambigüedad narrativa, ese decir una cosa y lo contrario, ese territorio de la imaginación que nos proporciona la literatura. Yo le dediqué mi tesis doctoral a su obra, a su narrativa en relación con el cine, un trabajo de literatura comparada, y ha sido un autor que me ha dado muchísimas alegrías desde el punto de vista académico, de la investigación. Cuando se hizo el homenaje en la Complutense a Javier Marías, me invitaron a dar una conferencia sobre el pensamiento cinematográfico en su obra, y es algo que disfruté muchísimo.

 

Esto que me comenta que hace Marías de contar una cosa y la contraria, se refleja en el poemario Yo también anochezco, donde escribe lo que denomina “relecturas/balbuceos/borradores” en los que se corrige a sí misma.

La escritura es un constante borrador y nunca se escribe el texto definitivo. Una tiene que estar siempre buscando otras visiones, otras lecturas, un diálogo con la tradición constante que se va renovando. Si la literatura tuviera la verdad absoluta, entonces no serían necesarios otros discursos como el de la sociología, la economía, la política... Pero la literatura es mucho más sugerente y sinuosa, no va a la verdad absoluta, sino a esas verdades plurales que hay en la vida. Yo creo que eso es lo que la distingue de otras disciplinas.

 

En la entrega del galardón del Premio Adonais, dijeron que se lo habían dado por “su emoción creciente que atraviesa el tiempo, las generaciones y las herencias literarias con un lirismo a la vez hondo y luminoso”. ¿Se identifica con esa descripción?

Sí me identifico en algunos elementos, aunque cuando hablaron de las generaciones y de las herencias literarias, me puse muy nerviosa, porque la tradición encaja con mi libro, pero también puede encajar con muchos otros. Lo que traté de escribir en Oración de lluvia fue una especie de diálogo con escritores, con artistas, con músicos...Por ejemplo con escritores y poetas como Antonio Machado y César Vallejo, pero también con músicos como Bach y artistas como Miguel Ángel Buonarotti, el autor del David. En ese libro incluyo también una línea de herencias familiares, una especie de diálogo con la familia, con la figura de la abuela, de la madre, de la hija, y todas son lo mismo, no hay distinción cultural.

 

En Yo también anochezco también hay muchas referencias, algunas son eruditas a Virginia Woolf, Virgilio o Sylvia Plath, pero también las hay más mundanas como Alice Cooper, Dolores O'Riordan, Kurt Cobain o películas como American Beauty. ¿Esa mezcla de la alta cultura con la popular es su estilo habitual?

Realmente no lo elijo, cada libro es diferente. Yo también anochezco sí que tiene más referencias al cine, a la música, a la cultura popular, porque es un libro más de rebeldía adolescente, donde está la figura de ese sujeto poético que es una adolescente, una joven que está descubriendo el mundo. Y luego en otros libros, como en La madre de nadie, esta dicotomía ya no aparece. Ahí se ven otros hilos, está la memoria, la familia, al igual que en Oración de la lluvia, donde también se sigue esta línea familiar y el diálogo con la tradición y con los escritores. De todos modos, mi estilo va cambiando en cada libro, también dependiendo de las lecturas o de los intereses que yo tenga en ese momento. En este momento no creo que pueda decir cuál es mi estilo o reconocerme en un estilo particular, porque es un camino de exploración que voy descubriendo en cada libro a medida que escribo.

 

En la actualidad compagina su trabajo de escritora con la docencia en la UNED. ¿Se ha planteado vivir solo de la escritura?

Creo que tengo un yo académico y tengo un yo creativo, más irracional, más visceral, pero los dos se conjugan perfectamente y además me gusta mucho la docencia y la investigación. La escritura es una parte más de mí, de ese yo poliédrico que uno es, así está la Carmen, investigadora, docente, y también Carmen María, escritora o poeta. Por eso, en cuanto a vivir sólo de la escritura, la verdad es que no lo he pensado, porque además no he entrado en el circuito literario, en la mercantilización de la escritura.